jueves, agosto 17, 2017

"Unidos en la protesta y en el voto"("...Es evidente que el autócrata no quiere que Venezuela vote...")



POR:CARLOS TABLANTE.

La MUD esta integrada por partidos y grupos de diferentes ideologías. A pesar de la dificultad que eso conlleva, ha logrado actuar unida en los temas más importantes. La conforman en su mayoría jóvenes políticos algunos de los cuales no llegan ni a los 30 años. Muchachos casi todos profesionales que han dedicado su juventud a enfrentar el monstruo que desgobierna desde hace 18 años. Podrían irse a cualquier parte a vivir una vida muy diferente y sin embargo están aquí dando la pelea con dignidad a pesar de los ataques y el riesgo para sus vidas y su libertad.
Por supuesto, no son los únicos que están en resistencia. Todos los venezolanos demócratas lo estamos. No es justo decir que no hemos logrado nada. Por el contrario, si hoy el régimen esta aislado y debilitado y el mundo entero sabe que en Venezuela hay una casta incapaz y corrupta que viola los derechos humanos, es gracias al esfuerzo, el sacrificio y la perseverancia de millones de venezolanos que han dejado a un lado sus diferencias y luchan codo a codo contra este Estado delincuente con las únicas armas de la democracia y en defensa de la Constitución. Esa es nuestra fortaleza. No somos como Maduro y su clan ni pretendemos serlo. No nos alimentamos de la violencia ni de la muerte.
La política, como bien sabemos todos los venezolanos, no es fácil. Se inventó para que los seres humanos pudieran convivir, para que no se mataran entre sí. El ejemplo más cercano lo tenemos en las organizaciones vecinales y juntas de condominio. Pocos son los vecinos que asisten a las reuniones y menos aún los que aceptan responsabilidades. Son escasos los que quieren pasar interminables horas discutiendo y tratando de llegar a acuerdos, aunque sea por el bien de la convivencia de todos.
Cuando algunos compatriotas, sobre todo los radicales del teclado, atacan a la MUD señalando solo los errores (está conformada por seres humanos y no somos perfectos) y desconociendo los logros (que los tiene), recuerdan mucho a esos hipercríticos vecinos que poco o nada aportan a su comunidad.
No es el momento de claudicar. Por el contrario, ahora más que nunca debemos permanecer unidos en la resistencia y para ello tenemos que usar todas las armas democráticas a nuestro alcance: la protesta, la calle y el voto. Es evidente que el autócrata no quiere que Venezuela vote. Por eso coloca todos los obstáculos posibles, como hemos visto en las últimas horas.
Las protestas y la calle contra la dictadura del hambre y la corrupción deben continuar y al mismo tiempo tenemos que convertir a las regionales en una rebelión electoral, en una rebelión de los votos. La dictadura no quiere una nueva derrota en las urnas, no puede, porque es contrario a sus intereses, facilitar la salida electoral y por eso la bloquea. Las fuerzas del cambio, con más unidad, no podemos hacerle el juego, debemos defender la vía electoral que quiere cerrar.
La protesta y el voto son las únicas armas que tenemos los demócratas y debemos usarlas.

Fuente:http://www.noticierodigital.com/2017/08/carlos-tablante-unidos-en-la-protesta-y-en-el-voto/

martes, julio 18, 2017

"Denuncian a Maduro ante el Tribunal de La Haya Congresistas de Colombia y Chile"


 (Foto archivo)


La iniciativa, impulsada por el colombiano Iván Duque, atribuye al presidente venezolano “la comisión de crímenes de derecho internacional”, publica El País.

