sábado, mayo 30, 2015

"La ofensiva de la democracia"("...Vencer a cualquier tipo de autoritarismo será posible...")



POR:ALBERTO RODRÍGUEZ BARRERA.

El carácter social se moldea en concordancia con la forma de existencia de una sociedad dada. Así es que el hombre se moldea por la estructura de necesidades económicas y sociales de una sociedad, aunque no es infinitamente adaptable. Hay necesidades fisiológicas y psicológicas que deben ser satisfechas; son cualidades inherentes que generan ciertas reacciones cuando son frustradas; y son cualidades como la tendencia a crecer, a desarrollar y realizar potencialidades que el hombre ha desarrollado en el curso de la historia, como la facultad de pensar creativa y críticamente y de haber diferenciado experiencias emocionales y sensuales; potencialidades que tienen dinamismo propio. Esta tendencia puede ser suprimida y frustrada por impulsos destructivos.

La tendencia general a crecer –idéntica en las tendencias biológicas y psicológicas- resulta en tendencias como el deseo por la libertad y el odio hacia la opresión, ya que la libertad es la condición fundamental para crecer. Pero también el deseo por la libertad puede ser reprimido, puede desaparecer en la consciencia del individuo, pero aún así no deja de existir como una potencialidad, y evidencia su existencia por el odio consciente o inconsciente que tal reprimir genera. Igualmente reprimida y pervertida puede ser la lucha por la justicia y la verdad, que también es inherente a la naturaleza humana.

En la situación que actualmente vivimos los venezolanos cabe recordar que el adelanto de la libertad humana no es algo que puede ser realizado sólo en términos políticos y económicos. El único criterio para la realización de la libertad es si el individuo participa activamente o no en determinar su vida y la de la sociedad, y esto no es sólo en al acto formal de votar sino también en su actividad diaria, en su trabajo y en su relación con otros.

La democracia política moderna, si se restringe a la esfera puramente política, no puede contrarrestar suficientemente los resultados de insignificancias económicas del individuo común; tampoco son suficientes los conceptos puramente económicos como la socialización de los medios de producción, ya que se genera una poderosa burocracia que manipula a la vasta masa de la población, impidiendo el desarrollo de la libertad, aún cuando sea efectivo el control gubernamental.

Nunca como hoy han sido las palabras tan mal utilizadas para ocultar la verdad. A las creencias contrarias de los aliados se les llama traición, la agresión militar es camuflada como defensa ante un ataque, la asimilación o conquista de naciones pequeñas lleva el nombre de pacto de amistad, y la represión brutal de la población se perpetra como un neo-socialismo.

Las palabras democracia, libertad e individualismo también se vuelven objetos de tal abuso. Pero la realidad es que la democracia es un sistema que crea las condiciones económicas, políticas y culturales para el total desarrollo del individuo; y el fascismo es un sistema que, independientemente del nombre que adopte, subordina al individuo a procesos extraños y debilita el desarrollo de la genuina individualidad.

Existe una contradicción entre economía planificada y la cooperación activa de cada individuo. Una economía planificada requiere de centralización, de una burocracia que administre esta máquina centralizada. Por otra parte, la cooperación activa individual y de pequeñas unidades de todo el sistema requiere de una gran cantidad de descentralización. La gran tarea, entonces, es combinar coherentemente centralización y descentralización. Lo cual se hace con el interés real de cuidar los intereses de los seres humanos, y abriendo espacios para innumerables economías independientes.

Hoy –como lo podemos ver claramente- tal espacio ha disminuido porque sólo un grupo muy pequeño ejerce la iniciativa individual. Y el objetivo de que todo el carácter social pueda ser libre, es algo que sólo será posible sobre la base de un esfuerzo racional y concertado de toda la sociedad, y con una cantidad de descentralización que garantice una cooperación real, genuina y activa, y control por parte de las unidades más pequeñas del sistema.

El hombre debe adquirir dominio de la sociedad y subordinar la máquina económica para los propósitos de la felicidad humana, porque sólo participando activamente en el proceso social superará lo que lo lleva a la desesperación, ahí donde sufre más al ubicársele como un autómata vacío y sin sentido.

Vencer a cualquier tipo de autoritarismo será posible sólo si la democracia no retrocede y toma la ofensiva para alcanzar la meta de quienes lucharon por la libertad a través de los siglos. Las fuerzas nihilistas caen por la fuerza de la fe, de la vida y de la verdad, por el peso de las ideas (más que por su alcance), ya que las ideas son fuerzas poderosas cuando responden a necesidades humanas específicas, adaptadas para las tareas objetivas que el individuo debe realizar en una sociedad funcional.

