lunes, febrero 12, 2007

FALSOS PROFETAS SOCIALISTAS REVOLUCIONARIOS

El pueblo de Dios tiene derecho a que le sean brindados criterios para distinguir entre los verdaderos y los falsos profetas. Aquellos viven en plena unidad con La Iglesia y dan testimonio de una acción pastoral que no toma su fuerza del tono y los términos del clamor, sino de la autenticidad y humildad con que ejerce su tarea de ser voz de Dios. La unidad de La Iglesia es para ellos condición para el vigor del anuncio evangélico. Y parte muy importante de esa unidad es la comunión franca, leal, confiada, respetuosa con aquellos que han recibido la misión de ser pastores de La Iglesia. Esperan, con el corazón del padre celestial, el retorno de quienes han abandonado la casa.

Los falsos profetas, en cambio, descuidan el anuncio propiamente evangélico. Se dejan seducir por la tentación de ser estimados como líderes políticos, cargados de promesas revolucionarias y disgregan la comunidad. No transmiten la palabra de Dios sino el lenguaje de hombres. “Yo no envié a esos falsos profetas, y ellos corrían; no les hablé, y ellos profetizaban;…aquí estoy yo contra los profetas –oráculo del Señor- que manejan la lengua para soltar oráculos; aquí estoy yo contra los profetas que cuentan sus sueños falsos y extravían a mi pueblo con sus embustes y su presunción, cuando yo ni los he enviado ni dado órdenes; no aprovecharán a este pueblo” (Jr23, 21, 31-32).

La adopción de la ideología marxista penetra todos los aspectos de la vida eclesial. También constituye la fuente de la vida de Iglesia: la Palabra de Dios. Hace de la Pascua Judía una interpretación meramente política y presenta el éxodo, ante todo, como una epopeya revolucionaria que sería tipo de la que los cristianos “comprometidos” deberían realizar hoy. Los textos de los profetas son sacados de su espíritu original y usados como consignas de índole subversiva. El Nuevo Testamento es sometido a verdaderos asaltos, cuyo botín es distribuido luego a los fieles como si fueran conquistas maduras y definitivas de las exégesis; las Bienaventuranzas y el Magnificar serían consignas revolucionarias que encontrarían su más acabado sentido en la heroicidad de los mártires de la nueva fe: guerrilleros latinoamericanos, presentados como místicos de elevados quilates. Nos encontramos ante una intolerable alteración de la palabra de Dios.

Tal “relectura” se trasplanta después en forma de evangelización reducida a concientización revolucionaria, y a una catequesis en la que ciertos acontecimientos políticos o cierta “praxis política”, desarrollada por grupos de “cristianos por el socialismo” y afines, toman el puesto que en La Iglesia corresponde sólo a la Revelación. Todo lo cual produce inmenso desconcierto en las comunidades sometidas a esta clase de abusos. Echan mano de textos suedolitúrgicos, que más bien suenan a manifiestos o arengas políticas o a canciones de protesta.

Por eso nos extraña la curiosa interpretación del evangelio que nos proponen estos “cristianos por el socialismo”. Para ellos el mensaje evangélico no sería en primer término ético-religioso, y por ello mismo social; más bien, a la inversa, las realidades sobrenaturales del Evangelio –el Reino, la caridad, los sacramentos- se les aparecen como signos y figuras de realidades temporales, regímenes, clases, estructuras en las que vendría a cumplirse la intención y la palabra de Jesús. Para tal cumplimiento ha habido que esperar, diez y nueve siglos, la llegada de una “ciencia” medidora –el método marxista- que nos enseñará cómo las estructuras transforman el corazón humano y no viceversa. Lo cual llevaría, a su vez, a una cabal reinterpretación de los Evangelios, que nos revelaría su sentido más profundo y original: la liberación-revolución. Nosotros afirmamos que esta presunta exégesis no es sino una inversión de la obra y la palabra de Jesús, de sus parábolas y sus milagros, de su vida, muerte y resurrección, misterios todos que han sido y serán siempre entendidos por La Iglesia en su sentido original y esencial, el mismo que entendieron los Apóstoles y el que recibimos por tradición apostólica, sin la mediación de ninguna “ciencia” que, bajo el pretexto de hacer más luz sobre los Evangelios, termina por distorsionar y aun invertir su sentido propio.

Si Cristo hubiera pretendido esa especie de simbolismo inverso en su mensaje –pueblos que significan clases, virtudes que significan sistemas o regímenes, bienaventuranzas que significan estructuras, conversiones que significan revoluciones, sacramentos que significan partidos o grupos sociales- nos lo habría hecho saber.

Interpretar de esta manera abusiva la sagrada Escritura e instrumentalizarla caprichosamente para la concientización marxista en un rompimiento consciente y libre de la comunión eclesial comporta gravísima profanación de la palabra de Dios. El verdadero creyente, con cuanta mayor razón el sacerdote, sabe que “el oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado únicamente al magisterio de La Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo”.Estas interesadas deformaciones de la palabra del Evangelio provocan desconcierto en toda la comunidad eclesial, introduciendo en ella el fruto de teorías ajenas al espíritu de Cristo; utilizando las palabras del evangelio, alteran convenientemente su significado.

Cristo es presentado por estos falsos profanadores como un revolucionario subversivo. Habría venido como un “zelote” a instaurar su reino en forma violenta, con la espada (Mt 10,34), reino que los violentos conquistarían (Mt 11, 12). Un signo de advenimiento de la revolución sería el episodio del Señor en el Templo cuando fustiga a los explotadores (Jn 2, 13-16). Después de desafiar a los poderosos, a causa de su actitud rebelde muere condenado por los grandes de su tiempo. La Cruz es vaciada así de su valor redentor para convertirse en símbolo de subversión y lucha de clases. Otros en cambio, aceptan que Cristo no fue caudillo de un grupo revolucionario, pero su modalidad de presencia y de compromiso político debe ser inspiración central para la revolución en curso. En su vida mortal su rebeldía fue a la vez religiosa y política. Encabezó la única subversión posible en su tiempo: la que tenía por objeto el agrietamiento de los poderes religiosos confabulados con la dominación romana.

Jesucristo, según estas tesis, vivió para las clases oprimidas, como “el ser para los demás” contra los opresores. Pero pasan por alto su acercamiento y encuentro con personas pertenecientes a las distintas clases sociales de su época, algunas despreciadas como era el caso de los publícanos a cuya mesa se sentaba, y de los cuales llamó a algunos a su inmediato seguimiento, incluso hasta convertirlos en discípulos. E igualmente olvidan que las acusaciones fundamentales contra él no fueron políticas; y las que se adujeron en esta línea política son presentadas por los Evangelistas como falsos testimonios.

Ya se trate del Cristo caudillo de grupo o revolucionario, ya del Cristo políticamente comprometido, en la forma en que suelen presentarlo, no es el Cristo que se manifestó realmente en la historia como la interpreta La Iglesia Católica, el Cristo en el cual creemos. Una cosa es aceptar que su mensaje de amor universal tiene repercusiones sociales y políticas de extraordinario alcance y profundidad, otra muy distinta convertirlo en Mesías terrenal.

