martes, octubre 20, 2015

"La Academia Nacional de Ciencias Económicas exhortó al Gobierno nacional a asumir la responsabilidad ante la situación económica actual"


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ANCE dijo que se necesita una conducción política nacional que hable con claridad al país(Archivo)

 
ANCE alerta sobre acelerado deterioro de la situación del país
 
La Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE) exhortó al Gobierno nacional a asumir la responsabilidad ante la situación económica actual y pidió a todos lo actores económicos, incluyéndose, y políticos a ponerse de acuerdo para orquestar un plan de recuperación económica ante una gastada y mermada industria petrolera nacional. 
 
Caracas.- La Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE) se pronunció a través de un comunicado sobre la situación económica del país y alertó sobre "el acelerado deterioro de las condiciones de vida de la población venezolana".

La ANCE exhortó al Ejecutivo a que hable con claridad al país, asuma las responsabilidades y que no "rehúya la tarea de labrar los consensos que viabilicen este ajuste al menor costo posible, es imprescindible". También pidió al Gobierno nacional que no siga buscando "culpables" al deterioro de las condiciones de vida del venezolano para no "enmendar" sus propios errores políticos.

"El país no toleraría que no se asuman claramente las grandes responsabilidades que el momento exige. El grave empobrecimiento de los venezolanos causado por la inflación desbordada requiere respuesta inmediata. La Academia Nacional de Ciencias Económicas asume la suya, poniendo sus capacidades de análisis y de divulgación como contribución a este esfuerzo", se destaca en el comunicado.

Además, pidió al Gobierno instrumentar "un ajuste que restablezca los equilibrios macroeconómicos esenciales que permitan la unificación del tipo de cambio en torno a sus valores de equilibrio para abatir la estanflación, generar expectativas favorables a la inversión y establecer condiciones financieras que promuevan el ingreso de los capitales necesarios para que estos cambios tengan viabilidad".

Para leer el comunicado en la página de la ANCE, presione aquí

A continuación el pronunciamiento:

"Pronunciamiento de la Academia Nacional de Ciencias Económicas ante la situación del país

La población venezolana viene padeciendo un acelerado deterioro en sus condiciones de vida desde hace tres años. La tasa de inflación, actualmente la más alta del mundo, se une al desabastecimiento, la desmejora de los servicios públicos, la mengua de los salarios, la grave situación de inseguridad y la penuria en que se encuentran los servicios de salud, para empobrecer a las mayorías, no obstante los cuantiosos ingresos captados por el país bajo la presidencia de Hugo Chávez y de su sucesor, Nicolás Maduro. La Academia Nacional de Ciencias Económicas considera su deber pronunciarse sobre las causas y consecuencias de tan lamentable situación, en beneficio de contribuir con su comprensión y con la formulación de políticas que puedan sacar al país de tal extravío. Si bien este empobrecimiento se ha agravado por la caída en los precios de exportación del petróleo, sus causas anteceden a esta situación. Encuentran sus raíces en el proyecto económico implantado por ambos gobiernos, que ha despilfarrado los enormes recursos percibidos, destruido la capacidad productiva doméstica, alimentado la inflación, y aumentado nuestra dependencia del ingreso petrolero y de proveedores foráneos.

Un cálculo somero de los recursos manejados por el régimen bolivariano entre 1999, su primer año de gobierno, y 2014, da una cifra superior a 1,3 billones[1] de dólares entre ingresos al Gobierno Central, incremento de la deuda pública y gasto social (parafiscal) de PdVSA. El objetivo económico principal proseguido ha sido el de centralizar en manos de la Presidencia de la República estos cuantiosos recursos para su aplicación discrecional con fines políticos. Para ello se desmanteló el marco institucional del Estado de Derecho que regulaba la Hacienda Pública, así como las relaciones entre el Estado y el sector privado, al acceder Chávez al gobierno. En el ámbito de lo macroeconómico, los proventos de la venta de petróleo en los mercados mundiales pasaron a disposición directa del Ejecutivo para su reparto directo a través de "misiones", se eliminó en la práctica el control legislativo sobre el gasto público, se estableció un control cambiario que pretende ocultar la devaluación sostenida del bolívar y que reservó el usufructo de las divisas al arbitrio del Ejecutivo, y se acabó con la autonomía del Banco Central de Venezuela. En el plano microeconómico se socavaron los derechos de propiedad y las garantías procesales y para la solución de controversias, se sometió la economía a una serie de regulaciones y controles, y se congeló el mercado laboral, tanto en lo que respecta a su movilidad, como en relación con la contratación colectiva.

