viernes, marzo 06, 2015

"Vamos a ganar las parlamentarias con el 80%" Asegura el diputado por Primero Justicia, Tomás Guanipa.



"Hoy estamos más unidos que nunca " Expresó el dirigente venezolano.

POR: MARÍA ALEJANDRA RIVAS.

- El diputado por Primero Justicia, Tomás Guanipa aseguró que aunque la lucha ha sido difícil ya están cerca de lograr una victoria. “Vamos a ganar las elecciones con el apoyo y la voluntad popular del 80% de los venezolanos”.

Así lo dijo en el programa televisivo  Primera Página.

“Cuando ganemos la AN no vamos a llegar para imponer, para quebrar, para ofender como la han utilizado sino para promover el diálogo principalmente con todos los sectores del país”, señaló.

“Hoy estamos más unidos que nunca y vamos a ganar las elecciones con el apoyo y la voluntad popular del 80% de los venezolanos que no están de acuerdo con lo que estamos viviendo”, indicó.

Informó que aún no hay nombres o candidatos definidos para las parlamentarias en la MUD, en aquellas circunscripciones donde se decidirá por concenso pero esperan que para el 17 de mayo tengan a todos los candidatos listos y definidos.

En vista de las denuncias hechas por el Gobierno hacia la MUD sobre promover planes desestabilizadores, el dirigente de PJ aclaró “en la unidad democrática jamás ha habido una reunión para flaguar, para hablar sobre algún intento de golpe de Estado, conocemos perfectamente que eso es lo peor que puede ocurrir en Venezuela”.

Al respecto comentó que la única salida que ellos avalan es la electoral para poder derrotar democráticamente.

Fuente: http://www.noticierodigital.com/2015/03/guanipa-vamos-a-ganar-las-elecciones-con-el-apoyo-del-80-de-los-venezolanos/

jueves, marzo 05, 2015

"La desilusión de los seguidores de Chávez que no creen en Maduro"


Desde el principio pareció claro que no todos los simpatizantes de Hugo Chávez tenían la misma confianza en Nicolás Maduro.

Poco después de la prematura muerte de Chávez a raíz de un cáncer el 5 de Marzo 2013, a pocos días del voto presidencial que eligió Maduro por un margen muy estrecho, visité el barrio del 23 de Enero en Caracas, un bastión del chavismo.

En su apartamento construido por el Estado, la líder de una cooperativa de mujeres bolivarianas, Judith Vegas, luchaba por evitar que las lágrimas le brotaran a la sola mención del nombre de Hugo Chávez.

Aquella muerte le dolía tanto como si fuera la muerte de un miembro de su propia familia.

En cambio, cuando hablamos de Maduro su actitud se endureció notablemente. Ella iba a votar por el sucesor de Chávez, como pidió el difunto presidente antes de su último viaje a Cuba para su tratamiento.
Pero explicó que Maduro no tenía garantizado su apoyo por el solo hecho de que se hubiera mantenido al lado de Chávez a lo largo de los años.

Dos años más tarde, hasta chavistas leales como Judith parecen estar perdiendo la fe. En una reciente encuesta realizada por la consultora Datanálisis se indica que la popularidad de Maduro ha bajado a un 22%.

"Tengo que ser sincera, no he sentido lo mismo desde que murió Chávez y con Maduro no he vista resultados que nos favorecen", dice Judith Vegas desde Caracas.

Además ella cree que el presidente está perdiendo su ascendente en lugares como el 23 de Enero.

"La cosa se le está saliendo de las manos a Maduro, está perdiendo el control", explica la líder comunitaria haciendo referencia a la explosiva combinación de inseguridad y caos económico.

Esta situación condujo a protestas, algunas de las cuales tuvieron desenlaces violentos.

La última víctima de alto perfil de esta violencia es Kluiver Roa Núñez, de 14 años.

El joven estudiante murió cuando un policía le disparó en la cabeza con una bala de goma mientras presuntamente participaba en Táchira en una marcha contra la escasez de productos básicos y las colas largas en los supermercados.

Las autoridades han arrestado al policía en cuestión y el gobierno dice que hay una investigación en proceso.