Los cambios de las condiciones sociales generan nuevas necesidades y ansiedades. Estas nuevas necesidades generan nuevas ideas que tienden a estabilizar e intensificar el nuevo carácter social que determina las acciones del hombre. Es decir, las condiciones sociales influencian los fenómenos ideológicos por medio del carácter, no es el resultado de adaptación pasiva a las condiciones sociales, sino una adaptación dinámica sobre la base de elementos que son biológicamente inherentes a la naturaleza humana, o que se han vuelto inherentes como resultado de la evolución histórica.

El hombre moderno, en vez de ser empujado a obedecer lo que le ordenen, es impulsado a trabajar duro por una compulsión interior, una autoridad interior de consciencia y deber que opera más efectivamente en controlarlo a él, como jamás podrá hacerlo cualquier autoridad externa.

Este hombre también cree en ideales como la verdad, la justicia y la libertad, aunque sean frecuentemente meras frases o racionalizaciones, pero que pueden ser luchas genuinas, ya que cualquier análisis que no trate con ellas como factores dinámicos es falaz. Estos ideales no tienen carácter metafísico; están enraizados en las condiciones de la vida humana, y en el presente contienen una abundancia de problemas morales.

Los actos de libertad son también siempre un fenómeno de abundancia.

Fuente: http://www.noticierodigital.com/2015/05/la-ofensiva-de-la-democracia/

lunes, mayo 25, 2015

"Ganar las parlamentarias"("... el día que la señora Tibisay Lucena tenga a bien convocar los comicios...")



POR:JOSÉ GUERRA.

Bajo la conducción de Nicolás Maduro, Venezuela marcha hacia un despeñadero. Luce el país en una situación de caos: la violencia tiene tomada las principales ciudades y pueblos, las colas se multiplican como resultado de la escasez y la caída de la producción nacional, el bolívar está a punto de desaparecer como moneda para las principales transacciones de la economía, la inflación está haciendo estragos en los bolsillos de los trabajadores y lo peor de todo, el gobierno está paralizado y sin iniciativas.

Antes que se complete la destrucción del país, las fuerzas agrupadas en la Unidad Democrática y más allá de ella, estamos obligados a generar un cambio en el país que restituya el bienestar y despeje el horizonte para las grandes mayorías de los venezolanos que hoy ven con desesperanza el futuro de la nación. Bajo el llamado socialismo del siglo XXI, Venezuela no tiene futuro.

Ese cambio pasa necesariamente porque las fuerzas de la Unidad ganen la mayoría de los diputados de la Asamblea Nacional, el día que la señora Tibisay Lucena tenga a bien convocar los comicios. La oportunidad que se presenta para salir victoriosos es clara, según lo refleja la encuesta más reciente ordenada por la Universidad Católica Andrés Bello y realizada por la encuestadora Delphos, a cargo del doctor Félix Seijas hijo. La encuesta cuyo estudio culminó el 25 de abril de 2015, refleja que el país se ha despolarizado y que las fuerzas democráticas son claramente la mayoría. Así, el bloque oficialista alcanza al 31,8% mientras que el agrupado en la oposición concentra 42,8% de apoyo. Pero llama la atención que entre quienes se declaran chavistas, los no maduristas son el 16,4% mientras que los chavistas maduristas representan apenas el 15,4%. Ello refleja el desmembramiento de las fuerzas chavistas ahora dirigidas por Maduro y Cabello.

Maduro ha conducido al país al desánimo. El 86,9% de los encuestados refleja que el país está estancado o en retroceso mientras que apenas 11,7% considera que Venezuela está progresando.

Otros datos del estudio apuntan a que de haberse realizado las elecciones hace tres semanas, el Psuv hubiese obtenido el 15,5% de los votos, los candidatos de la Unidad el 39,2% y el 16,4% habría votado por otros candidatos. Igualmente, el 46,8% piensa que la Unidad ganará las elecciones en tanto que un 30,8% cree que el ganador será el Psuv.

Sobre la base de estos datos, la Unidad está obligada a presentarle al país una alternativa creíble, que el pueblo desencantado con el chavismo la perciba como factible, atractiva y que atraiga a quienes valoren que esta tragedia que vive Venezuela tiene una solución no traumática. Todo ello con una oferta política inclusiva expresada mediante el voto. Para ello una tarjeta única o también alianzas perfectas podrían entusiasmar a los hoy descontentos y a un pueblo harto de la crisis.