No es el puño endurecido el que agita Jesús desde el madero, como lo presentan algunos gráficos, sino el “siervo de Yahvé ” que invita, comprende, perdona, reconcilia con el Padre a todos los hombres, por cuya causa vive, muere y resucita. Cuando profesamos nuestra fe en Jesucristo lo proclamamos como el único Señor, actuante, por quien vale la pena vivir y morir; lo reconocemos como el único Mediador y Salvador. Cristo no es una consigna de lucha, de reivindicación, aun legítimas, de fraternidad, sino la plenitud de la Divinidad, que habita entre nosotros, en quien vivimos, nos movemos y existimos.

La adulteración antes descrita de la persona de Cristo comporta la más crasa secularización del mensaje cristiano: “Para unos, el compromiso de las liberaciones políticas, culturales o sociales del momento tiene prioridad sobre la iniciativa divina. Encierran la salvación en el marco de las luchas individuales o colectivas a favor de la promoción humana. El resultado es que la fidelidad cristiana se reduce a alianzas políticas, a estrategias y a objetivos que se refieren a la toma del poder. Esa secularización del mensaje cristiano hace que éste se reduzca a valores culturales y a ideologías socio-económicas. Cristo, considerado sólo como paradigma moral o únicamente bajo el aspecto de su solidaridad con los pobres, pasa a desempeñar simplemente un papel de garantía o referencia para una causa o para la lucha de una clase social. De hecho, no se recurre a Cristo sino para dar valor a una toma de posición política o para ganarse el favor de la opinión cristiana. Cualquiera fuera el propósito de estos manipuladores y deformadores del mensaje infinito de Cristo, constituye una falacia, una vulgar mentira, para esconder sus oscuros fines.(Fundamentado en el libro:Misión Política de La Iglesia de Cesáreo Gil).

viernes, febrero 09, 2007

NUEVAS TECNOLOGÍAS SUSTITUIRÁN AL PETRÓLEO


Ortega y Gasset, en su obra “La Rebelión de las Masas”, expresó al referirse a los principios que han hecho posible al nuevo mundo: “…Tres principios han hecho posible ese nuevo mundo: La democracia liberal, la experimentación científica y el industrialismo. Los dos últimos pueden resumirse en uno: La técnica…”. En efecto, pensamos también, que lo que ha permitido el desarrollo del mundo moderno ha sido fundamentalmente el desarrollo de la tecnología y de la ciencia, la técnica. ¿Quién puede dudarlo hoy en día? ¿Acaso es concebible un mundo moderno sin energía, ni telecomunicaciones, sin los diversos avances científicos en todos los órdenes de la actividad humana?, ¡no lo es!, sería un mundo primitivo, arcaico, atrasado. La civilización humana ha desarrollado el mundo moderno, gracias al empleo de la tecnología, que ha creado con su inmenso poder de creación mental, su capacidad de imaginación y de acción.

La técnica, las ciencias, la tecnología, siempre se han relacionado e influido con el acontecer del devenir y desarrollo del hombre moderno en general, y muy especialmente, con la evolución de los distintos medios energéticos inventados, perfeccionados y desarrollados por la humanidad en la aplicación de sus habituales actividades. Hoy en día, frente al auge y proliferación de nuevas tendencias tecnológicas que se perfilan en el escenario mundial, para diseñar nuevos medios energéticos, y para optimizar y mejorar los existentes, y descubrir nuevas fuentes de energía aplicadas a las distintas actividades humanas.




“Lo viejo resulta viejo no por propia senescencia, sino porque ya está ahí un principio nuevo, que sólo por ser nuevo avejenta de pronto al preexistente…” Sostenía Ortega y Gasset, en su obra “La Rebelión de las Masas”. El hombre “moderno” está investigando y renovándose constantemente, proyectando su accionar hacia el futuro, por eso ocupa grandes dosis de recursos en experimentar nuevos combustibles, nuevas fuentes de energía alternativas distintas al petróleo, como por ejemplo el gas de hidrógeno, que bajo 25 millones de presión atmosférica se transforma en metal, y que en esta forma, permite centenares de veces más empuje que otros combustibles, introduciendo nuevas posibilidades de propulsión; por tales razones nuestras sociedades, sistemas económicos y políticos deben adecuarse a las recientes tendencias de cambio y modernidad que imponen el ritmo del desarrollo energético mundial.

Los nuevos inventos tecnológicos se están sucediendo con velocidad inverosímil, dejando rezagados a muchos países. Las potencias económicas y tecnológicas mundiales, han venido sistemáticamente estudiando y experimentando a pasos agigantados con nuevas tecnologías en la consecución de nuevos combustibles, han experimentado sobre las temperaturas que cambian de super-frío a super-calor, que también son capaces de alterar dramáticamente las propiedades de los materiales. A bajas temperaturas extremas y cercanas al cero absoluto, muchas sustancias se transforman en superconductores, cuyos potenciales para ahorrar energía son gigantescos. Las investigaciones en el área llevan incluso al transporte que levita magnéticamente.

Los materiales sintéticos continúan desarrollándose con una profusión vertiginosa. Plásticos como el vinil –descubierto en 1.828- permitieron el desarrollo de industrias vitales en la pasada centuria. Y nuevos materiales son desarrollados cada día; más de 10.000 millones de componentes químicos han sido identificados y 40.000 adicionales se descubrían cada año hasta la década pasada.

La ciencia de los mega-materiales atraviesa las fronteras más imperceptibles. El desconcertante repertorio de partículas que forman parte de la estructura atómica continúa siendo descubierto. Los científicos están deshojando las capas del núcleo del átomo. El resultado es un universo de componentes subatómicos que poco a poco son identificados, ya se conocen más de 300, pero aún queda un abismo de nuevas revelaciones. La resolución en esta escala llega a los primeros componentes de la materia y de la energía, desde los cuales el universo entero evolucionó.

La fusión termonuclear dará origen a una nueva era atómica. Se sabe que la fusión utiliza como combustible al hidrógeno, virtualmente inagotable y con el potencial de satisfacer necesidades energéticas ilimitadas. Una vez que se aprenda a duplicar la fusión de hidrógeno que mantiene el sol encendido, los humanos extraerán energía de sus propios “hornos solares”.

La necesidad y demanda de energía termonuclear será próximamente cada vez más urgente, a medida que las reservas de petróleo decaigan. Es muy posible que disminuidas las reservas petroleras de la humanidad, mucho antes del año 2.050, las economías se volverán más dependientes del carbón, así que cuando las reservas de carbón también mermen sustancialmente, los suministros de combustible fósil quedarán exhaustos y la demanda por energía alternativa será imperativa.