Un centenar de congresistas colombianos y chilenos han presentado este martes ante la Corte Penal Internacional (CPI), con sede en La Haya, una denuncia contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro. El escrito se basa en informes de organismos internacionales, como algunas agencias de Naciones Unidas o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, estudios de ONG e información oficial, y acusa al sucesor de Hugo Chávez de haber sido “partícipe de graves violaciones al derecho internacional” a partir de 2008, cuando era ministro de Exteriores, y le atribuye “la comisión de crímenes de derecho internacional” desde que fue elegido en 2013. La iniciativa, impulsada por el senador colombiano del Centro Democrático Iván Duque, ha sido respaldada por representantes de formaciones de distintos colores y busca que la Fiscalía de La Haya abra, como primera medida, una observación en Venezuela, que firmó el Estatuto de Roma en 1998 y por tanto acepta la jurisdicción de la CPI. El Tribunal de La Haya juzga delitos que afectan a la comunidad internacional: genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
Las acusaciones que formula la denuncia son ocho En primer lugar, “el crimen de asesinato por instigación directa e indirecta”. “Entre los años 2013 y 2017, se ha dado muerte en Venezuela a personas que se manifestaron en situaciones concretas, o mediante el ejercicio de sus derechos humanos, en contra de políticas, medidas u omisiones imputables al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela”, señala el texto, al que ha tenido acceso EL PAÍS. En segundo lugar, los denunciantes le imputan una “imposición intencional de condiciones de vida, entre otras la privación del acceso a alimentos o medicinas, encaminadas a causar la destrucción de parte de una población”. Un delito que califican como “exterminio” y que entienden “estrechamente relacionado con el genocidio, ya que ambos se dirigen contra un gran número de personas”.
En tercer lugar, “deportación o traslado forzoso de población”, algo que achacan al “uso de la fuerza física o a través de amenazas”. Los otros cargos recogidos en el escrito, de 56 páginas sin incluir los documentos probatorios aportados, son encarcelación de opositores; tortura; “persecución de un grupo o colectividad con identidad propia”, en referencia a los críticos con el chavismo; “desaparición forzada de personas” e incluso “el crimen de apartheid, es decir, “actos inhumanos cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión”.

“Yo espero que con todos los hechos que están ocurriendo en Venezuela la Fiscalía diga primero que van a poner a Venezuela en observación, que ya es un mensaje muy importante para advertir de que lo que está ocurriendo es muy grave. Y el segundo objetivo es que la fiscalía pueda abrir una investigación formal a Nicolás Maduro”, explica Duque. “Los Gobiernos de América Latina se han quedado en las lindas formas de los salones multilaterales, pero ninguno ha hecho ninguna acción”.
La crisis institucional que atraviesa ese país recrudeció cuando el Tribunal Supremo de Justicia suspendió, a finales de marzo, las competencias del Parlamento, de mayoría opositora. Esa decisión reactivó una ola de protestas que aún no se ha detenido. En los últimos tres meses y medio han fallecido alrededor de cien personas, ha aumentado la presión de la comunidad internacional, el chavismo está dividido, la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, se ha convertido en un símbolo de la resistencia al Gobierno, se produjo la excarcelación de Leopoldo López. Pero Maduro no está dispuesto a renunciar a las elecciones de una Asamblea Nacional Constituyente, convocadas para el 30 de julio con unas reglas del juego que, según la oposición, favorecen al oficialismo.
El diputado chileno encargado que promovió la denuncia en ese país fue Felipe Kast, antiguo ministro del conservador Sebastián Piñera, quien asegura que la apoyaron ocho partidos políticos, “desde la izquierda hasta la derecha, pasando por el centro, con excepción del Partido Comunista y el Socialista”. “Para Chile”, señala, “esta realidad de Venezuela es especialmente sensible”. “Cuando en Chile se violó la democracia, recibió apoyo internacional”, prosigue Kast, que espera que Parlamentos y autoridades de otros países de la región se sumen a esta iniciativa.

jueves, julio 13, 2017

¡Todos a votar en la consulta popular de este domingo #16Julio!


POR:CARLOS TABLANTE. 
 