 Fuente:http://www.noticierodigital.com/2015/05/ganar-las-parlamentarias/

miércoles, mayo 06, 2015

“Tengo Venezuela por cárcel” Dice Teodoro Petkoff galardonado del premio Ortega y Gasset.


 El periodista venezolano, galardonado por su trayectoria profesional, no ha podido viajar a Madrid a causa de las restricciones para viajar que le ha impuesto la Justicia en su país: "Tengo Venezuela por cárcel"  

El periodista Teodoro Petkoff, de 83 años, ha agradecido la concesión del premio Ortega y Gasset a la Trayectoria Profesional desde la capital de Venezuela, Caracas. El director del diario Tal Cual no ha podido viajar a Madrid, donde hoy se entregan los premios, porque una orden judicial le impide abandonar el país. Tanto él como la Junta Directiva de su periódico se encuentran pendientes de juicio después de que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Diosdado Cabello, les denunciara por presuntos delitos contra su honor. Desde el momento en que conoció que había recibido el galardón, Petkoff ya señaló que no podría asistir a la ceremonia de entrega de los premios periodísticos que concede EL PAÍS porque no estaba dispuesto a solicitar permiso para viajar: "Sería como legitimar la conculcación de mi derecho al libre tránsito que se me ha impuesto", aseguraba el pasado 17 de abril.

 Fuente:http://elpais.com/elpais/2015/05/06/videos/1430933776_616525.html




 El coraje de la prensa libre 

Los Premios Ortega y Gasset se convierte en un clamor a favor de la libertad de expresión
POR:  /

Una triste ausencia ha marcado este martes el tono festivo en la entrega de los Premios Ortega y Gasset de Periodismo. Teodoro Petkoff, de 83 años, símbolo de la resistencia democrática en el periodismo de Venezuela, se ha visto obligado a intervenir en la distancia. El Gobierno de Nicolás Maduro le ha prohibido salir del país para recoger el premio a la trayectoria profesional, otorgado por unanimidad. “Tengo el país por cárcel”, ha clamado con voz potente y clara a través de un vídeo el fundador del diario Tal Cual, una referencia política e informativa en favor de la libertad de expresión desde hace 15 años, que se vio forzado a cerrar en marzo pasado y lucha ahora por sobrevivir en el mundo digital.

Cebrián: “No puede haber libertad de expresión sin un marco de libertad”

Un diario que, en palabras de Petkoff, es “vocero de los mejores intereses y aspiraciones de los venezolanos que queremos vivir en un país democrático, abierto y seguro para todos”. Fueron pocas las palabras, pero contundentes, un clamor por la libertad y los derechos. El informador ha denunciado que el régimen chavista conculca derechos fundamentales. “Este es un premio a la Venezuela luchadora, empeñada en vivir democráticamente”, añadió.

Las palabras del combativo informador han marcado la entrega de la 32ª edición de los galardones que otorga el diario EL PAÍS, a la que asistieron destacadas personalidades del ámbito de la política, la cultura y la economía. Ha abierto el acto el director de El PAÍS, Antonio Caño, quien ha ensalzado la profesión periodística como una herramienta para “conocer, innovar y contar su tiempo con valentía y sin nostalgia”.

Todos los focos han estado puestos en Venezuela. Una gran expectación ha rodeado la presencia del expresidente del Gobierno Felipe González, quien se ha ofrecido a defender a los líderes de la oposición venezolanos encarcelados, y que fue el encargado de recoger el premio otorgado a Petkoff. Un hombre, según González, que es “la conciencia crítica irreductible de la izquierda, que cree en la libertad de los lectores y de los electores. Por eso molesta tanto y a tantos”. El líder socialista ha anunciado su intención de viajar a Caracas el próximo día 17, a pesar de haber sido declarado persona non grata por las autoridades del país latinoamericano.