La Faja Petrolífera del Orinoco está considerada como una de las acumulaciones de crudo más grandes del mundo. Posee una extensión aproximada de 42.000 Km2 y en ella se calculan reservas de petróleo cercanas a un billón (un millón de millón) de barriles. Tal riqueza petrolera compromete aún más a nuestros gobernantes a ser innovadores y responsables frente a los inmensos desafíos que se plantean a nuestro país hacia el futuro. Porque las nuevas tecnologías sustituirán al petróleo.

Es obvio que en el futuro, la fusión de hidrógeno podría suplir fácilmente -según algunos científicos- por 50 millones de años. Los primeros diez pies del océano contienen suficiente deuterium (un isótopo de hidrógeno) para mantener activos los reactores nucleares por ese período. Extraer hidrógeno de las profundidades de la tierra podría proveer prodigiosas cantidades adicionales de ese material. Suministros extraterrestres aumentarían las reservas de ser necesario. El costo de convertir el deuterium en tritium -un isótopo más poderoso que genera cuatro veces más energía- no es prohibitivo.

Ciertos desarrollos tendrán que ser necesarios, para que la fusión de hidrógeno sea comercialmente viable. Pero estos obstáculos no son infranqueables. El inicio de instalaciones de fusión nuclear quizás comience en el año 2.025, con un número significativo ya en servicio para el año 2.050.

Otras fuentes alternativas quizás suministren alguna energía, pero no mucha. Paneles fotovoltaicos que convierten la luz solar en electricidad mantienen todavía costos prohibitivos. Desde la segunda guerra mundial, la fusión nuclear ha sido usada no sólo para crear vastos arsenales nucleares militares, sino también para fines pacíficos. Y un número creciente de naciones se han hecho dependientes de la fusión nuclear para suplir sus necesidades energéticas. La tendencia continuará creciendo.
Los viajes en la exploración y conquista del espacio no se realizan para hacer turismo, son estratégicamente planificados y ejecutados por las potencias mundiales, dueñas exclusivas de esas privilegiadas tecnologías que les conceden y facilitan el predominio mundial de toda índole; por eso los hacen, con fines científicos es verdad, pero principalmente persiguiendo el dominio absoluto tecnológico, energético y militar; por eso los viajes espaciales serán cada día más frecuentes y necesarios para ellos, so pretexto del beneficio de toda la humanidad.

Sin embargo, las potencias mundiales que dicen representar a toda la humanidad, en su afán de búsqueda de nuevos conocimientos, han estado mediante el uso de telescopios cada vez más sofisticados y sondas orbitales, estudiando los confines más lejanos del cosmos. Astrofísicos y otros especialistas de la ciencia han develado poco a poco los secretos del universo. Naves espaciales, inventadas por el hombre, conducidas por él o por máquinas, han iniciado desde hace décadas la difícil pero alucinante tarea de explorar el espacio exterior. El Universo luce más cercano que nunca. Muchas de las tecnologías requeridas para una nueva era espacial han sido establecidas. Ahora, sólo necesitan desarrollarse.

Los secretos de la vida –uno de los misterios más intrigantes de la humanidad- comienzan a ser develados. Y los ingenieros genéticos podrían estar en condiciones de controlar la evolución de plantas, animales y humanos. En el año 2.020, ya ese poder podría causar serios dilemas morales y éticos como nunca antes. El hecho de que los humanos tomen conciencia del control de su evolución, se transformará en el tema más controversial de esos debates. Las religiones seguramente tomarán la palabra y dedicarán grandes esfuerzos para contener y oponerse a las alteraciones genéticas.

¿Existirá entonces acaso la posibilidad de mejorar y hasta de construir un nuevo ser humano más inteligente, mejor dotado físicamente y de mayor expectativa de vida, no se reservará para aquellas sociedades que tengan el conocimiento tecnológico y los recurso financieros? ¿De ser así, quienes impondrán las características del nuevo hombre y bajo cuales criterios de dominación se estructuraría la nueva especie humana? Palidecemos de sólo pensarlo.

Al mismo paso de resistencia, caminarán los avances en biología. Los ingenieros genéticos deberán saltar los obstáculos de la controversia. Probablemente la prioridad de los beneficios de tales avances –erradicar males genéticos, extender el tiempo de vida humano, incrementar la producción de alimentos- será demasiado importante como para ser negada.

Todos estos cambios y tendencias tecnológicas, se están produciendo en el mundo actualmente a inverosímil velocidad, y las que no están concretándose, se encuentran en proceso experimental, prontas a manifestarse en cualquier momento. Frente a estas nuevas realidades, surge la necesidad de interactuar con estos nuevos escenarios, que nos plantean a los países en proceso de crecimiento y expansión, inmensos retos hacia el futuro. Así qué, nuestros gobiernos tienen la obligación urgente junto a los científicos, de estudiar presurosos todos estos avances e innovaciones, actualizarse, ponerse en sintonía con ellas y el mundo desarrollado, modernizarnos, a fin de evitar convertirnos en arcaicos, ante el auge y el potencial de todos estos cambios que están produciéndose aceleradamente en el mundo, rezagándonos tecnológicamente ante su incontenible avance.

miércoles, febrero 07, 2007

EL ARBITRARIO CHÁVEZ CONTRA RCTV

El gobierno que recibe su poder y su mandato del pueblo, tiene como finalidad principal la búsqueda del Bien Común, es decir asegurar el conjunto de condiciones de vida que hacen posible a las agrupaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia protección. Por esto los ciudadanos investidos de autoridad:
-No están por encima de la Ley.
-Deben salvaguardar los derechos de todos y cada uno de los ciudadanos.
De allí que es esencial en una sociedad auténticamente democrática, tenga presente que nadie puede conculcar impunemente el derecho que tienen los hombres a formar organizaciones para su desarrollo y para alcanzar mejores niveles de vida.

Igualmente nadie puede conculcar arbitraria y abusivamente la libre emisión del pensamiento, a la información veraz, objetiva, y a la participación política efectiva y respetada.

A propósito de la difundida decisión del gobierno venezolano de no renovar la concesión al canal de televisión privado RCTV, que le impediría el funcionamiento. El presidente Chávez alegando el derecho legítimo que tiene el Estado venezolano de conceder o no concesiones de uso del espectro radioeléctrico a los particulares, anunció el 28 de diciembre pasado públicamente que no le renovará la concesión de funcionamiento a la mencionada estación televisiva.

Sin entrar en consideraciones de orden legal, más allá de tecnicismos jurídicos, es evidente la intención política del régimen, y la interesada argumentación que ofrecen al mundo de este espinoso y delicado asunto. Es notoria la arbitrariedad del presidente y su gobierno, como también el descarado manejo que hace de los órganos del poder público, para inclinar la balanza del poder a favor de sus confesos particulares intereses políticos, esto es lo más censurable de tan engorrosa circunstancia; que el gobierno anuncia abiertamente con el mayor desparpajo, sin ningún recato, que no le renovará la concesión a una planta de televisión porque ella constituye un adversario de sus confesos intereses políticos.