El traslado de Leopoldo López a su casa para cumplir arresto domiciliario es un importante avance en la lucha de los venezolanos por restituir el orden constitucional y lograr el cambio que tanto necesitamos.
La protesta de millones de venezolanos unidos en las calles y la presión internacional dieron un primer resultado de los muchos que aún quedan por conquistar.
La constancia y valentía de su familia, incansables durante más de 3 años en la denuncia de la sistemática violación de los derechos humanos de Leopoldo y de todos los otros presos políticos, sin perder nunca el compromiso con la democracia y la libertad de Venezuela, deben motivarnos a seguir, ahora mas que nunca, en las calles protestando pacíficamente al Estado delincuente de Maduro y votando en la gran Consulta Popular de este 16 de Julio contra su pretensión de eternizarse en el poder a través de una “constituyente” chimba.
El asalto al parlamento, que contó con la complicidad de la GNB, encontró un escudo de coraje en los diputados y en los empleados del parlamento que arriesgaron la vida para defender a la institución que representa a los 14 millones de votos que se expresaron por la democracia y la paz en las pasadas elecciones legislativas.
Este vil ataque, junto al vergonzoso episodio de una señora designada ilegalmente como vicefiscal tratando de entrar en la Fiscalía en la maleta de un carro porque los propios funcionarios del MP no permitieron su entrada por la puerta – defendiendo así a la institución de una usurpadora – confirman la debilidad del régimen y son señal de que con la presión de un pueblo luchando por sus derechos se puede lograr el cambio político que reclama el país y detener así el peligro de más violencia y de un mayor derramamiento de sangre.
Ahora con más fuerza que nunca debemos seguir manifestando todos los días de manera pacífica, en especial el próximo domingo 16 de Julio, día de la gran Consulta Popular convocada por la Asamblea Nacional en base a los artículos 71, 333 y 350 de la Constitución Nacional. Ese día, millones de venezolanos realizarán el mayor acto de desobediencia civil hasta ahora votando en contra de la “constituyente” falsa de Maduro que pretende acabar con lo poco que queda de Democracia.
El llamado del Parlamento a la Consulta Popular ha sido efectuado con la mayor amplitud. En esa convocatoria cabemos todos los venezolanos demócratas que queremos un cambio de rumbo para nuestro país. Los que ya no soportan más la escasez de alimentos y medicinas, la crisis hospitalaria que no permite atender a nuestros enfermos, la hiper-inflación que pulverizó los ingresos familiares, la amenaza diaria de la violencia y la inseguridad que han cobrado la vida de millones de ciudadanos, la corrupción y la impunidad que arruinaron a Venezuela, la falta de libertades, los presos políticos, los muertos y los heridos por pensar diferente, la intolerancia.
Hay que ir a votar para lograr la libertad de todos los presos políticos, para abrir el canal humanitario de medicinas y alimentos, para recobrar el respeto a las instituciones, en especial a la Asamblea Nacional y a la Fiscalía General y por la realización de elecciones libres y democráticas, de acuerdo al cronograma constitucional.
Como lo dije en mi artículo anterior, llegó el momento de la gran reconciliación nacional. Tenemos que superar las diferencias y unirnos en la defensa de la Constitución. La hora es demasiado grave. Los que sinceramente defendemos nuestras ideas, de lado y lado, ya tendremos tiempo luego para dirimir diferencias ideológicas por el bien del país que es, al final, lo que deseamos todos los venezolanos de buena voluntad.
Sin embargo, solo lo podremos hacer si sobrevive la Democracia. Y eso es precisamente lo que está en juego con la “constituyente” falsa de Maduro, la mayor amenaza a la libertad que hayamos tenido en la historia contemporánea.
Este domingo 16 de Julio, todos debemos acudir a votar en los más de 1.600 centros a nivel nacional y en el exterior. Es nuestro derecho pero también es nuestro deber para con Venezuela, por nuestros hijos y nietos, por las futuras generaciones de venezolanos que no nos perdonarán si dejamos que por temor o desidia el país termine de hundirse en la miseria, la violencia, el caos y la muerte.
Con nuestro voto de este domingo lograremos detener el desastre que ha dejado Maduro y abrir el camino a un mejor destino para Venezuela, donde todos los derechos sean para todas las personas y podamos progresar con igualdad de oportunidades y calidad de vida, viviendo en el mejor país del mundo.
¡Todos a votar este domingo!


 Fuente:http://www.noticierodigital.com/2017/07/carlos-tablante-todos-a-votar-en-la-consulta-popular-de-este-domingo-16julio/

jueves, julio 06, 2017

"El plebiscito: ¡a firmar!"



POR:TRINO MÁRQUEZ.