La defensa de la prensa libre y la denuncia del autoritarismo del régimen chavista ha planeado sobre la ceremonia de entrega de los galardones. El escritor y premio Nobel Mario Vargas Llosa, encargado de la clausura del acto, ha tenido palabras emotivas ante la valentía de un hombre como Petkoff. “Es un premio muy justo para alguien que es un símbolo de la resistencia democrática a un régimen que va cerrando cada vez más los espacios pequeños donde todavía podía funcionar un periodismo independiente y crítico. Nadie ha utilizado con más valentía y lucidez las convicciones democráticas”, ha dicho Vargas Llosa. “Ha demostrado que el régimen de Chávez y ahora el de Maduro no es como pretenden, un régimen progresista y de grandes reformas sociales, sino autoritario, caudillista y populista”, ha añadido. Y ha considerado a Petkoff “un ejemplo de serenidad, acción democrática y espíritu de resistencia en un país donde la oposición está siendo acosada, perseguida, encarcelada, multada y enjuiciada. A él no le han quebrado”.

Tampoco a Gerardo Reyes, premio de periodismo digital por un reportaje sobre las mafias de la minería en Latinoamérica difundido en la web de Univisión, muy crítico con las amenazas que se ciernen sobre el periodismo de investigación. “El panorama es deprimente. Se elaboran leyes cada vez más sofisticadas, como, por ejemplo en Ecuador, donde se castiga no solo lo que se dice sino la intencionalidad”, ha señalado.

También en España la información sufre los efectos de un Gobierno cuyo presidente no contesta preguntas y comparece a través de un televisor de plasma. Es la crítica que hacen Pedro Simón y Alberto di Lolli, premio de periodismo impreso por la serie de reportajes La España del despilfarro, publicada por El Mundo. “Esto es gravísimo. Los periodistas seguimos acudiendo a esas comparecencias en las que no se nos permite preguntar; hemos asumido una norma aprobada en el Congreso por la que se nos prohíbe hacer fotos de los parlamentarios en sus escaños utilizando dispositivos electrónicos”, han destacado. Simón ha querido resaltar la precariedad de un oficio que muchos han tenido que abandonar “para poner copas en los bares y poder sobrevivir”. “Es el precariodismo, que ha acabado con 12.000 puestos de trabajo desde que empezó la crisis”, ha deplorado el reportero.

“El ‘precariodismo’ acaba con 12.000 empleos”, dice uno de los galardonados

El fotógrafo José Palazón ha animado a sus colegas a seguir haciendo fotos, a que nunca falte la tinta en la pluma. “Que no se apague la voz”, ha proclamado al recoger un premio que ha dedicado “a todos aquellos que han estado, codo con codo, en la valla de Melilla, oponiéndose a la política de fronteras hispanomarroquí: activistas, fotógrafos, plumillas, juristas...”.

El acto ha sido clausurado por el presidente de EL PAÍS, Juan Luis Cebrián, quien evocando a Larra, ha hablado de paraperiódicos y ha resaltado que “no puede haber libertad de expresión si no hay un marco de libertades”. Cebrián ha reivindicado el papel de la Transición, tan criticada hoy, por cuanto supuso la recuperación de la libertad por parte de presos encarcelados por sus ideas. “La libertad es un bien escaso siempre amenazado. Es un bien difícil de conseguir y fácil de perder. Me satisface que esta sesión haya sido un reconocimiento a la libertad y que sirva de recuerdo a los españoles para cultivarla y conquistarla cada día”.


La aventura, el riesgo y la audacia 
 
Mario Vargas LLosa. / 

“El periodismo es una aventura y, a menudo, una aventura peligrosa para los que aman y defienden la libertad”. Nadie mejor que Teodoro Petkoff encarna el espíritu de estas palabras pronunciadas este miércoles por el premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa. Un oficio que implica también aventura, riesgo y audacia, cualidades reconocidas, según el escritor peruano, a lo largo de la historia de los Premios Ortega y Gasset, y que adquieren una especial relevancia en sociedades en las que los sistemas de censura, más o menos explícitos o disimulados, impiden el libre ejercicio de esta profesión. “Teodoro está dando una durísima batalla en una dictadura que va cerrando espacios de libertad”, dijo Vargas Llosa en su discurso en la ceremonia de entrega de los galardones que concede EL PAÍS.

El autor de El héroe discreto repasó la extraordinaria trayectoria de Petkoff, hijo de búlgaro y polaca, que fue comunista, guerrillero y hombre de acción. “El caso de Teodoro es muy parecido al de Malraux y Orwell. Aunque no sea un creador, es un hombre de pensamiento y acción que ha sido capaz de mostrar distancia con la acción que él mismo protagonizó. Se hizo comunista, como tantos jóvenes que pensaron que el comunismo era el instrumento para salir del subdesarrollo, la injusticia y las desigualdades. Y se hizo luego guerrillero para seguir la gesta de los barbudos como Fidel Castro”, evocó Vargas Llosa, que elogió la grandeza de Petkoff, un hombre que supo distanciarse de ese pasado y también del Mas, (Movimiento al Socialismo) que el mismo fundó, cuando este partido apoyó al comandante Hugo Chávez en la primera elección como presidente, “cuando este caudillo parecía a ojos de muchos venezolanos que era el hombre que les iba salvar de la corrupción, el caos, el desorden y la violencia”.