Mediante el manejo arbitrario y abusivo del poder del jefe del estado, ejercido sin límites, se está coartando no sólo el derecho de una planta televisiva privada para operar y desplegar sus normales y habituales actividades de toda índole, sino que también se está conculcando el derecho legítimo de toda la colectividad a disfrutar de su transmisión en señal abierta. Pero más grave aún, se pretende impedir el ejercicio pleno de la libertad de expresión, y la difusión libre de mensajes a través del medio televisivo al que se impide su funcionamiento lícito.

El presidente, y su gobierno, haciendo uso sin pudor de tecnicismos legales, emprende la más brutal y despiadada persecución política jamás protagonizada por presidente democráticamente electo en Venezuela; cínicamente sin reparar en el grave daño que le causaría a la democracia, alega en su favor razones y motivos absolutamente in sustentables moral y éticamente hablando. Nos ha dicho que RCTV es “golpistas y terrorista”, que sus principales directivos participaron en la planificación de los sucesos del 11 de abril que degeneraron en "la renuncia o derrocamiento" (¿comisión de la verdad?) del presidente, olvidando muy tendenciosa y convenientemente que no ha habido ninguna decisión judicial, que hubiera condenado por esos hechos a alguno de los integrantes de esa planta televisiva, ni siquiera a unos de sus periodistas o empleados ¿Cómo es esto entonces?.

Se dice con socarrona actitud por boca de los voceros del gobierno: “No es cierre, es que se les venció la concesión” ¡Por Dios! ¡Qué cinismo!. Pues de ser así, lo que deberían hacer es renovársela y punto. Pero no, ellos no lo harán, porque su verdadera aviesa y mala intención es silenciar a una planta de televisión que no le es incondicional, sino por el contrario, es una contundente adversaria (piedra en el zapato), que les denuncia ante la opinión pública nacional e internacional constantemente sus arbitrariedades en el ejercicio abusivo de sus atribuciones gubernamentales, así como en el incumplimiento de sus promesas electorales demagógicas y populistas, y les mantiene en el aire las calamidades nacionales, como testigos de esas circunstancias; les sacan a la luz los problemas de la comunidad que no resuelven desde el gobierno, y eso desde luego les causa una fuerte animadversión hacia la planta televisiva, sus directivos, periodistas, empleados etc; sencillamente no soportan a la opinión contraria, aspiran imponer desde el gobierno la unanimidad, sostener una sola visión totalitarista como política comunicacional, convertir peligrosamente a la mayoría de los medios de comunicación en agencias propandísticas del proyecto político revolucionario bolivariano, que sólo tolera una única línea editorial, que sea afecta a su tendencia política, a su filosofía socialista comunista, esto es una aberración, vivimos un suceso gravísimo, que traerá terribles consecuencias para todos.

Por eso el gobierno no disimula ya sus verdaderas motivaciones. Desea impedirle a ese medio de comunicación su funcionamiento legal, no autorizándole, no concediéndole, o no renovándole su concesión, evitándole el uso de la frecuencia radioeléctrica que ha empleado durante más de 50 años, impidiéndole la renovación de su derecho; pero no porque haya violado alguna ley, sino simplemente porque el gobierno considera que los propietarios son golpistas y terroristas, porque son opositores, porque piensan diferente al gobierno. Eso no es un cierre repiten insolitamente Ministros y serviles voceros del arbitrario caprichoso que no soporta a RCTV, no le perdonan que no aceptara doblegarse sumisamente a sus designios.

Es decir, que el presidente en vez de cumplir con su deber y realizar una lógica acusación penal,y formularle cargos a los “presuntos golpistas” de RCTV (los estaría encubriendo si no lo hace), y someterlos legalmente a un juicio justo, sin darles oportunidad a que se defiendan de esos cargos, los condena a priori por sus presuntos delitos penales, pero no por decisión judicial, sino mediante una decisión administrativa contra el canal privado RCTV (¿retalización?), y se les castiga de un curioso modo, silenciándoles la televisora, tapándoles la boca, todo el propósito pareciera entonces ser, que no usen más el espectro radioeléctrico para atacar al gobierno, no el de castigar efectivamente a los culpables por los presuntos "delitos" o motivos por los cuales alegan la no renovación de la concesión.
Eso no tiene otro nombre que abuso arbitrario de la autoridad; que no por ser legítima o legal, es justa, por el contrario, es una aberrante arbitrariedad del gobierno que se niega por razones políticas a conceder la licencia de funcionamiento, constituye sin duda alguna la violación del derecho legítimo a que se conceda la concesión para usar legalmente la frecuencia del espectro radio eléctrico, pero además, se trata de la conculcación ilegítima de un derecho sin que existan causas justificables para ello; pero visto desde la perspectiva del obligado a ejercer la autoridad –el estado- mediante el empleo de su discrecionalidad mal ejercida, estaría incurriendo en una administración deshonesta y excesiva de sus competencias y facultades, sería una falta de probidad absolutamente, porque estaría motivando sus decisiones en razones personales; que es en definitiva exactamente lo que le está ocurriendo a la planta de televisión RCTV, lo cual es un exceso terrible.
El arbitrario presidente Chávez, en su carácter de jefe del estado, en ejercicio de un ilimitado poder discrecionalmente ejercido, realiza la más brutal y descomunal persecución política contra una planta de televisión indócil y muy díscola como RCTV; un canal de televisión que está siento impunemente atropellado, conculcándosele abusivamente sus derechos legítimos. El presidente con la anunciada no renovación de la concesión la condena al cierre; pero también paralelamente está violando el derecho de todos los venezolanos a continuar disfrutando libremente de su programación.
Desde luego, que el verdadero objetivo develado del régimen, es el de posesionarse paulatinamente de los principales medios de comunicación, hasta controlarlos sistemática y progresivamente, a objeto de convertirlos en incondicionales adeptos al servicio de sus causas revolucionarias excluyentes, presiguiendo imponerles una línea editorial única e ideologizada, que los convierta en difusores propagandísticos de su ideología socialista comunista, y así logar consolidar un poderoso aparato comunicacional servil al proyecto político personalista, autocrático y totalitario, en detrimento del resto de la sociedad que tiene legítimo derecho a actuar y pensar diferente. El arbitario presidente, emplea inmoralmente y sin ningún pudor, todos sus poderes discrecionales para atropellar a los ciudadanos indefensos ante su poder desmedido, contra quienes no lo apoyan en sus ambiciones de perpetuarse en el poder.

lunes, febrero 05, 2007

CHÁVEZ DESEAMOS QUE DES UN GOLPE

Los ciudadanos venezolanos que votamos en Venezuela en las pasadas elecciones del 3 de diciembre, en su gran mayoría no formamos parte de ninguna organización política, ni practicamos el activismo político, pero si desarrollamos y desplegamos nuestras habituales y normales actividades civiles y laborales con gran dignidad y vocación de servicio, y no deseamos otra cosa que la paz, la estabilidad y la normalización de la actividad general en nuestro país, a fin de que el gobierno cumpla sus responsabilidades y obligaciones eficazmente, para que la mayoría de los venezolanos que integramos el colectivo nacional -partidarios y opositores - le respete y acate su autoridad, como también para que la oposición democrática realice adecuadamente su papel protagónico de contrapeso institucional, y ocupe dignamente sus espacios indispensables, para que funcione apropiadamente el necesario juego democrático, y así se facilite la coexistencia política, y la convivencia pacífica de toda la comunidad democrática venezolana; ¿es mucho pedir?.