Como resultado de estas medidas, el Sector Público Restringido[2] aumentó su peso en la economía venezolana desde un 26% del PIB en el último año del gobierno de Rafael Caldera, hasta un 40% en los últimos cuatro años. Desde el 2010, el déficit público ha superado el 10% del PIB, llegando a ser más del 15% durante el último trienio. Ello está asociado a una política monetaria expansiva y permisiva. A partir del 31 de diciembre de 2010, la liquidez monetaria se ha multiplicado 10 veces, un 97% de incremento sólo en lo que va de 2015, sin que se haya aumentado el crédito bancario a la inversión reproductiva. Una tercera parte de la liquidez se origina en el financiamiento del BCV al flujo de caja de PdVSA, hecho posible por La reforma de la Ley del Instituto Emisor de 2010. Por su parte, el régimen de control cambiario implantado desde comienzos de 2003, en vez de impedir la fuga de capitales, fortalecer la moneda y defender las reservas internacionales, se ha traducido en una salida de más de $180 millardos por las cuentas financiera y de errores y omisiones[3], una caída de las reservas a los niveles precarios de ese año, y una cotización del dólar en la frontera que ha llegado a ser 130 veces superior a la tasa oficial de Bs. 6,30. Y como el otorgamiento de divisas a este último precio está fuertemente racionado y sujeto al arbitrio discrecional de los funcionarios que deciden al respecto, su cotización en el mercado paralelo se ha convertido en referente para la fijación de precios domésticos, impulsando aun más la inflación. Todo lo anterior ha socavado la confianza en el bolívar, que ha dejado de operar como depositario de valor y unidad de cuenta, colocando a Venezuela al borde de la hiperinflación.

En lo interno, bajo el pregón de construir un "socialismo del siglo XX1", se arrinconó a la economía privada, expropiando empresas productivas del campo y la ciudad –a veces sin compensación-, y estableciendo un draconiano control de precios que impide cubrir adecuadamente los costos de producir y comercializar bienes y servicios. Esto ha fomentado la búsqueda de rentas fabulosas arbitrando entre precios altamente distorsionados -particularmente en transacciones transfronterizas, en las que puede cobrarse en dólares-, provocando un clima de gran incertidumbre que ha socavado la iniciativa empresarial y, con ello, la inversión y el empleo productivo, mientras incentiva actividades especulativas de todo tipo, en connivencia con funcionarios corruptos. En consecuencia, la productividad laboral ha descendido en más de 12% desde 2008, con su inevitable efecto sobre la remuneración real de los asalariados. Como contraparte y secuela también de la excesiva sobrevaloración del tipo de cambio oficial, Venezuela se ha hecho mucho más dependiente del extranjero para la provisión de bienes de consumo y para la producción. En 2012 las importaciones llegaron a cuadruplicar el monto de las de 1998.

Esta conducción de lo económico ha acentuado la vulnerabilidad del país ante los altibajos del mercado petrolero internacional. El petróleo provee actualmente el 96% de los ingresos por exportación, pero el manejo de esta industria según criterios políticos, en contraposición a lo que debería ser su misión corporativa, hacen que una parte significativa de estos recursos no ingresen al país y/o sean utilizados para fines que merman significativamente su capacidad de respuesta a los desafíos del negocio petrolero. Para el cierre de 2014 los estados financieros de PdVSA mostraban $27 millardos en cuentas por cobrar –buena parte acreencias con países cuyas importaciones de crudo venezolano son financiadas a través de PetroCaribe-, una deuda externa por $46 millardos y aportes por encima de $8 millardos al año para atender el servicio de la deuda contraída por la nación con la República Popular de China. En lo interno, la empresa pierde cerca de $15 millardos anualmente por el subsidio a la gasolina y otros combustibles. Las insuficiencias de caja provocadas ha obligado a PdVSA a depender del financiamiento monetario del BCV para poder cumplir con sus compromisos, no sin diferir el pago a muchos proveedores. Adicionalmente, enfrenta demandas en su contra que suman varios millardos de dólares por parte de distintas empresas transnacionales, algunas ya con fallos en contra. Es decir, la fuente principalísima de divisas con que cuenta el país para atender las importaciones y el pago de la deuda, y sobre la cual ha descansado buena parte de las políticas "socialistas" de ambos gobiernos, está extenuada, sin que sea fácil su recuperación. Peor aún, no tiene reemplazo inmediato: las exportaciones no tradicionales han prácticamente desaparecido con el abandono inconsulto del pacto andino y la incorporación del país a Mercosur -con posibilidades de exportación mucho menores-, y el costo de la contratación de empréstitos con el extranjero, dada el desacertado manejo de la economía, es actualmente prohibitivo. Sin políticas conducentes al desarrollo de la competitividad de empresas e industrias domésticas, basadas en el fortalecimiento del talento y de sus capacidades de innovación, Venezuela no podrá superar la situación de postración que ahora exhibe.