Los maduristas están tomando de su propia medicina. Creían que podían introducir la democracia refrendaria y plebiscitaria en la Constitución de 1999, sin que sus principios los afectaran. Se aprovecharon de ellos aplicándolos hasta el cansancio cuando eran mayoría electoral. Sabían que cualquier evento comicial que convocaran, ajustado o no a derecho, lo ganarían porque contaban con el favor popular. Ahora que el pueblo les ha dado la espalda, reniegan de esos postulados, invocan una legalidad ficticia y se valen de esperpentos para desconocer la constitucionalidad del plebiscito convocado por la oposición para el domingo 16 de julio. El remedio les sabe a hiel.
La Constitución de 1999 se elaboró a partir de algunos principios trazados en sus líneas más gruesas por Hugo Chávez. Fue el comandante quien impuso la doctrina de la democracia directa y protagónica, influido por algunos autores marxistas y, sobre todo, neomarxistas que hablaban de la postdemocracia, la superación de la democracia representativa y capitalista, el principio de la soberanía popular, tan extendido en la modernidad alumbrada por el Iluminismo y la Revolución Francesa. De esos pensadores, tal vez quien haya ejercido mayor influencia sobre la recalentada mente de Chávez haya sido Tony Negri y su libro El poder constituyente, publicado en 1994. Este texto se lo inyectó Chávez de forma intravenosa. Uno de sus planteamientos centrales es que la enmohecida “democracia burguesa”, con sus instituciones raídas, había que superarla para conectarse directamente con el espíritu, los intereses y la voz del pueblo. La democracia capitalista se había convertido en un ritual burocrático, perdiendo toda la carga subversiva que había tenido. Esa energía trasformadora había que rescatarla de las garras de las élites que la habían confiscado.
Encandilado por las ideas de Negri, y en cierto modo de Ernesto Ceresole, en 1999 presionó a los magistrados de la antigua Corte Suprema de Justicia para que aceptaran la convocatoria por parte del Ejecutivo de la Asamblea Nacional Constituyente, figura que no estaba contemplada en la Carta Magna de 1961. Vencida esta resistencia inicial, luego forzó a sus diputados en la Asamblea Constituyente para que, desde el Preámbulo de la nueva Constitución, le dieran sustancia a la democracia participativa y protagónica. En la Carta del 99 había que elevar la democracia a una nueva dimensión y la participación del pueblo, colocándolas en un plano donde nunca antes la burguesía y las “cúpulas corruptas” la habían situado.
Uno de los ladrillos de este andamiaje eran los referendos consultivos previstos en el Art. 71 de la CRBV, de los cuales se derivan, por analogía, los plebiscitos. Al pueblo, sin mayores trámites engorrosos, había que consultarlo sobre materias que fuesen de interés para la comunidad. Prohibido levantar alcabalas insalvables. El procedimiento tenía que ser expedito. La voz del Pueblo es la voz de Dios. La verdadera democracia es aquella conectada con la mayoría, sin importar los riesgos que entrañe conocer su opinión.
Maduro invirtió los términos de la ecuación. Ya no importa lo que piense la mayoría. La soberanía popular estorba porque ahora lo importante es el poder de los fusiles y de la burocracia judicial enquistada en el TSJ. La consulta popular y la voz del pueblo le producen náuseas. Ahora resulta que el referendo popular fijado para el 16 de julio es ilegal e inconstitucional. Se apoya en la opinión de cagatintas que, como debido a su peso no pueden saltar la talanquera, se arrastran como serpientes cuando le asoman un billete verde. Pronto veremos también a los juristas del horror, integrantes de la Sala Constitucional, descalificando la consulta de julio.
Ante su aislamiento, Maduro será capaz decir: lo que no pudimos con el pueblo lo haremos con los militares y los paramilitares. Anda enloquecido por el temor cerval que le produce la posibilidad de que el 16 de julio se movilicen millones de venezolanos a estampar su firma contra la constituyente comunal, con la cedula de identidad y un bolígrafo como únicas armas. La decisión de la gente parece irreversible: esa constituyente procubana, que eternizará al madurismo en el poder, sólo pasará aplastando la voluntad y, a lo mejor, el cuerpo de la inmensa mayoría.
El cobarde asalto el 5 de Julio a la Asamblea Nacional por los criminales financiados por el régimen, demuestra el pánico que le tiene Maduro a la voz de la gente. Tratará de disuadir a los firmantes inoculándoles el miedo. De nada le servirá. Ese plebiscito es legítimo, constitucional, democrático y, especialmente, necesario para demostrar el amor a la libertad de los venezolanos. Nos vemos ese día.

@trinomarquezc

Fuente: http://www.noticierodigital.com/2017/07/trino-marquez-el-plebiscito-a-firmar/

viernes, junio 30, 2017

"Maduro frente a la hecatombe, la encuesta Pronóstico"



POR:ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA. 
 