Habiéndose cumplido ya 8 años de gobierno del actual presidente de la república, y como quiera que ha sido reelegido en el cargo para que se desempeñe durante otro período de seis años, estamos seguros de que las grandes mayorías de venezolanos de buena voluntad que integramos la población venezolana, sólo deseamos que la gestión de gobierno sea exitosa, y que se realice respetando tanto la Constitución Nacional, como las leyes de la república, procurando el beneficio colectivo, y no el beneficio excluyente de unos pocos, de grupos, facciones o partidos, sino que el de toda la población esperanzada en una positiva gestión gubernamental.

En tal virtud, muy respetuosamente como sus compatriotas le exigimos al presidente Hugo Chávez, que es la hora de que desde el ejercicio del gobierno de un golpe. No se trata desde luego de un golpe de estado, como el que dio y encabezó el 4 de diciembre del año 1.992, esa es otra historia. Deseamos es, que le de un fuerte golpe a la corrupción, un gran golpe a las mafias desvergonzadas enquistadas en los distintos despachos ministeriales y gubernamentales, que conspiran contra la estabilidad y la salud no del gobierno, sino de la nación entera.

También le exigimos al presidente, que le infrinja un poderoso golpe al hampa, a la delincuencia desatada; que combata eficazmente las bandas armadas, persiguiéndolas, desarmándolas y desmovilizándolas hasta anularlas en definitiva, y controlar el auge de la actividad delictiva en general en el país, y que ya producen una desquiciante situación general de inseguridad nacional, porque los venezolanos vivimos prácticamente encerrados en jaulas de rejas en nuestras casas, seguimos siendo víctimas de hurtos, atracos, robos y asesinatos a mano armada, están asesinando a ciudadanos inocentes en masa en las calles, sin que podamos evitarlo. Se requiere también un contundente golpe en las fronteras venezolanas convertidas en zonas aliviaderos de insurrectos colombianos, para impedir los secuestros, el acoso y hostigamiento incesantes de nuestros ganaderos y productores del campo; así como frenar la actividad descarada de la guerrilla armada y de paramilitares, que comercian y negocian con el dolor ajeno, y fomentan el crimen, el robo, el narcotráfico, el lacerante y degradante tráfico y consumo de drogas y estupefacientes, que está minando la salud y la moral de nuestra gente en todos los sectores sociales.

Le pedimos que le de un golpe fortísimo a las enfermedades endémicas y a muchas otras, que están de nuevo proliferando por todos lados, como el dengue, el paludismo, la malaria, la fiebre amarilla, el sarampión, la tuberculosis, la neumonía, la meningitis, la varicela, el Sida, el herpes, el virus del papiloma humano, y hasta han rebrotado las enfermedades infectocontagiosas de transmisión sexual como la blenorragia, la sífilis, etc.

Solicitamos al presidente que le propine un gran golpe al problema de la insalubridad nacional, por la ausencia de dotación de instrumental y equipos necesarios en los principales hospitales y centros asistenciales de salud pública, como los dispensarios, que se encuentran francamente deteriorados, carentes de los insumos indispensables, que los inhabilitan prácticamente para prestar un buen servicio de atención pública de la salud del pueblo en general.
Hay que causarle urgentemente un fuerte golpe a la especulación de algunos comerciantes inescrupulosos, que comercian con las necesidades del pueblo; propinarle un golpe mortal a la inflación, el alto costo de la vida, al desempleo, a la inestabilidad laboral.

Pedimos también que el presidente le infrinja un fuerte golpe al clientelismo político, a la burocracia gubernamental, al burocratismo general que campea en la administración pública, que suele entorpecer la gestión de gobierno, retrazando y engavetando los trámites necesarios para aprobar y ejecutar a tiempo, con celeridad, los proyectos en beneficio colectivo. Para que se realicen pronto y eficientemente, los proyectos de infraestructura indispensables y necesarios que la población requiere con urgencia en materia de viviendas, de dotación de servicios públicos en general, en el mantenimiento de la vialidad, y en la construcción de nuevas obras de infraestructura públicas vitales, como calles, autopistas, plazas parques, estadios, escuelas, universidades, museos e instalaciones varias, que requiere la población para mejorar con urgencia su calidad de vida.

Así mismo, exigimos que el presidente de un golpe de timón en su actitud divisionista, que causa desasosiego general en la población, que le de un golpe de prudencia a su verbo encendido, que modere el tono de su lenguaje, que de un golpe, el más fuerte de todos, que se lo de a su orgullo, que cese en el despliegue de su ofensiva arrogancia, que desarrolle la virtud de la humildad, y que comprenda que él no es el único con vocación de servicio, conocimientos y sabiduría; que llame al país nacional a trabajar todos juntos, que le de un fuerte golpe a su consciencia para que cesen las agresiones y la persecución contra los periodistas, y los medios de comunicación que lo adversan legítimamente; el presdiente Chávez tiene el principal deber frente a sus conciudadanos, a él le corresponde dar el mayor y mejor golpe, "dar el ejemplo"; que llame al diálogo a la oposición, estamos seguros que si lo hace, el país recobrará la necesaria calma, el sosiego indispensable para avanzar todos juntos hacia la consolidación del tan ansiado progreso y desarrollo nacional.Es definitivamente un golpe muy distinto el que sugerimos y se necesita para avanzar juntos como nación, en la conquista de un mejor porvenir colectivo.

domingo, febrero 04, 2007

JESUCRISTO VENCE EL DESASOSIEGO

No nos corresponde, ni queremos, asumir atribuciones políticas que son propias de los políticos y no nuestras. Pero Venezuela está viviendo horas tensas. De júbilo y esperanza para unos, de temor y de angustia para otros. Es por eso que debemos expresar nuestra opinión sobre la actualidad nacional, opinión que sea inspirada por un verdadero espíritu cristiano de reconciliación.

Quienes creemos en Jesucristo estamos confiados en que Dios dirige la historia, con la colaboración de todos los seres humanos. La dirige hacia “el completo desarrollo de todos los hombres y de todo el hombre” (Pablo VI), liberándolo de cuanto los limita y los deforma, y haciéndoles crecer en la verdad y en el bien, sin excluir el sufrimiento y el error. Nuestra posición esencial es, en tal virtud, la confianza, la serenidad. Permanecemos unidos a Dios en la oración y, obligados a la vez con nuestros congéneres en la realidad y cotidianidad de la vida, en la que todos colaboramos en la medida de nuestras posibilidades en la consecución del plan de Dios para la humanidad.