Es menester entender que las políticas de reparto, suponiendo precios internacionales del petróleo en torno a los $100 el barril, descansan en controles y regulaciones severas que han generado incentivos perversos que destruyen la actividad productiva. Las distorsiones engendradas son pasto de buscadores de fortuna que se han ido apoderando de nichos importantes en los circuitos económicos. La merma en los precios de exportación del crudo venezolano ha puesto de manifiesto de la manera más cruda la inviabilidad de continuar con tal esquema. Y los cambios estructurales evidenciados últimamente en el mercado petrolero mundial no auguran un repunte importante de precios para 2016. Las largas colas de venezolanos observadas por doquier buscando alimentos, medicamentos y otros productos incrementan la tragedia representada por un alza desmedida de precios –este año se estima que la inflación podrá superar el 180%. Esta realidad no se corrige con medidas represivas ni cierres de fronteras. Tampoco puede aceptarse la actitud del Banco Central y de otros organismos, de ocultar la información sobre el acontecer económico, violando los artículos 311 y 319 de la Constitución, como si con ello la grave situación no existiese. Para este año se vislumbra una caída significativa de la producción doméstica –estimada por el Fondo Monetario Internacional en 10%-, que se acumula con la contracción del 4% ocurrida en 2014.

La Academia Nacional de Ciencias Económicas hace un llamado a las autoridades públicas, los partidos políticos, al sector empresarial, las universidades, los trabajadores y al público consumidor, a concertar los esfuerzos necesarios para producir un cambio fundamental en la conducción de los asuntos económicos y así poder superar la grave situación en que nos encontramos. Es imperativa la liberación de las fuerzas productivas para aliviar la escasez, generar fuentes de ingreso que complementen progresivamente al petróleo en la provisión de divisas y proveer empleo productivo y bien remunerado. Venezuela tiene los recursos con los cuales superar la presente situación. En este cometido el Ejecutivo tiene la responsabilidad central. Debe instrumentar un ajuste que restablezca los equilibrios macroeconómicos esenciales que permitan la unificación del tipo de cambio en torno a sus valores de equilibrio para abatir la estanflación, generar expectativas favorables a la inversión y establecer condiciones financieras que promuevan el ingreso de los capitales necesarios para que estos cambios tengan viabilidad. Este esfuerzo requiere el restablecimiento pleno de los derechos de propiedad y el levantamiento del aparato punitivo de controles y regulaciones que está asfixiando a la economía. Un programa bien diseñado de apoyo a los sectores más vulnerables podrá reducir el impacto adverso de estas medidas de saneamiento en el corto plazo mientras se generen los empleos productivos bien remunerados que sustenten mejoras en el bienestar de los venezolanos.

Una conducción política nacional que hable con claridad al país, que asuma las responsabilidades del caso y que no rehúya la tarea de labrar los consensos que viabilicen este ajuste al menor costo posible, es imprescindible. Ya basta de buscar "culpables" al deterioro en las condiciones de vida de los venezolanos como excusa para no enmendar sus propios errores de política. El país no toleraría que no se asuman claramente las grandes responsabilidades que el momento exige. El grave empobrecimiento de los venezolanos causado por la inflación desbordada requiere respuesta inmediata. La Academia Nacional de Ciencias Económicas asume la suya, poniendo sus capacidades de análisis y de divulgación como contribución a este esfuerzo.
 
 Fuente:http://www.eluniversal.com/economia/151020/ance-alerta-sobre-acelerado-deterioro-de-la-situacion-del-pais

miércoles, octubre 07, 2015

" Debacle en Venezuela con inflación del 200% y caída del PIB del 10% El FMI cree que los precios se multiplicarán por ocho en solo dos años"



POR:MIGUEL JIMÉNEZ.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha puesto cifras al desastre económico de Venezuela. El Gobierno de Nicolás Maduro oculta a sus ciudadanos las estadísticas y ha dejado de publicar datos básicos. Pero el panorama que dibuja el informe publicado este martes por el FMI es el de una economía en descomposición, con la inflación desbocada y la actividad hundiéndose a un ritmo comparable al de países en guerra, una crisis que elevará el desempleo a niveles nunca vistos en el país en décadas.

La caída del PIB prevista para este año es del 10%, a la que se uniría otro descenso del 6% en 2016, según los cálculos del FMI. Es la peor evolución de toda Latinoamérica y una de las peores del mundo, solo por delante de Yemen, en pleno conflicto bélico; Sierra Leona, golpeada por el ébola, y Guinea Ecuatorial. La caída es mayor incluso a la de Ucrania, también sacudida por la guerra.