La ambición rompe el saco. La avaricia también. Es lo que se deduce de los estremecedores resultados dados a conocer por el diagnóstico 800 de la encuestadora Pronóstico realizada en forma relámpago durante este mes de junio a nivel nacional. Describe, con una minuciosidad que no deja lugar a dudas, que Venezuela vive un deslave de rechazo como jamás nunca lo viviera en sus doscientos años de historia republicana. Y frente al cual el que llevara a Chávez al poder es un juego de niños. La serpiente ha terminado mordiéndose la cola.
Los hechos reflejan el sismo que Venezuela viene experimentado desde hace más de tres meses: una insurrección profunda, irrefrenable, masiva y popular de impredecibles consecuencias que se traduce en el rechazo categórico y absoluto de parte de todas las clases sociales, razas, sexos y edades, al principal responsable por la tragedia que sufrimos los venezolanos – Nicolás Maduro – y por el régimen que pretende imponer y que tras dieciocho años naufraga irremediablemente a la deriva. Basta un solo dato, cuya contundencia es de tal magnitud, que en cualquier país medianamente racional ya hubiera obligado al desalojo del gobierno. Pues por muchísimo menos, los argentinos salieron de tres gobiernos en una semana. En Caracas, ciudad capital de la República, asiento de las instituciones del Estado, corazón y cerebro articulador de sus procesos sociopolíticos, el 98,4% de los millones que la pueblan aseguran que la salida a esta crisis tendrá que ser cualquier otra que no tenga nada que ver con el gobierno. Flotan en el sargazo de las ruinas algunos despistados que le dan un suspiro de credibilidad: el 1,6%. Vale decir: 99 de cada 100 caraqueños le ha retirado toda fe y toda esperanza a que el lacayo de Raúl Castro pueda evitar el hundimiento y sacar el país a flote.
El efecto político no podía hacerse esperar. De haberse constituido en vida de Hugo Chávez en el partido más poderoso de la llamada Quinta República, el PSUV ha descendido al 11,7% del electorado. Del cual, a juzgar por el masivo rechazo a Nicolás Maduro, buena parte busca nuevos horizontes. Como lo expresan dos hechos: la erupción volcánica de la disidencia, liderada por la Fiscal General de la República, el grupo de 12 diputados que acompañaran a su esposo, el diputado Germán Ferrer, a retirarle su respaldo a la bancada oficialista y los grupos de la llamada Marea Socialista. Así como el 3.6% de reconocimiento que encuentra Diosdado Cabello, su presidente. Nunca un presidente de la República estuvo más hundido en las preferencias populares. Nicolás Maduro está en el piso. Y con él todos los suyos.
También el tradicional panorama político partidista de la oposición ha sufrido cambios de gran significación. Muestra, a grandes rasgos, una aplastante mayoría que la llevaría literalmente a arrasar en cualquier contienda electoral. Su respaldo nacional bordea el 90% de la ciudadanía. Dispuesta a jugar en todos los terrenos por desalojar al régimen, incluso en el de un gobierno de fuerza, que cuenta con un 14,7% de aprobación, junto al 46,2 % que comparte la política de la MUD de convocar a elecciones generales y un 20,7% que apuesta por un Gobierno de Unidad Nacional. De la acera de enfrente, en pleno hundimiento, sólo un 6,6% respalda el proyecto constituyente. ¿Imponerlo a raja tabla contra el 93.4% que lo rechaza? Estamos ante un feto que nació muerto.
Pero las preferencias han desplazado, posiblemente para siempre, el tradicional eje AD/COPEI que articulaba la vieja hegemonía democrático partidista impuesta tras el Pacto de Punto Fijo a partir del 23 de enero de 1958. Hay dos nuevas fuerzas emergentes: Primero Justicia y Voluntad Popular. Cubren un cuarto de la población con claras preferencias partidistas, prácticamente a partes iguales: PJ, con un 13,9 y VP con 13,3 %. Suman en conjunto el 27,2% de respaldo, mientras que todo el resto partidista opositor alcanza el 8,8%. El PSUV ha descendido al 11, 7%, del que sin duda ninguna seguirá descendiendo hasta volver a ubicarse tras de ese 5% histórico que constituyera el techo de las aspiraciones de las fuerzas castro comunistas venezolanas hasta la irrupción del fenómeno Chávez.
A ese realineamiento de fuerzas partidistas obedece claramente el perfil de los líderes más destacados en la Venezuela de la hora actual: a nivel nacional y considerando a todos los sectores encuestados, Leopoldo López cuenta con el 27,2% de respaldo nacional, mientras que Henrique Capriles le sigue con un 15,1%, María Corina Machado con un 5,2% y finalmente Henry Ramos Allup con un 4,6%. El liderazgo de Leopoldo López se duplica al considerar sólo las preferencias en el campo opositor: alcanza el 49,3%, lo sigue Capriles, con un 27,4, Machado con un 9,3, Ramos con un 8,3 y Falcón, con un 4,2%.
Me interesa destacar un dato resaltante: más de la mitad de los encuestados, si bien se alinean claramente en las filas de la oposición y se enfrentan decididamente al régimen, que vive su inexorable hundimiento, respaldando incluso las salidas más extremas y militantes, no reconoce preferencias por partido alguno. 5 de cada 10 venezolanos no han decidido aún su ubicación partidista. Son, en su inmensa mayoría, opositores sin partido. De ellos dependerá, en gran medida, el curso futuro de los acontecimientos. Convertida en masa crítica, terminará por hundir definitivamente al chavomadurismo y le dará su perfil a los futuros gobernantes. Que a juzgar por esta encuesta, estarán en las cercanías de Voluntad Popular, de Primero Justicia, incluso de Vente Venezuela.
Es el perfil de la Venezuela que se asoma de la mano de Voluntad Popular y Primero Justicia: joven, pujante, sin cortapisas ideológicas y con voluntad renovadora. No es un mal proyecto de país. ¿Los militares? Esa ya es otra pregunta que merece otra encuesta. La estamos esperando.
@sangarccs