Petkoff ha demostrado grandeza y lucidez al abandonar la rigidez dogmática de una izquierda totalitaria y rechazar el “caudillismo” de Chávez, siguió Vargas Llosa. “Se empeñó en señalar que no era un movimiento popular y progresista, sino que venía de una vieja tradición del caudillismo populista, militarista y demagógico, de trágicas consecuencias en la historia de Latinoamérica, algo que muy pocos vieron al comienzo del chavismo”. El premio reconoce también a esos millones de venezolanos que “ahora sí se enfrentan al chavismo a pesar del acoso terrible y la arbitrariedad, con atropellos cotidianos, cárceles, torturas y asesinatos”.


Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2015/05/06/actualidad/1430948848_075153.html

jueves, abril 30, 2015

"Carta pública de Lorenzo Mendoza al Presidente Nicolás Maduro"

 
 
Mendoza a Maduro: "Nosotros somos parte de la solución" 
 
"En una carta pública al presidente Nicolás Maduro, el presidente de Empresas Polar, Lorenzo Mendoza, recordó que desde su empresa se plantearon "12 propuestas en materia económica, que a nuestro juicio debían ser atendidas con prioridad" y que "siempre hemos estado abiertos al diálogo y dispuestos a tener una comunicación fluida, sincera y respetuosa"
 
EL UNIVERSAL

Caracas.- El presidente de Empresas Polar, Lorenzo Mendoza, publicó una carta dirigida al presidente de la República, Nicolás Maduro, donde detalló que "a todos nos interesa lo mismo: que el país salga adelante" y que es a través de la integración de esfuerzos entre Estado y empresa privada que se superará el desabastecimiento.

"Todo esto demuestra que somos parte de la solución y nuestro compromiso es contribuir por todos los medios que nos sea posible a que cada venezolano disponga de los productos que requiere, de manera oportuna y asequible", señala en otro extracto del comunicado.

En la carta también se señaló que Empresas Polar genera el día de hoy más de 30 mil empleos, mientras que durante este año amplió la capacidad de producción de Harina P.A.N. en 43 millones de kilos mensuales, en nuestra planta de Chivacoa, y la de margarinas en 2,5 millones de kilos mensuales, en nuestra planta de Valencia.

Precisó que solo en 2014, las inversiones en Venezuela alcanzaron la cifra de 7.200 millones de bolívares; los productos Polar se distribuyen directamente a más de 189 mil clientes en toda Venezuela y a más de 140 sucursales en todo el territorio.

Mendoza recordó que desde su empresa se plantearon "12 propuestas en materia económica, que a nuestro juicio debían ser atendidas con prioridad" y que "siempre hemos estado abiertos al diálogo y dispuestos a mantener una comunicación fluida, sincera y respetuosa".

A continuación la carta completa: 

"Caracas, 30 de abril de 2015

CARTA PÚBLICA
AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
NICOLÁS MADURO

Señor Presidente, me dirijo a usted por esta vía motivado por la necesidad de hacer de su conocimiento nuestra disposición a compartir puntos de vista sobre las condiciones que en la actualidad afectan el abastecimiento de las categorías de alimentos y bebidas donde participamos en nuestro país, lo que a su vez impacta directamente en la calidad de vida de todos los venezolanos.

Empresas Polar es una corporación venezolana que tiene casi 75 años reinvirtiendo permanentemente en el país, debido a la confianza que sus accionistas han tenido a lo largo de cuatro generaciones. Comenzamos en 1941, en Antímano con 50 trabajadores y desde entonces hemos invertido cada año, generando hoy 30.000 puestos de trabajo productivos y bienestar para todos los venezolanos. Esto lo hemos logrado gracias a la inversión y el trabajo honesto y decidido de cada uno de los que formamos parte de esta organización, ofreciendo productos de excelente calidad que se han ganado la preferencia y la confianza de los venezolanos.