La caída de los precios del petróleo ha golpeado duramente la economía, pero lo ha hecho mucho más que a cualquier otro país petrolero por la desastrosa gestión económica del Gobierno de Maduro. Tomando en cuenta que el PIB ya cayó el 4% en 2014, la economía venezolana va camino de perder una quinta parte en tres años. Eso supone retroceder en 2016 al nivel de actividad de 2006, una década pérdida. Pero, además, el FMI proyecta que el país seguirá en recesión otros tres años más, de 2017 a 2019.

La caída de actividad pasará una elevada factura al mercado laboral. El FMI calcula que la tasa de paro pasará del 8% de 2014 al 14% en 2015 y el 18,1% en 2016, más del doble que la del siguiente país latinoamericano, Colombia, con un 8,9%. Ese nivel es el más alto desde 2003, pero el FMI cree que el paro seguirá subiendo en los siguientes años hasta alcanzar niveles no vistos en décadas, superiores al 28% en 2020.

 

Inflación descontrolada

Donde Venezuela no tiene comparación es en la subida desbocada de los precios. El Banco Central de Venezuela ha dejado de publicar los datos de inflación este año. El Gobierno de Maduro creyó que podía bajar la inflación estableciendo controles de precios, pero lo único que ha logrado es provocar un desabastecimiento generalizado de productos básicos, colas enormes en los supermercados que los venden y un mercado negro que hace más rentable en muchas ocasiones la reventa o contrabando de productos intervenidos que los sueldos de trabajos cualificados de la economía formal.

El FMI prevé que la inflación se sitúe en el 158,1% este año y que suba al 204,1% en 2016. Con ello, los precios se habrán multiplicado casi por ocho en un plazo de solo dos años. El bolívar venezolano ha perdido casi todo su valor desde que llegó al poder Nicolás Maduro. Frente al tipo de cambio oficial de 6,3 bolívares por cada dólar, en el mercado negro el billete verde se intercambia por cerca de 800 bolívares (cerca de 900 euros). Es decir, menos de una centésima parte de su valor declarado. Los pocos que logran que el Gobierno les venda dólares al tipo de cambio oficial, normalmente cercanos al régimen, se hacen ricos al momento simplemente por la diferencia de tipos de cambio.

 

Un bolívar hundido

Con ese tipo de cambio paralelo, el billete de mayor denominación, el de 100 bolívares, tiene un valor de solo 12 céntimos de euro. Y hay billetes desde los 2 bolívares, es decir, el equivalente a 0,2 céntimos. No da para casi nada, salvo en la gasolinera. Con esos 2 bolívares se pueden repostar más de 20 litros de gasolina, pues el precio del combustible ha permanecido congelado durante años en medio de la hiperinflación, con lo que en la práctica se ha convertido en gratuito.

En algunos comercios se rechazan los billetes de baja denominación y los de más valor, los de 100 bolívares, con frecuencia escasean y no es posible conseguirlos ni siquiera en los bancos. El pago con tarjeta se hace imprescindible para no cargar con enormes fajos. El problema es que los sueldos no han subido ni de lejos lo mismo que los precios (o de lo que se ha depreciado el bolívar), de modo que un profesional cualificado puede tener un salario que, al tipo de cambio paralelo, equivalga a 20 o 30 dólares mensuales.

Venezuela se ha convertido a la vez en el país más caro y más barato del mundo. Es el más barato según el índice Big Mac que elabora The Economist si se calculan los precios no ya con el bolívar paralelo, sino incluso con otro tipo de cambio oficial que fija el valor del dólar en unos 200 bolívares, el llamado Simadi, que se dijo que sería un tipo de mercado, pero que se ha quedado también desfasado. Pero es el país más caro si lo que se usa es el tipo de cambio de 6,3 bolívares por dólar. Y todavía hay otros dos tipos de cambio más que poder usar. Un estudio reciente del banco de inversión UBS sobre precios y salarios en diversos países incluía a Caracas entre las 72 ciudades a estudio, pero finalmente la eliminó ante las dificultades para hacer un cálculo coherente.

El problema es que en la práctica Venezuela se ha convertido en el país más caro para la inmensa mayoría de los locales, cuyos sueldos están en bolívares y apenas han mantenido su poder adquisitivo al no haber datos de inflación y el más barato para quienes ahorraron dólares, los logran por vías ilegales o llegan al país con ellos.

Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2015/10/06/actualidad/1444112378_266933.html

miércoles, septiembre 23, 2015

"Gobierno de Maduro generó una catástrofe económica" Por:Luis Oliveros.


 
Todo indica que el año va a terminar muy mal: se habla de una inflación cercana al 200 %, una caída del Producto Interno Bruto de hasta 10 %; cuando se revisan los indicadores macro pudiéramos hablar, tal vez, del peor comportamiento macroeconómico en la historia de Venezuela, seguramente, y uno de los peores del mundo en la actualidad. Ciertamente, estamos en presencia de una catástrofe. 