Complicaciones económicas

En la economía, la situación sigue enredada. Los niveles de inflación en Venezuela son de los más altos del mundo.

Mientras tanto, el gobierno trata de normalizar su enrevesado sistema múltiple de cambio de divisas.

En la calle, el dólar ha llegado a superar los 220 bolívares en el mercado negro, muy lejos de los 6,3 bolívares de cambio básico o hasta los 177 de la tasa oficial máxima.

Quizás usando una táctica que empleaba Chávez en los momentos difíciles, el presidente Maduro salió a la ofensiva.

Maduro acusa a Estados Unidos de armar una guerra económica contra Venezuela y de planificar un golpe de estado en su contra, acusaciones rechazadas rotundamente por Washington.

El alcalde mayor de Caracas, el opositor Antonio Ledezma, fue arrestado por su supuesto papel en la organización de las protestas violentas el año pasado en los cuales murieron 43 personas.

El presidente aseguró que Ledezma tiene que "responder a todos los delitos cometidos contra la paz de país, la seguridad, la constitución".

Considerando que otro importante líder de la oposición, Leopoldo López, lleva más de un año en la cárcel enfrentando un juicio plagado de problemas, Ledezma se enfrenta a la posibilidad de pasar muchos meses tras las rejas.

La situación en Venezuela es tal que ha llevado al papa Francisco a llamar para la paz y el diálogo.

Grupos regionales, como Unasur, también están recibiendo presión para que levante su voz sobre la situación de derechos humanos en Venezuela.

Pero en muchos casos, las semillas de los problemas en Venezuela no fueron sembradas por Maduro.

El precio de un barril de petróleo, el motor de la economía venezolana, ha caído mucho desde que tomó las riendas del poder, y está dejando cada vez más claro que las estructuras para manejar el país durante los momentos de crisis, como esto, son inadecuadas.

Como dos años atrás, este es un año electoral en Venezuela con comicios parlamentarios previstos para dentro de pocos meses.

"He oído muchos, muchos chavistas decir 'Chávez si, Maduro no'", dice Judith Vegas, de la cooperativa socialista en 23 de Enero.

¿Comparte ella esta visión?

"Un poquito, sí", me dice medio avergonzada, aunque rápidamente aclara que en su caso su cansancio y malestar con la situación no se ha convertido en un voto para la oposición venezolana.

Aun así, es la primera vez que le he oído salirse de la línea del gubernamental Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

Uno se pregunta entonces cuántos chavistas menos leales que Judith pueden haber abandonado Maduro del todo.

Fuente:http://www.el-nacional.com/bbc_mundo/desilusion-seguidores-Chavez-creen-Maduro_0_586141470.html

sábado, febrero 28, 2015

"Creación y sombras en Venezuela"




"El escritor y editor venezolano critica el ninguneo del Gobierno chavista a los intelectuales.
El también periodista lamenta su consecuencia: un auténtico páramo cultural"


POR:ANTONIO LÓPEZ ORTEGA.

Un poeta venezolano esencial del siglo XX, Eugenio Montejo, murió en junio de 2008. Muy pocos amigos lo velaron en una alicaída funeraria del centro de Valencia, una ciudad en la que creció, estudió y cofundó la legendaria revista Poesía, por muchos años referencia continental de creación y difusión poética. Montejo había sido también, en su última etapa de vida, funcionario de la Cancillería venezolana, donde no sólo dirigió junto a la novelista Elisa Lerner la revista Venezuela, especie de vitrina cultural del país, sino que también asumió bajo acreditación la consejería cultural en Lisboa. Desde allí se dedicó a difundir la literatura venezolana en Portugal y la portuguesa en Venezuela. La emigración lusitana de la primera mitad de centuria, que muchos estiman en medio millón de habitantes, hablaba de lazos infranqueables y presuponía mucha programación de intercambio. No bastaron, sin embargo, los desvelos de un funcionario inteligente y fiel, como tampoco el Premio Nacional de Literatura conferido en 1998 o el Premio Internacional de Poesía Octavio Paz otorgado en 2005, para que la Cancillería o el régimen que se autoproclama bolivariano enviaran una corona floral o publicaran un mínimo obituario en la prensa nacional. Esas glorias, se entiende, no eran las de ellos, y por lo tanto en la funeraria de Valencia no veían más que un cuerpo insepulto.