sábado, junio 24, 2017

"¡La culebra se mata por la cabeza!"



POR:MOISÉS NAIN. 
 
Después de repetir un millón de veces que Venezuela es una dictadura manejada primero por Fidel Castro, cuando Chávez y ahora por Raúl Castro, con Maduro, por fin empiezo a ver que la gente habla de la dictadura castro-comunista de Venezuela.

Costó mucho y sigue costando que los venezolanos lo acepten, les resulta demasiado incómodo reconocer que son manejados, ni siquiera por una potencia extranjera, sino por un pobre gobierno subdesarrollado de una isla miserable.

Pero en fin, ahora viene la segunda parte que trataré de explicar de la forma más sencilla posible. Si estamos de acuerdo en que quien manda en Venezuela es Raúl Castro, de qué manera creen que lo hace. ¿A través de Maduro? Pues no, Maduro es la cortina de humo, la distracción, su tarea se limita a gritar improperios contra la oposición para mantenerlos ocupados en él, mientras Raúl Castro gobierna tranquilamente.

¿Y, cómo gobierna? Pues muy fácil, el periódico El Universal publicó el 16 de febrero de 2012, las declaraciones del entonces presidente Chávez, quien dijo muy orgulloso que en Venezuela había 44.804 cubanos colaborando con el gobierno.

Y entonces la pregunta es: ¿En quién creen que confía más Raúl Castro? ¿En Maduro y los venezolanos o en los 44.804 cubanos especialmente seleccionados y entrenados por él que hoy hay en Venezuela? Dicen que hay cerca de 30 mil “supuestos” médicos, pero en el mejor de los casos, todavía habría 15 mil cubanos colaborando en otras áreas, notarías, registros públicos, instalaciones militares, servicios de inteligencia, etcétera.
Y no se necesita ser un genio para entenderlo, ellos son el verdadero gobierno, los cerebros qué han logrado que unos ineptos que apenas saben leer y escribir se mantengan 18 años en el poder. No hay que menospreciar a estos cubanos, por algo han logrado mantener una dictadura allá casi 60 años. El prestigioso periodista cubano disidente Carlos Alberto Montaner publicó hace dos semanas refiriéndose a Venezuela:

-“Los expertos cubanos saben que para ellos es vital que la oposición no se una. La infiltran, siembran calumnias, dispersan rumores, construyen falsos líderes. Las redes sociales, que sirven para congregar a los opositores, también son útiles para disgregarlos. La contrainteligencia posee agentes muy diestros en esas labores, trabajan incansablemente, cuentan con unidades especiales dedicadas a estos menesteres. Controlar a las sociedades es un arte nauseabundo que ellos conocen.”

Esa es la realidad que estamos viviendo, todos los días veo a gente criticando a la MUD y a los líderes de la oposición, algunos son pagados por el gobierno, por orden de los cubanos a los que se refiere Montaner, pero otros simplemente son tontos útiles que les hacen el juego, y mientras Raúl Castro nos sigue gobernando y robando.

De manera que las marchas y manifestaciones están bien, pero mientras los manifestantes no vayan a buscar a los cubanos a las notarías, registros y donde estén para decirles que se vayan, Maduro seguirá en pie, porque él no tiene cerebro, pero ellos sí. Hay que tenerlo presente: ¡La culebra se mata por la cabeza!
Que RUEDE HASTA QUE LLEGUE A ELLOS!!”