Así lo manifestó el economista Luis Oliveros, quien manifestó que no habrá "un milagro económico", con la actual gestión, ya que todas las promesas oficiales de una mejora sustancial nunca se concretan. 

"Nicolás Maduro no logra estabilizar la economía, mucho menos puede generar un milagro. Desde que tomó posesión de la presidencia, los números macroeconómicos en Venezuela han sido un total y absoluto fracaso”, sentenció. 

Indicó que un ejemplo significativo del fracaso de las políticas económicas del Gobierno, se evidenció en el año 2014 cuando el barril de petróleo estaba en 100 dólares y el Producto Interno Bruto (PIB) venezolano cayó en -5%. 

"Es decir, mientras ese equipo de gobierno, mientras ese equipo económico esté manejando Venezuela, vamos a seguir teniendo resultados muy malos en materia económica”, sostiene. 

Por otra parte, el experto refuta la ausencia de cifras oficiales por parte del ente rector, que en este caso es el Banco Central de Venezuela. "El BCV no emite cifras porque la institucionalidad en Venezuela murió, los gobiernos de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro se encargaron de destruir la institucionalidad en Venezuela. Hoy las instituciones son apéndices del Gobierno y ningún país en el mundo, cuyas instituciones sean esclavas del gobierno, puede pensar en desarrollo, en crecimiento en generar bienestar”, opinó. 

Indica que la ausencia de tales reportes del Banco Central de Venezuela corrobora, precisamente, que la situación económica en Venezuela es muy precaria. 

Califica como una "absoluta y soberana estupidez”, además de un error, que dicha obligación del BCV, por ley, se incumpla. 

"El Gobierno cree que escondiendo las cifras la gente no va a sentir la inflación, no va a sentir la caída de la actividad económica. Lo que te dice es un Gobierno es que no tiene idea de lo que tiene que hacer en materia económica y decide esconder las cifras. Yo creo que es peor ese remedio que la enfermedad, porque mucha gente al hacer su presupuesto coloca una inflación que es mayor que la que realmente rige, y eso lo que hace es que potencia más la inflación”, aseveró.

Venezuela tiene "un sistema de precios que no sirve”.
"Hoy pensar en un precio para un producto es una locura, porque hay una distorsión gigantesca y se tiene a un Gobierno generando incentivos macabros para que la economía sigue funcionando mal”, por lo cual, dictamina, es prácticamente imposible pensar que vaya a producirse alguna mejora. 

"La única salida aquí, la única manera de que podamos ser optimistas, es que el Gobierno Nacional de un vuelco de 180 grados en su manera de hacer política económica. Y eso no creo que lo vaya a hacer”, indica Oliveros.

 Escrito por Juan Carlos Salas.

 Fuente:http://elimpulso.com/articulo/luis-oliveros-gobierno-de-maduro-genero-una-catastrofe-economica

jueves, septiembre 17, 2015

"Maduro ha llevado al oficialismo a ser una clara minoría (encuesta Keller)"

Keller ApoyoaloficialismoSEP2015

El oficialismo es hoy una clara minoría política según se confirma en el Estudio de Opinión Pública Nacional de la empresa Keller y Asociados con un trabajo de campo culminado el 5 de septiembre. En los últimos 11 años de gestión, como se aprecia en la gráfica superior, la empresa Keller muestra como pasó de un portentoso apoyo del 72% para el primer trimestre del año 2005, a apenas un 18% para el tercer trimestre del año 2015.
lapatilla.com
El estudio de opinión pública nacional se hizo con base a 1.200 entrevistas en hogares, en 88 centros poblados nacionales, durante el 19 de agosto al 5 de septiembre de 2015, para un margen de error del+/- 2,89%.
 La revolución fracasada
Ante la pregunta “En esta escala del 1 al 5, ¿qué tanto de mentira o de verdad tiene la frase: “La revolución socialista chavista fracasó”?, el 61% opinó que es Verdad, el 24% que es Mentira, el 11% ni verdad ni mentira y el 5% no opinó.
Ante la pregunta “En esta escala del 1 al 5, Qué tanto de mentira o de verdad tiene la frase: “Este gobierno de Maduro se ha convertido en una dictadura” el 55% opinó que es Verdad y el 28% que es Mentira. Comenta la empresa Keller que “La lectura de que este es un gobierno dictatorial ha aumentado 16 puntos en el último año porque preguntado de manera parecida en el 3er. trimestre del año pasado, el 55% consideró que era verdad pero el 44% creía que era mentira
Se indagó sobre la credibilidad del gobierno, para ello se preguntó “El gobierno dice que todos los problemas económicos (caída de precios del petróleo, colas por escasez, alza de precios y saqueos) obedecen a un plan de la derecha con apoyo de Estados Unidos. Esta explicación es…” y el 71% respondió que “Es una excusa para culpar a otros”, el 20% que es “verdad” y el 9% no opinó.
La popularidad de Nicolás Maduro, que se ubicó en el 53% al inicio de su gobierno, en el primer trimestre del año 2013, ha sufrido una estrepitosa caída hasta llegar al 24% en el tercer trimestre de este año. Una pérdida del -54,7% para el período. Comenta la empresa Keller que ello ha significado que “Desde que comenzó a gobernar (Maduro) ha perdido el apoyo de 5,650.000 ciudadanos“.
En cuanto a Diosdado Cabello como figura publica, si bien nunca ha sido popular, su popularidad pasó del 37% en el primer trimestre de 2013 a apenas el 19% en el tercer trimestre de 2015, perdiendo 7 puntos porcentuales respecto al segundo trimestre de 2015.
Ante la pregunta ¿Nicolás Maduro está capacitado para resolver la crisis que tiene Venezuela? el 76% contestó que NO, el 18% que SI y el 6% no contestó. Para el cuarto trimestre del año 2014, el 65% opinó que no estaba capacitado, por lo que la premisa que “no está capacitado” aumentó 12 puntos porcentuales.