Retribuimos esa confianza en cada localidad donde se encuentran nuestras instalaciones, mediante la generación de empleo digno con excelentes beneficios y el pago de impuestos. Además, desde que nacimos, quedó establecido en nuestros estatutos que brindaríamos apoyo a las comunidades a través de múltiples iniciativas orientadas a promover su crecimiento integral en áreas tan vitales como Salud, Educación, Desarrollo Comunitario y Deporte, entre otras, lo que resultaba inédito en esa época y que hemos cumplido a cabalidad todos estos años, siendo reconocido por los venezolanos.

Uno de los aspectos clave de nuestro modelo de funcionamiento es, además de contar con plantas productoras que tengan el mejor equipo humano y la tecnología más avanzada, disponer de diferentes sistemas comerciales que distribuyen nuestros productos directamente a más de 189 mil clientes en toda Venezuela.

Este es un gran esfuerzo que realizamos desde nuestros inicios y que hoy lo hace posible nuestra gente en 140 agencias y sucursales. Es un logro que nos enorgullece porque así atendemos desde grandes clientes hasta pequeñas bodegas y abastos, tanto en ciudades como en pequeños pueblos y caseríos. Este es un trabajo hecho por venezolanos para venezolanos, soportado en tres pilares fundamentales de nuestra filosofía empresarial: inversión, trabajo y compromiso con Venezuela.

Todo esto demuestra que somos parte de la solución y nuestro compromiso es contribuir por todos los medios que nos sea posible a que cada venezolano disponga de los productos que requiere, de manera oportuna y asequible. Esa es nuestra razón de ser como empresarios: invertir, generar empleo, producir, distribuir, establecer relaciones ganar-ganar y generar bienestar para todos los involucrados en la cadena de valor.
Creemos en la importancia de estimular la producción nacional, de darle valor a lo "Hecho en Venezuela" y por eso la gran mayoría de nuestros recursos se invierten en el país. Solo en 2014, las inversiones en Venezuela alcanzaron la cifra de 7.200 millones de bolívares.

Es así como en los últimos dos años hemos puesto en marcha varias plantas, como las de yogurt pasteurizado, hojuelas de maíz, mezcla para cachapas, té en polvo y gelatina, generando nuevos puestos de trabajo. Además, ampliamos la capacidad de producción de Harina P.A.N. en 43 millones de kilos mensuales, en nuestra planta de Chivacoa, y la de margarinas en 2,5 millones de kilos mensuales, en nuestra planta de Valencia.

Señor Presidente, la última vez que tuvimos la oportunidad de reunirnos para conversar fue hace dos años y luego, en 2014, recibí su invitación para participar en la Conferencia de Paz. Allí estuve presente para ofrecer mi contribución en lo que respecta a la necesidad de unir esfuerzos entre sector público y privado, así como plantear 12 propuestas en materia económica, que a nuestro juicio debían ser atendidas con prioridad.

Creemos firmemente que la mejor manera de ofrecerle soluciones a la población, en materia de abastecimiento, es mediante la integración de esfuerzos entre Estado y empresa privada.

Todos somos venezolanos y a todos nos interesa lo mismo: que el país salga adelante y que su gente prospere. Lo mejor que nos puede suceder a los venezolanos es que nos vaya bien a todos y la única forma de lograrlo es trabajando juntos por nuestro país."
 
Fuente:http://www.eluniversal.com/economia/150430/mendoza-a-maduro-nosotros-somos-parte-de-la-solucion

jueves, abril 23, 2015

"El espejismo de la arrechera del pueblo"




 "...Arruinar a Venezuela es una parte integral de la estrategia de control social del chavismo..."

"...un liderazgo político creíble, lo que puede presentarle un reto realista al autoritarismo chavista..."

 

POR:VLADIMIRO MUJICA.

Es frecuente encontrarse en círculos de venezolanos, especialmente entre los que viven en el extranjero, en el medio de una discusión repetitiva y frustrante sobre la evolución del drama de nuestro país. Según el argumento que se repite interminablemente, es la rabia de la gente, el pueblo arrecho reclamando sus derechos, para ponerlo es términos de eslogan de marcha callejera, lo que terminará por desalojar a la oligarquía chavista del poder.

El mismo discurso se presenta en múltiples versiones: “las cosas en Venezuela están insoportables”, “la gente no aguanta más”, “esto estallará en cualquier momento porque la gente está harta”, etc, etc. De seguidas se enumeran todas los padecimientos que han ido tornando en cada más intolerable la existencia en nuestro país, todo ello para concluir en que el gobierno no se da cuenta del inmenso daño que hace. A veces, no siempre, el discurso termina por preguntarse sobre si ya no quedan militares honestos que acompañen al pueblo en sus padecimientos.