Las circunstancias más recientes en nuestro país no son sino un episodio o una etapa de este proceso, y deben ser evaluados como consecuencia del proceso total.

Nos encontramos en el umbral de una nueva época histórica de nuestro continente, colmada de una aspiración de cambios profundos y de emancipación total, de liberación de toda servidumbre, de maduración personal y de integración colectiva. No podemos dejar de interpretar esta notoria tendencia, por una consecución expedita de transformación y desarrollo como un obvio signo del Espíritu, que dirige la historia de los hombres y de los pueblos hacia su vocación.

Los cristianos deseamos y debemos contribuir con los cambios, pero advirtiendo siempre las deformaciones y abusos de los regímenes, que suelen desviarse para defender sus intereses, obviando sus deberes para con el colectivo, prevaleciendo sólo la defensa de sus intereses grupales. Por eso participaremos en la búsqueda y consecución de los indispensable y necesarios cambios, pero siempre basándonos en los valores del Evangelio en la formación del “hombre nuevo”, auténticamente libre, capaz de construir un mundo nuevo, mejor para todos, no para unos pocos, grupos o facciones.

Todos los ciudadanos de buena voluntad deseamos y debemos cooperar con los cambios, particularmente con los que favorezcan a los más pobres. Estamos conscientes que son a veces traumáticos y suponen casi siempre un gran riesgo para todos. Entendemos que es difícil renunciar a algunos privilegios. De allí que es oportuno no olvidar las enseñanzas de Cristo referidas a la necesidad de la fraternidad entre los hombres, que reclama solidaridad, desprendimiento y una mejor distribución de los bienes necesarios e indispensables para una vida digna entre todos.

El pueblo venezolano necesita proseguir en el camino democrático, en el sistema de libertades por el cual ha venido bregando desde hace cientos de años. Desea que se mantenga y se defienda lo ya conquistado, sus derechos democráticos irrenunciables, los cuales no puede ni debe ceder bajo ningún pretexto o circunstancia: Su derecho a pensar y difundir a los demás sus ideas, a organizarse; pero paralelamente a que se amplíe y se mejore esa libertad. Que alcance a ser igual y plena para todos, sin discriminaciones, con idénticas oportunidades, asimilada a la dignidad y la creatividad del ser humano.

Los cristianos debemos buscar y encontrar, junto a los demás, soluciones justas, originales y creativas. Es algo real que el miedo de buena parte de la colectividad venezolana los paraliza. Muchos se atemorizan por los cambios atropellados, abusivos, equivocados. Se le teme a la probabilidad cada vez más amenazante de la cesantía, el desempleo, a la confiscación de los bienes propios, la persecución política, a la escasez, la inflación, la inseguridad personal, la insalubridad, las enfermedades endémicas, la perdida de la libertad, la crisis económica. Se teme que se instale una dictadura militarista totalitaria y autocrática, muy represiva y conculcadora, que ejecute un descarado proceso de adoctrinamiento compulsivo, se teme la pérdida del patrimonio espiritual del país.

Por su parte algunos, por el contrario, ni temen ni advierten esas latentes y potenciales asechanzas, las asumen o aceptan. Están poseídos y motivados por una gran esperanza y una voluntad constructiva. Los cristianos auténticamente practicantes del mensaje dignificante de Jesucristo debemos tratar de ser orientadores e inspiradores de unos y otros a la vez. Conscientes de que existen creyentes en ambos sectores. Y deseamos expresarles nuestro mensaje a todos ellos sin excepción, sin importarnos ideologías o tendencias políticas, sociales, culturales y religiosas de distinto signo y condición.

Preguntamos ante tanto temor, desasosiego, intranquilidad, ansiedad y angustia que muchos expresan de distinta manera: ¿Cuál debe ser la correcta actitud de un verdadero cristiano hoy en Venezuela? ¿Evadirse, escapar de los problemas? Adoptar esa indigna actitud, jamás ha sido la enseñanza de Jesucristo. ¿Mantenerse miedoso y estancado aguardando resignado lo que ocurrirá cuando se presenten los acontecimientos temidos? Tampoco. ¿Apelar a la violencia? Para nada, de ninguna forma. El sendero auténticamente cristiano definitivamente no es ese, sin duda que es otro muchísimo más edificante, vivificante y moralizador. Buscar, encontrar y construir junto a los demás, una solución justa, original y creativa, a la compleja, diversa y difícil problemática venezolana.

Debemos antes convertirnos a Dios, unirnos a él en la oración, con un corazón purificado y sereno. Eliminar de nosotros todo signo o partícula nociva de odio, todo rencor, colmar nuestras almas y consciencias de los sentimientos de Cristo: rectitud, coraje, autenticidad, bondad. Y accionar. Obligados con la vida, en el estudio, en el trabajo creador, en nuestras labores habituales, estando siempre dispuestos en defensa de la verdad, de la justicia, junto al pueblo, con la familia, con los jóvenes, y con todas las organizaciones civiles, la sociedad civil, con nuestra Iglesia, con las reservas morales de la nación, actuar permanentemente con adecuada comprensión, con generosidad hacia todos e inteligente vigilancia como nos muestra el Evangelio.

El trabajo no es fácil, ni sencillo, no es nada simple, es infinitamente desafiante, muy cuesta arriba, el camino es largo y pedregoso, colmado de obstáculos y hondas depresiones, pero tenemos absoluta y plena confianza en las inmensas reservas morales y espirituales de nuestra población, de la gente en su mayoría noble, e inmensamente trabajadora, de nuestro glorioso y libertario pueblo. Pero estamos conscientes claro está, que requerimos, y necesitamos el auxilio y la ayuda de Dios, pero siempre será indispensable cultivar y materializar nuestros sueños, mediante la aplicación decidida y firme de nuestra indoblegable voluntad y espíritu de lucha.

En el actual proceso de incertidumbre que vivimos en Venezuela, recurramos más que nunca a la oración, “orad, orad sin cesar” nos dijo el Apóstol Pablo. Difundamos en nuestro entorno la serenidad, la fortaleza y la esperanza, en el diálogo, la búsqueda y la colaboración con todos.

viernes, febrero 02, 2007

“CHAVEZ TIENE DERECHO A PERMANECER CALLADO”

El presidente Hugo Chávez en su más reciente alocución televisiva durante un largísimo e interminable monólogo más que una rueda de prensa, no pareció convencer a nadie de que sus intenciones al promulgar una Ley habilitante y reformar la Constitución Nacional, no sean las de instaurar en Venezuela un sistema socialista, de inspiración ideológica castro comunista; por el contrario, quienes tenían alguna duda de la verdadera orientación totalitaria de su gobierno, debieron disiparlas al escuchar con absoluta claridad cuales son las líneas políticas maestras abiertamente estatistas, intervencionistas y colectivistas que ratificó e intenta llevar adelante, el líder del denominado proceso revolucionario bolivariano.