Keller OposiciónMayoriaSEP2015

La oposición ganó 14 puntos porcentuales respecto al 2do trimestre de 2015, el chavismo perdió 4 puntos porcentuales y los independientes perdieron 10 puntos porcentuales. La ventaja de la oposición sobre el chavismo de amplió en 26 puntos porcentuales.
La empresa Keller también realizó un simulacro sobre el voto parlamentario en su estudio de opinión. Los resultados filtrados entre los encuestados que expresaron que “seguro” votarían en las parlamentarias, arrojan que el 53% lo haría por la oposición, el 27% por el oficialismo, el 11% por independientes, y el 9% no contestó.
La gravedad de la crisis
En el tercer trimestre de 2015 se bate un nuevo récord en cuanto a la percepción negativa de la situación del país, cuando ante la pregunta “Las cosas en general van muy bien, bien o regular hacia bien (POSITIVA) o regular hacia mal, mal o muy mal (NEGATIVA)” el 85% opinó que Negativa, el valor más alto desde el año 2001.  Sólo el 15% expresó que Positiva.
El 89% de los encuestados expresó que la crisis económica, social y política que hay en Venezuela es GRAVE.

Fuente: http://www.lapatilla.com/site/2015/09/16/maduro-ha-llevado-al-oficialismo-a-ser-una-clara-minoria-encuesta-keller/

lunes, septiembre 14, 2015

"El 11 de Septiembre de Nicolás Maduro; por Fernando Mires"




POR:FERNANDO MIRES. 
 
Día aciago. El 11 de Septiembre de 1973 un general asesino mandó bombardear la Casa de la Moneda de Chile donde falleció el presidente Salvador Allende. El 11 de Septiembre de 2001 los ángeles de la muerte enviados por Bin Laden perpetraron desde el aire uno de los atentados terroristas más pavorosos de la historia moderna.

El 11 de Septiembre de 2015, Venezuela amaneció aterrada: sin mediar prueba alguna, en uno de los juicios más viciados de los cuales se tenga noticia, un poder judicial manejado desde el partido de gobierno por el más ineficaz presidente que conoce la historia venezolana, dictaminó una condena de más de 13 años en contra de uno de los más destacados líderes de la oposición: Leopoldo López.

Juicio y condena a Leopoldo pasarán a figurar junto con los casos de Dreyfus en Francia (1894-1906), el de los anarquistas Sacco y Vanzetti en EE UU (1920) y el de Nelson Mandela en Sudáfrica (1962), como una de las manchas mas sucias caídas sobre el poder judicial en un país occidental.

El repudio internacional no se hizo esperar. No hay comisión de derechos humanos –partiendo desde Amnistía Internacional-  organismo judiciales de las Naciones Unidas, intelectuales y políticos de todas las tendencias -incluyendo hasta el super- izquierdista español Pablo Iglesias- que no haya mostrado reprobación ante la infamia judicial cometida en Caracas.

Maduro no solo ha liquidado al movimiento de masas montado por su predecesor. Ha echado además por la borda el enorme capital de apoyo internacional que le legó el talentoso finado.

Maduro ha terminado mostrándose al mundo como lo que es: un dictador de mala clase.

Las palabras de Felipe González no pudieron ser más terminantes: Con el oprobioso juicio y condena a Leopoldo, Maduro se ha convertido en un dictador “de facto”. La verdad es que desde hace tiempo ya lo era. Habría que agregar, para ser más precisos, que Maduro, después de la condena ordenada por él en contra de Leopoldo, ha revelado al mundo que él es un dictador “de jure”.