Creer que el gobierno no se da cuenta de que sus acciones traen miseria al país es un acto de suprema ingenuidad. Arruinar a Venezuela es una parte integral de la estrategia de control social del chavismo. Un afirmación que es difícil de tragar y que probablemente debe ser matizada con incluir la consideración de que parte del desastre del desgobierno se debe al caos y la incompetencia.

En otra dirección, pensar de la rabia popular como generadora de una salida a la tragedia venezolana es un peligroso espejismo, sobre todo porque se desperdician las energías físicas y espirituales de la gente que se opone al disparatado régimen chavista. Si algo ha probado la historia reciente del mundo es que la caída de los regímenes totalitarios y autoritarios solamente se produce cuando se conjuga el descontento popular con la dirección y el liderazgo que son capaces de orientarlo y llevarlo de su condición primitiva de arrechera a la mucho más sofisticada de movimiento político. Ejemplos de ellos son la caída de Milosevic en Serbia, del gobierno comunista en Polonia, del apartheid en Sudáfrica y del régimen colonialista en la India. Por otro lado, la misma historia enseña de manera inequívoca que cuando se producen alzamientos y levantamientos populares caóticos, sin dirección política, el resultado puede ser aún más nefasto que la condición inicial que originó el descontento porque a los desastres del desgobierno termina por añadirse la pérdida en vidas humanas.
 
La transmutación del descontento popular en acción política eficaz es un problema increíblemente complejo. Sobre todo cuando para hacerlo hay que actuar bajo severas restricciones y amenazas a la libertad y la seguridad individuales, en condiciones de secuestro de las instituciones públicas, especialmente los tribunales, y de imposición de una hegemonía total en los medios de comunicación; todas éstas características muy evidentes del caso venezolano. A todas estas dificultades hay que añadirle la miopía de un sector de la dirigencia opositora que actúa como si lo que estuviera en juego fuera el liderazgo de la oposición y no una batalla épica contra el autoritarismo y en defensa de la democracia y la libertad contra un adversario que viola reiteradamente la constitución y que no vacila en recurrir a la violencia y la represión.

Desafortunadamente parece que no terminamos de aprender que hay muy pocas alternativas a la construcción seria y disciplinada de alternativas políticas. Así como mucha gente votó por Chávez en las elecciones que lo llevaron a la presidencia con el argumento de que “no se podía estar peor”, esa misma gente, profundamente arrepentida de su decisión de hace 15 años, hoy comete el mismo error de percepción al poner sus esperanzas en una especie de milagrosa rabia popular, como antes la puso en el vendedor de ilusiones que era el comandante. La verdad del asunto sobre la tormenta perfecta del descontento que supuestamente se está gestando en Venezuela es mucho más sobria. La gente se adapta de modos sinuosos y discretos a la penuria y le teme más a la violencia y el caos que a las colas y las privaciones. Eso lo sabe la oligarquía chavista como antes lo supo la oligarquía castrista en Cuba. La receta es la misma: transformar la existencia en supervivencia para doblegar y castrar la voluntad de protesta. Las respuestas de la gente para sobrevivir son muchas: el bachaqueo, el rebusque o el jineteo. Los resultados finales son similares a pesar de que las condiciones específicas son muy distintas. Todo ello sin olvidar que hay una parte nada despreciable del pueblo que no ve ninguna necesidad para cambiar porque se sienten empoderados por el caos y la anarquía que el chavismo ha instalado en el país.
 
A pesar de todas las críticas necesarias e importantes que se puedan hacer al liderazgo opositor no hay reemplazo a la tarea de construcción de una alternativa política, y su materialización en logros electorales, que adelantan tanto la MUD como los restantes factores que convergen en la oposición democrática. Ese esfuerzo se debe nutrir del descontento popular, pero la arrechera de la gente por si sola no conduce a ninguna parte. Excepto probablemente a un estallido caótico de consecuencias impredecibles. Es la simbiosis entre la frustración y la rabia de quienes ven su presente cada vez más miserable y su futuro cada vez más incierto, y un liderazgo político creíble, lo que puede presentarle un reto realista al autoritarismo chavista. En esa dirección, con todos sus altibajos, es imperativo continuar trabajando.

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Fuente: http://www.noticierodigital.com/2015/04/el-espejismo-de-la-arrechera-del-pueblo/

domingo, abril 19, 2015

"La herencia maldita"("...hablar de un Gobierno de Maduro es hablar de una herencia envenenada...")