La conducta se repite casi al calco con otros grandes escritores. Ni el novelista Salvador Garmendia, quizás el más importante de las últimas cinco décadas, fallecido en 2001; ni el narrador Adriano González León, Premio de Novela Biblioteca Breve en 1968 con País portátil, fallecido en 2008; ni el poeta Juan Sánchez Peláez, voz vanguardista por antonomasia, fallecido en 2003; merecieron ningún homenaje, mención o gesto. Para ellos la ignorancia, el borrón, la inexistencia. Así actúan quienes en los manuales educativos hacen una selección caprichosa de episodios históricos o quienes en los recuentos de historia política suprimen todo lo que tenga que ver con el período democrático 1958-1998. En Cultura, por lo demás, las omisiones son bochornosas. Ningún intelectual que haya tenido un pronunciamiento crítico, que haya firmado algún manifiesto de denuncia o que en una entrevista haya expresado algún descontento, tiene derecho a nada: ni invitaciones, ni becas, ni reconocimientos. Esas prebendas se reservan sólo para los fieles, esto es, para los que han terminado callando, traicionando sus viejos fueros y, en algunos casos, escribiendo loas al “comandante galáctico”.

Se crea finalmente para otro presente, o quién sabe si para el futuro

Los creadores venezolanos de estos tiempos han terminado por entender en qué tablero se deben o pueden mover. Y en ese juego saben que el Estado no existe, que nada se puede esperar de ninguna política cultural. Sólo una ventaja han extraído de esa injusticia, por no hablar de desgracia: se han vuelto más persistentes, más obsesivos y hasta más profesionales. Cuando se roza la supervivencia, las energías salen no se sabe de dónde, pero salen. No importa si ya no hay dónde editar, si los museos nacionales ya no exponen o si las carteleras teatrales se han banalizado. Se crea finalmente para otro presente, forzosamente alterno, o quién sabe si para el futuro, cuando el país o las audiencias sean otras. Más allá de los creadores que el país ha expulsado, que también los hay, en una especie de diáspora secreta, los que permanecen se protegen contra todas las plagas: ostracismo, aislamiento, escepticismo o autocensura. La hora invita al agrupamiento, al encuentro, a la suma de voluntades, y toda iniciativa es bienvenida, por más insignificante que pueda parecer. El único consuelo, o la única verdad, que flota sobre estas iniciativas a veces invisibles es que, cuando desde un futuro próximo se mire hacia estas horas aciagas, se descubrirá que sólo los creadores de este encierro habrán escrito las mejores crónicas, los mejores poemarios; habrán concebido las mejores obras plásticas, las mejores instalaciones; habrán compuesto las mejores obras teatrales, las mejores coreografías. La verdad creadora está en la sombra y no en los fastos burocráticos y hasta militaroides que nos quieren vender como bienes culturales.

La verdad creadora está en la sombra y no en los fastos burocráticos

Toda política cultural que se quiera moderna debe siempre garantizar los espacios de la creación, que a veces son misteriosos y hasta frágiles. Las nacientes vocaciones artísticas siempre son dubitativas y pueden hacer que un poeta en ciernes desperdicie su talento en otros afanes. ¿Quién penetra en ese mundo de fragilidades y se asegura de que la condición artística no pierda un gran vocero? ¿Quién incide en ese momento de decisiones y evita frustraciones mayores? Lejos hemos estado en Venezuela de estas cavilaciones si se quiere exquisitas, pero otras realidades y propósitos han entendido a cabalidad que no hay como la creación pura y libre para las transformaciones sociales. Esto lo han entendido, hasta inconscientemente, los creadores, trabajando con sus pocos rudimentos y olvidados de cualquier asomo de política cultural.