Una vez más, Chávez continúa intentando justificar –sin lograrlo- sus ya confesas pretensiones de estatización de la economía, mediante la nacionalización de lo que el ha llamado rubros estratégicos, como los de las telecomunicaciones y la energía eléctrica y petrolera, con sus ratificadas medidas de nacionalizar las empresas de telefonía como la CANTV, las empresas de energía eléctrica como la Electricidad de Caracas entre otras, así como de tomar posesión de los campos petroleros e instalaciones de las empresas petroleras que se encuentran operando en la faja petrolífera del Orinoco y en el resto del territorio nacional, que ya han sido señaladas por el dedo intervencionista del caudillo; sin embargo, no es eso lo que más nos llamó la antención de esta larga perorata, sino su empeño casi suplicante, de querer tratar en vano de explicarle al mundo y a sus compatriotas lo que es esa especie de arroz con mango del socialismo edulcorado del siglo XXI, lo ha denominado “nuestro” nuevo socialismo, un remozado socialismo, pero mostrándonos a discreción y en total desorden cuanto libro viejo, no tan viejo o nuevo sea editado sobre el tema, toda una ensalada mixta, que nadie sabe con que se come, ni a qué sabrá.
Así como sorprende la frialdad y el cinismo del presidente, para rebelar y confesar abiertamente, ufanándose socarronamente de ello y sin ningún rubor, cómo fue que conspiró con guerrilleros insurrectos desde muy joven, desde hace mucho tiempo, para lograr imponer hasta ahora su proyecto político personal, haciendo incluso alarde de su condición de exgolpista, justificando y vanagloriándose siempre de la rebelión y alzamiento armado contra la democracia, del 4 de febrero de 1.992, como si fuera una fecha memorable que debiera ser celebrada por todos, pareciera olvidar, que deliberadamente cometió delitos muy graves contra los venezolanos, que nunca le fueron imputados ni sancionados en un juicio justo, sino que artificial y convenientemente sobreseidos por la élite gobernante de entonces, que prefirió incorporarlo a la vida civil sin inhabilitarlo políticamente, mediante una amnistía política, luego de su delictiva intentona golpista contra un gobierno democrático.

Con todo respeto, y sin pretender descalificar al ciudadano presidente, haré un ocioso ejercicio hoy día, imaginaré que estoy hablando directamente con el presidente Chávez para decirle: Presidente, ya usted nos ha dicho en varias oportunidades que sus adversarios opositores son golpistas, terroristas, traidores a la patria, lacayos del imperialismo, vende patria, delincuentes y criminales, entre otras perlitas; pero usted cada vez que le provoca nos recuerda esa repetida historia, de cómo fue que su excelentísima persona, cometió “delitos”.

Fíjese bien: Conspiró desde las filas de la Academia Militar y luego desde la Institución de las Fuerzas Armadas Nacionales, contra el gobierno democrático legítimo, escogido en elecciones libres por el pueblo; nos ha confesado que usted es “un revolucionario conspirador” desde hace muchísimos años, que se reunía en secreto con guerrilleros como Douglas Bravo; que estuvo a punto de irse de baja de la Academia Militar y luego del ejército para incorporarse a la guerrilla armada; que solía disimular y esconder sus verdaderas intenciones y planes políticos soterrados a sus compañeros de armas, y a sus superiores para no ser descubierto, y como consecuencia expulsado del ejercito; que se reunía en secreto para conspirar contra el estado democrático con su General Hugo Trejo y con muchos otros conspiradores ilegales; que desde muchacho leía las obras de los autores socialistas y comunistas con quienes se identificaba antes de mostrarse como un falso democráta; que debió aprender a “mentir” para así poder “ocultar sus planes” de rebelión militar; que su hermano mayor Adan quien era militante comunista en la ULA, lo persuadió de la idea de no desertar de La Academia Militar, sino que decidió mantenerse allí como un “infiltrado” de sus confesos amigos insurrectos, sublevados, guerrilleros alzados en armas, y comunistas; prácticamente ha confesado abiertamente que conspiraba de manera soterrada, oculta, para planificar y ejecutar un alzamiento armado contra el gobierno democrático; ha confesado como fundó un movimiento insurreccional armado en territorio venezolano, específicamente en un sitio de Anaco del Estado Anzoátegui, con compañeros soldados del ejercito regular venezolano, ocultando granadas y armas para eventualmente usarlas en una rebelión militar contra las instituciones democráticas.

En fin, usted descarada y cínicamente, aprovechando su condición privilegiada de presidente de la república, y creyéndose inalcanzable o intocable por el resto de los poderes públicos, que le parecieran obedientes y sumisos, nos ha confesado frente a todos los venezolanos y el mundo la autoría de delitos y crímenes gravísimos –no comunes- que supondrían en cualquier otro país del mundo en donde funcionaran las instituciones democráticas, y en el que se respetara realmente el estado de derecho y se aplicaran las leyes sin discriminación ni privilegio alguno, y se consideraran sus declaraciones como lo que han sido y son en realidad: una clara y expresa confesión de sus delitos, mediante su manifestación de viva voz, con transmisión televisiva y radial en vivo y en directo, ante toda la humanidad, frente a comunicadores sociales representantes de varios medios de comunicación, que usted cometió “delitos imprescriptibles”, consagrados en el vigente ordenamiento jurídico nacional y en legislaciones internacionales como tales delitos y que por estar convicto y confeso por tan graves crímenes flagrantemente cometidos, podría ser suspendido de su cargo y sometido a juicio, y ser condenado justamente. Porque muchos venezolanos inocentes murieron inútilmente por tales acontecimientos.

Sus colaboradores y abogados deberían asesorarlo mejor, y advertirle varios aspectos que consideramos muy importantes presidente: En primer lugar, no olvidé jamás, que usted nunca fue realmente enjuiciado, que su causa no fue concluida en una sentencia definitivamente firme, que usted no pudo jamás ser indultado por el presidente Caldera, precisamente, porque el indulto es el perdón del condenado en juicio a cumplir condena de prisión, mediante una sentencia judicial ya inapelable; que nunca se produjo en su causa judicial, porque lo que realmente ocurrió en su caso particular, fue que por iniciativa (buena o mala) del entonces presidente Caldera, a través de los órganos auxiliares del poder público como la Fiscalía General de la República, se perseguía lograr una amnistía política para usted y el resto de los convictos y confesos golpistas del 4 de febrero, se solicitó ante el Tribunal competente el “sobreseimiento” de la causa ; es decir, se le pidió al Tribunal que debió enjuiciarlo y condenarlo, que resolviera suspender su proceso judicial, por falta de causas que justificaran la acción de la justicia en su contra.