Pero no se trata, la de Maduro, de cualquiera dictadura. A diferencias de la norcoreana y de la cubana, Maduro representa, como la de al-Asad en Siria, la de Ortega en Nicaragua, la de Putin en Rusia y algunas más de nuestro tiempo, una dictadura electoral. Ese fue el lastre que heredó Maduro de Chávez. La diferencia es que –usando términos homéricos- mientras para Chávez las elecciones eran su “caballo de Troya”, para Maduro han llegado a ser su “talón de Aquiles”

Chávez se comportó muchas veces como un dictador. Pero la suya, si era dictadura, estaba legitimada por las altas votaciones que obtenía cada vez que era echada a andar la máquina electoral del PSUV.

Probablemente, como todo dictador o gobernante autoritario, Chávez incurrió en fraudes, si no en la contabilidad, por lo menos en los lugares de votación. Pero para que los fraudes resulten – y eso lo sabía Chávez- se requiere un país dividido en dos mitades, es decir, cuando las diferencias de dos bandos es de solo algunos miles de votos. Pero cuando las diferencias son de millones y millones de votos, punto en el que coinciden todas las encuestas venezolanas y extranjeras, ningún fraude puede ser posible. Así se explica entonces por qué el 6-D tiene vueltos locos a Cabello y a Maduro.

¿Qué hacer? ¿Suprimir las elecciones parlamentarias? ¿Así no más? ¿O inventar una guerra con el país vecino cerrando fronteras y deportando colombianos esperando que Santos pise la trampa patriotera? El plan no resultó. ¿Qué otra alternativa les queda? ¿Provocar una movilización multitudinaria a favor de López, con mucha bala, heridos, muertos, y así decretar el estado de sitio y suspender las elecciones en nombre de la paz nacional? Si así lo pensaron, el tiro les está saliendo por la culata.

La enorme cantidad de votos que ha perdido y seguirá perdiendo Maduro no eran todos a favor de la MUD. Como toda agrupación de partidos discordantes, la MUD debe dedicar muchos esfuerzos a la negociación y al dialogo para encontrar consensos adecuados, actividades que no despiertan sentimientos heroicos ni actitudes épicas, sobre todo entre los electores jóvenes. Pues bien: la brutal condena a Leopoldo López ha dado a la oposición, y por ende a la MUD, la mística electoral que aún faltaba. El descontento social ya existente será convertido, además, en un movimiento por la justicia, por la libertad, y no por último, por la dignidad ciudadana.

En Venezuela ha despertado una mística opositora y hasta el 6-D por lo menos esa mística será electoral. No hay otra alternativa.

A quienes defienden una “tercera vía” debemos recordar que Leopoldo López jamás se ha pronunciado en contra de las elecciones. No las consideró como vitales en un momento cuando aparecían distantes en el tiempo y por eso llamó a movilizaciones que desde un punto de vista estratégico han sido por muchos –y con razón- vistas como equivocadas.

Pero, errores más o menos, Leopoldo es el dirigente de un partido de la MUD. VP, su partido, lleva candidatos y muchos de ellos serán elegidos con alta votación. Más aún: Leopoldo llegó a comprometer su propia vida exigiendo al régimen la fijación de una fecha electoral. Como Mandela, López ha cometido errores infantiles. Como Mandela, podrá rectificarlos. En cierto modo ya lo ha hecho.

De acuerdo a lo dicho, cualquier llamado a entorpecer el camino electoral ya trazado por la mayoría de la ciudadanía venezolana usando el nombre de Leopoldo López no solo significará colaborar con los siniestros planes de Cabello y Maduro. Significará, además, traicionar a Leopoldo López cuyos ideales políticos coinciden en este momento con los de la MUD de la cual él es un militante activo.

Si la oposición venezolana da muestras de madurez y civilidad y logra impedir así la estrategia anti-electoral de Cabello-Maduro, bloqueando incluso la posibilidad de un golpe de Estado, a la cual el desalmado binomio de gobierno intentará casi con seguridad jugar, el 11-S de 2015 podrá ser recordado como el día en el cual Nicolás Maduro comenzó a festejar su automagnicidio político.

Fuente:http://prodavinci.com/blogs/el-11-de-septiembre-de-nicolas-maduro-por-fernando-mires/

jueves, septiembre 10, 2015

"En las peores manos"("... el peor gobierno que ha tenido la República desde su fundación...")



POR:JOSÉ VICENTE CARRASQUERO.
 