POR:THAYS PEÑALVER.

En pocos años, Venezuela recibió el equivalente al PIB español en divisas pero en vez de invertir y ahorrar, las dilapidó salvajemente. A la muerte de Chávez, todo se regalaba en Venezuela, porque cada año había una «fiesta electoral» y lo que más se daba era nada menos que dólares y euros. Se subvencionaban hasta los coches de lujo, que pronto comenzaron a circular masivamente en las desvencijadas calles y así, el parque móvil se duplicó en pocos años y con éstos, las necesidades de repuestos. Era el chavismo saudita: los viajeros, que apenas alcanzaban los 400.000 en 1998, llegaron a los 2,4 millones que viajaban gratis gracias al mercado negro.

Detrás de semejante irresponsabilidad -escondidos tras los balancines de petróleo-, estaban los pobres, quienes estadísticamente habían dejado de serlo porque el transitorio precio del barril los había llevado a ser insosteniblemente de clase media; y la ingenuidad mundial felicitó a Chávez por sus logros contra la pobreza. La importación de alimentos pasó del 35% de los gramos que consumía cada venezolano a 67% y entonces la FAO felicitó a Chávez por su lucha contra el hambre. Entretanto, la nómina burocrática del gobierno pasó de uno a tres millones de empleados y de nuevo el mundo vio con buenos ojos los logros en pro del empleo, mientras éste, se exhibía con supermodelos en las alfombras rojas del festival de Cannes.
Por eso, hablar de un Gobierno de Maduro es hablar de una herencia envenenada. Nos recuerda esas herencias que es mejor no aceptar o en todo caso hacerlo a «beneficio de inventario». Maduro heredó una economía improductiva, una deuda impagable y, por si fuera poco, al chavismo, que lo odia casi con el mismo encono que la oposición. Pero no hay que descuidar las irresponsabilidades propias. En un país que en dos años tuvo crecimiento cero y con una inflación anual del 56%, Maduro optó por incrementar el dinero inorgánico para satisfacer aumentos salariales al mejor estilo de Zimbabue. «Si tenemos inflación del 56% [...] aumentaremos el 59% [...] por encima de la inflación criminal», gritaba Maduro. La liquidez pasó de 25.000 bolívares por habitante a 38.000 en meses y, en medio de semejante locura, el barril de petróleo, que cotizaba a 107 dólares, bajó a 40.

A partir de allí, con un crecimiento de -9,4% en los siguientes dos años (2014-15) Venezuela lo está restringiendo todo y de 865 gramos importados de comida, sólo llegaron 500 a los anaqueles en 2014. Pero Maduro continuó con el frenesí de imprimir dinero a tal nivel que lo volvió a duplicar. Lógicamente el abc de la economía sugiere que si usted sólo produce un pollo y duplica los billetes en la calle o el pollo desaparece por la escasez o cuesta el doble. Pero Maduro aumentó de 25.000 bolívares por cada venezolano, a nada menos que 70.000 y, para colmo de males, sólo hay tres cuartos del pollo regulado. De esta forma, aparecieron la escasez, las gigantescas colas y la distorsión es tal, que en los supermercados es usual ver que se solicitan decenas de trabajadores, porque éstos renunciaron para hacer las colas generadas por el monumental mercado negro.

Ahora bien, el mayor drama de todos fue la pobreza que, oculta bajo los petrodólares, volvió a aparecer con la misma fuerza que 1998. A la muerte de Chávez, Venezuela necesitaba con urgencia a un Den Xiaoping y, ante el fin de la fiesta de las materias primas, aún con mas urgencia a un Hu Jintao. Pero la formación de marxista decimonónico y la obsesión de Maduro por culminar el proyecto de Allende o Castro en pleno siglo XXI, está llevando al país a una bancarrota nunca antes vista. Venezuela, que se había sostenido por la inmensa popularidad de Chávez junto una petrochequera prácticamente ilimitada, está gobernada hoy por un personaje sumamente impopular y sin recursos, de allí que la continuidad del proceso dependa únicamente de la violencia, que no es otra cosa que la herencia maldita de todas las revoluciones socialistas en el tercer mundo y en especial, la de Hugo Chávez.

Thays Peñalver es columnista del diario 'El Nacional'

Fuente:http://www.elmundo.es/internacional/2015/04/19/553282c0ca4741cd788b457f.html?cid=SMBOSO25301&s_kw=twitter