Es decir que, la Fiscalía y sus acusadores ante la actitud de amnistía política auspiciada por Caldera y su intención conciliadora de toda la sociedad en riesgo de confrontación, debieron desistir de la pretensión de acusarlo por sus delitos, que habían sido confesados por usted ante las cámaras de televisión. Quiere decir que sus acusadores cesaron en el cumplimiento de sus obligaciones, mediante una indebida ingerencia política del presidente de entonces, quien consideraba que usted debía ser liberado sin formulársele cargos, en vez de ser justamente enjuiciado y condenado a prisión. Esto indica que se dejó sin curso un procedimiento judicial por rebelión militar en su contra, jamás se le perdonó, nunca fue indultado por sus delitos por los cuales estaba convicto y confeso, excelentísimo señor presidente.

En segundo término, y sin pretender ofender su alta investidura presidencial; sus abogados también debieron explicarle, que esos delitos por usted confesados encuadran en lo que se denomina en derecho penal como crímenes de “Lesa Humanidad”, los cuales son imprescriptibles. En tal virtud, y como quiera que su más recientes expresiones han sido públicas y a la luz de todo el mundo, como su compatriota le increpo legítimamente. No debe impunemente por muy presidente que usted sea, andar confesando abiertamente ante las cámaras como si se tratara de una curiosidad más, o una simple e inofensiva anécdota, éstas terribles y gravísimas aseveraciones que vive contándonos, y que lo dejan en clara evidencia, por confesar abiertamente que usted delinquió con premeditada y alevosa intención política, con el fin descaradamente admitido de derrocar a un gobierno legítimamente elegido por los venezolanos, sin importar que fuera bueno, regular o malo.

Nos restriega en la cara su impunidad, casi que diciéndonos : Yo conspiré en grupo siendo militar activo; constituí un movimiento armado así y allá; escondí armas, las enterré; me alcé en armas contra el gobierno; movilicé tanques y batallones del ejercito nacional; ordené dispararle a civiles y a militares compañeros de armas; le caí a plomo parejo al palacio de Miraflores; deseaba capturar al presidente de la república de entonces para derrocarlo e instaurar la revolución;como consecuencia de mis acciones murieron muchísimos venezolanos sorprendidos por causa de mi premeditación y sobre ventaja, protegido por la sorpresa de la acción, y resguardado tras la seguridad que me daba mi alto rango militar sobre mis comandados, hombres bajo mis órdenes y armados con fusiles automáticos; luego, sobreseguro en la cómoda instalación del Museo Militar de la Planicie, negocié mi rendición esa madrugada, porque ya todo estaba perdido, y "no logramos nuestros objetivos por ahora"; estuve preso -nos repite- como si fuera una azaña que hay que celebrarle y aplaudirle, casi que hay que agradecerle por tantos muertos de ese día y los demás, ¿aspira acaso, ser premiado por liberarnos de una dictadura?. Fue liberado porque se le facilitó su participación en política mediante una amnistía. No nos dice que nunca fue enjuiciado y condenado por esos confesos delitos. Pero acusa de golpistas a los demás que nunca han sido sentenciados por ese delito, que usted suele confesar haber cometido, ¿qué curioso no?.

Por tal motivo, me atrevo respetusamente a fungir como un humilde asesor jurídico en mi condición de ciudadano de buena fe, como si fuera su abogado: Por favor cliente -le diría- No repita más esas aseveraciones, son todas una insensatez –Pero ¿por qué? – Me interrogaría enseguida seguramente- Muy sencillo, porque le está regalando argumentos contundentísimos en su contra, a sus enemigos políticos, les está mostrando con lujo de detalles, cómo fue que usted cometió "delitos" impunemente, y los cuales "no están prescritos" y que podrían en algún momento perfectamente ser de nuevo imputados en su contra; usted suele alegar una coartada que cree incontrovertible e irrefutable, pero que en realidad es muy endeble en derecho, esa coartada es facilmente rebatible, no es tan fuerte como cree señor presidente, y se sustenta en un equívoco, usted suele creer que su popularidad será eterna, que el pueblo jamás dejará de amarlo, y que siempre lo defenderá - ¿cómo es eso? explíquemelo más despacio- Es simple presidente, ¿Quién le ha dicho a usted que esa causa algún día no pudiera ser reabierta, acaso usted no ha visto como se han reabierto otras causas judiciales?, además, ¿donde está escrito que se pueden alegar sus motivos personales, ideológicos o justicieros, o de cualquiera índole para justificar cualquier conspiración, alzamiento o rebelión militar en una democracia?. Su causa fue sobreseída por razones políticas no legales, en realidad no existió juicio, de haberlo habido hubiera sido inhabilitado políticamente, condenado a prisión y todavía estaría preso; así que le sugiero que no continúe desafiando innecesariamente a todo el mundo, pensando que usted será popular siempre, ni le siga echando en cara a sus compañeros de armas como fue que conspiró, planificó , tramó, y como logró burlar la mano larga de la justicia. Su situación de aparente ventaja podría cambiar súbitamente, como suele ocurrir lo inesperado; su siempre alegada y justiciera coartada de redención social es muy débil e insustentable en derecho -me alcé en armas por la injusticia que había, pero me rendí- (¿y los vidrios rotos?). Un estadista verdaderamente "prudente", no debería brindarle de gratis flancos débiles a sus enemigos, no les debe mostrar confiadamente sus debilidades y secretos; pero tampoco abusar de su paciencia, credulidad y aparente inmovilidad.

Independientemente de sus motivos, justos, legítimos o no, recuerde presidente que si usted conspiró y se alzó en armas como en efecto ha confesado, y pudo lograr lo que hasta ahora, no sería entonces imposible que alguien algún día se creyera con el derecho de hacerlo también. Pero además, no faltarán quienes estén pensando que es perfectamente posible que simplemente gravando su confesión, mostrándola y exhibiéndola como prueba irrefutable por ante un Tribunal internacional, pudieran tal vez logar reabrirle un juicio en su contra, seguramente algunos que están esperanzados en que algún día podrían intentar pasarle las facturas. Así que, señor presidente respetuosamente le sugiero como “su abogado” (de ficción) que no cuente más esa historia de esa manera tan inconveniente, no explique más detalles, al menos frente a las cámaras, porque es terriblemente reveladora, esclarecedora y comprometedora, se está inculpando, quedando en evidencia como un confeso delincuente por delitos de rebelión militar armada y por conspiración contra el gobierno democrático, y contra la Constitución que desconoció, buena, mala, o regular, pero la que estaba vigente entonces, la que violó flagrantemente sin recibir justo castigo.
Así que, "la historia da muchas vueltas", cualquiera podría invocar sus mismos argumentos para defenderla y hasta aspirar restaurarla, porque así como usted defiende hasta con la vida la Constitución que promulgó, sobran quienes están dispuestos también a inmolarse por aquella que calificó como moribunda, hasta enterrarla tal vez aún con vida. Por eso recuerde y aplique cada vez que lo necesite los principios que contiene la frase siguiente: “Tiene derecho a permanecer callado, todo lo que diga pudiera ser usado en su contra”.