Quizás las ofrendas florales que merecía Eugenio Montejo llegarán a destiempo. Están más bien en la voces y corazones de sus herederos, los jóvenes que lo leen con fruición y que no cesan de admirar sus versos. No toda época sabe reconocer a sus hijos y ésta que nos gobierna los ignora a todos.

 Fuente:http://cultura.elpais.com/cultura/2015/02/27/actualidad/1425064744_305360.html

jueves, febrero 26, 2015

"Una vigilia por Venezuela"

 

 
"Maduro prefiere que arda Troya antes que buscar un diálogo democrático"


POR:ÓSCAR ARIAS SÁNCHEZ.

La situación en Venezuela se está precipitando. El arresto del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, a manos de agentes de inteligencia –aparentemente sin orden de arresto y con la delirante justificación de un supuesto intento golpista- confirma lo que muchos hemos temido durante los últimos meses: el gobierno de Nicolás Maduro está dispuesto a dejar que arda Troya antes de procurar un diálogo democrático.

Arrinconado contra la pared, ha incrementado sus niveles de violencia, represión e intimidación. El irrespeto a los derechos humanos es patente. La comunidad internacional debe exhibir más que un apoyo pasajero al pueblo venezolano. Este debe ser el inicio de una vigilia por Venezuela, una vigilia incesante y contundente: es necesario que todos, líderes mundiales, activistas, profesores, periodistas, ejerzan presión para que el gobierno de Maduro libere a los presos políticos y respete el Estado de Derecho.

No podemos ser libres, en ningún lugar, si permanecemos impasibles ante la opresión, en cualquier lugar.

Hago también un llamado a la comunidad internacional para que vuelque sus ojos sobre Venezuela. Conozco bien la dinámica de las relaciones internacionales. Sé que existe una competencia por la atención a nivel global, y que Venezuela comparte el escenario con regímenes que presentan un riesgo más cercano para las potencias mundiales.

No es la división ni la venganza lo que llevará a Venezuela a un mejor futuro

Sin embargo, quiero subrayar que estamos en un punto de inflexión: en una Venezuela postrada económicamente, y aislada políticamente, la presión internacional puede generar resultados positivos. La primera condición debe ser, como lo he dicho muchas veces, la liberación de todos los presos políticos. Cada día que se arrestan oficiales electos o estudiantes es una violación a los derechos humanos, a la Carta de las Naciones Unidas y a la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos.

La liberación de los presos políticos debe ser el primer paso de una estrategia que lleve a un pleno restablecimiento de la democracia en Venezuela.

Es innegable que dos piedras angulares de la supervivencia del régimen chavista han sido el desempeño económico, sustentado sobre el comercio del petróleo, y la popularidad de su líder (en su momento Hugo Chávez y después, en menor medida, Nicolás Maduro). Creo que todos podemos coincidir en que estas dos fuerzas se encuentran hoy en el peor estado registrado desde 1999.

No es la división ni la venganza lo que llevará a Venezuela a un mejor futuro, sino la inclusión pacífica e inteligente. Yo confío en que ha llegado la hora. Confío en que los venezolanos sabrán reconocer que el régimen chavista pudo haber tenido, en sus inicios, intenciones nobles, pero su fracaso es indiscutible. Una democracia canaliza el descontento popular con eficacia. Una democracia rectifica errores con prontitud. Chávez y Maduro se encargaron de ahogar esa capacidad de respuesta.

Óscar Arias Sánchez fue presidente de Costa Rica de 1986 a 1990 y de 2006 a 2010 y obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1987 por sus gestiones para la pacificación de Centroamérica

Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2015/02/26/actualidad/1424907734_103168.html

jueves, febrero 19, 2015

"#18F en Argenzuela"

 
"Cuando el “enemigo” son los estudiantes sin armas y los fiscales con corbata"


POR:HECTOR E. SCHAMIS.

Alguna vez desde este mismo lugar escribí acerca de la historia de Argenzuela, país imaginario con dos capitales, Buenos Aires y Caracas, creado por el acuerdo político de dos casas cuasi reales, la de los Kirchner y la de Chávez. Su política económica era similar, sus alianzas internacionales eran las mismas, su desdén por las instituciones republicanas, equivalente, y sus deseos de perpetuarse en el poder, idénticos. Era una especie de Imperio Austro-Húngaro, pero en América del Sur.