Hemos trillado hasta el cansancio que este es el peor gobierno que ha tenido la República desde su fundación. La calidad de vida del venezolano se ha deteriorado de una forma alarmante. El pueblo está sumido en una situación de pobreza que nos pone a la cola de los demás países del continente. No se ven colas en otras naciones del hemisferio para adquirir cosas que la gente da por garantizadas. Desde comida y productos de higiene personal hasta vehículos y enseres de todo tipo pueden ser observados en viajes a Ecuador, Nicaragua o Bolivia para nombrar solo países socios de la clase política gobernante en Venezuela, que no de su pueblo. 

Hemos repetido a la saciedad que la actual clase política llega al poder gracias al hartazgo del pueblo con las dirigencias partidistas que tuvieron la mala práctica de prometer y no cumplir. Cada cinco años los venezolanos se veían en medio de un carnaval electoral en el que se ratificaban las ofertas proselitistas de siempre. El posterior comportamiento del gobierno electo nada tenía que ver con la solución de problemas que se convirtieron en crónicos y produjeron el cansancio del pueblo con unos partidos a los cuales no les querían creer más.

Se abrieron espacios para nuevos actores políticos que retomaron esas promesas incumplidas y las relanzaron como suyas. Esta vez, con una tierra fértil para que el reproche y la culpa hicieran pensar a muchos votantes que era el momento de darles la oportunidad a otros actores. Mucho se oyó decir en aquellos tiempos que peor de lo que estábamos no íbamos a estar.

Y resulta que los pueblos, contrario a lo que decía Rafael Caldera, sí se equivocan. Y es que en política peor que lo anterior siempre es posible. El deterioro comienza por la calidad intelectual de la clase política emergente. En particular siempre me llamó a la desconfianza el hecho de que la aparición en el escenario público venezolano de estos nuevos actores se diera a través de un sangriento intento de golpe de estado que retrotrajo a Venezuela a situaciones que se consideraban ya superadas en cuanto a mecanismos de resolución de conflictos en nuestra sociedad.

Una lectura de los presuntos planes que tenían los golpistas una vez que se hicieran del poder, mostraba una puerilidad infantil en la concepción de la política venezolana. Una suerte de pensamiento mágico resolvería los problemas del país que según los decretos tenían su origen fundamental en la ausencia de limitantes morales de los funcionarios en ejercicios de sus cargos.

Quinquenios después de la llegada al poder de esta clase política nos encontramos en una situación mucho peor que la que lleva los golpistas frustrados de 1992 a emprender su aventura sangrienta que todavía hoy causa graves perjuicios a la evolución del país.

No es para nadie un secreto que a la sombra de esta clase política ha crecido un grupo de nuevos millonarios que exhiben niveles de riqueza verdaderamente ofensivos. Periodistas allegados al gobierno presentan denuncias de fiestas y viajes que realizan miembros de esta clase política en forma que afrenta a quienes hoy permanecen en colas o deambulan por las ciudades en busca de cualquier cosa que necesiten.

La nueva burguesía cuenta con mansiones en otros países, abultadas cuentas en dólares norteamericanos, aviones para trasladarse sobre todo a los imperialistas aeropuertos de la Florida. Usted no lo va a creer, hay entre ellos quienes organizan parrilladas en sus casas de Caracas con productos debidamente traídos de Miami en vuelo que al objeto realizan en sus propias aeronaves.

Mientras, las madres hacen colas para conseguir leche o pañales. Ni hablar de cuando necesitan buscar una medicina. Los enfermos crónicos sufren además de su padecimiento, la incertidumbre de si conseguirá o no la medicina que necesita para controlar su dolencia.

Poco se sabe de La Casona, la casa que el pueblo venezolano destina al presidente y su familia. La misma que Chávez prometió convertir en un centro para atender niños desamparados, es presuntamente ocupada de forma irregular por la descendencia del extinto mandatario. ¿Es que heredaron algún tipo de privilegio impropio de los sistemas verdaderamente democráticos? Es una clara muestra de la elasticidad moral del chavismo que no se puede llamar de otra forma que corrupción.

Las diferencias más importantes entre los políticos de la era 58-98 y los actuales son su capacidad intelectual y su formación académica. No va a encontrar usted entre los miembros del partido de gobierno a un Gustavo Tarre o a un Luis Emilio Rondón padre. No ve usted en la Asamblea Nacional un diputado revolucionario que pueda hilar efectivamente un discurso que no esté innecesariamente cargado de epítetos, insultos y mentiras. Las dificultades en la mecánica bucal del mismo presidente de la AN son lamentablemente notables.

He allí nuestra desgracia, el país está en manos de unas personas de poca formación y escasa capacidad de entendimiento. Eso ayuda a explicar que un país petrolero que recién sale de una racha de riquezas sin precedentes en la historia se encuentre en la lamentable y vergonzosa condición de pobreza que hoy sufren los venezolanos.

@botellazo

Fuente:http://www.noticierodigital.com/2015/09/en-las-peores-manos/