Aquel imperio europeo tuvo medio siglo de existencia. Este durará menos, aunque fue más largo de lo necesario y, sobre todo, más de lo aceptable. De hecho, Argenzuela implosiona ante nuestros ojos este 18 de febrero. Exquisita coincidencia, en ambos lugares, diversos sectores de la sociedad civil salen a la calle en este 18 de febrero.

En Venezuela los familiares de los presos políticos llaman a la sociedad a vestirse de blanco. Los estudiantes regresarán al lugar de aquellas masivas protestas de febrero pasado, donde se entregó Leopoldo López. Reclaman hoy por los encarcelados sin causa. Recuerdan a aquellos asesinados en las protestas de hace exactamente un año, cuyos verdugos fueron identificados pero jamás llevados a juicio. Piden, en definitiva, por la paz, la libertad y la justicia. Hoy no tienen ninguna de ellas.

Es el espanto de dos gobiernos que cada vez se parecen más a una organización criminal, para la que perpetuarse en el poder es la manera de asegurar su impunidad

En Argentina la sociedad acude a la convocatoria de un grupo de fiscales para reclamar contra la impunidad y por la justicia en la muerte de un colega, Alberto Nisman, cuyo caso cada vez se parece menos a un suicidio. Fernández de Kirchner lo consideró un suicidio, pero luego, constituida simultáneamente en acusada y juez del fiscal Nisman, por su propia cuenta le cambió la caratula al caso: asesinato. Esta marcha es por la justicia, contra la impunidad de los asesinos de Nisman, pero lo curioso es que la Presidente critica—y desprecia—a los fiscales que organizan la marcha, no a los asesinos.

Estas líneas están escritas con urgencia y con temor, temor de dos gobiernos que ya casi no existen, pero que se sienten dueños del poder. Con miedo a dos Estados que no son capaces de hacer política monetaria con coherencia, pero cuyos servicios de inteligencia conocen demasiado de la vida de los ciudadanos y tienen demasiada autonomía. Con temor a dos ideas políticas que no tienen presente ni mucho menos futuro, pero sí recursos para poner una fuerza de choque en la calle y provocar a estudiantes sin armas y a fiscales con corbata.

Se trata de dos gobiernos que tienen la absoluta certeza que, a esta altura, su relato solo convence a quien está pago, es decir, no convence a nadie. Es el espanto de dos gobiernos que cada vez se parecen más a una colección de organizaciones criminales, para las que perpetuarse en el poder no es por política ni ideología sino simplemente la manera de asegurar su impunidad.

En definitiva, Argenzuela tiene hoy en el poder a dos entidades sin poder, dos fieras heridas. Se saben muertas, pero su propia agonía las determina a llevarse con ellas a todo aquel que esté cerca. Y lo peor del caso es que eso mismo lo exhiben con orgullo, amenazan con arrogancia, actúan con impunidad.

Las incertidumbres abundan acerca de cuándo y cómo terminarán estos gobiernos fallidos y qué dejarán detrás. Pero hoy, sin embargo, hoy lo único que importa es que este #18F termine en paz.


 Fuente:http://internacional.elpais.com/internacional/2015/02/18/actualidad/1424272091_554570.html

martes, febrero 17, 2015

"La salida es un gobierno chavista de emergencia".Dice Laureano Márquez.

Laureano

POR:OMAR LUGO. 
El humorista y politólogo Laureano Márquez afirma que la situación de Venezuela es hoy tan grave que la única salida es que el gobierno del presidente Nicolás Maduro sea sustituido por otro, de transición, encabezado por una corriente del propio chavismo en consenso con el resto del país.
“He llegado a la conclusión que de momento Venezuela solo puede empeorar o por la vía paulatina y progresiva, o por la vía de que suceda alguna cosa inesperada”, dice en entrevista.
“Me preocupa cuando la gente acumula tanto sin posibilidad de desahogo y sin válvulas de escape. Es el típico ejemplo de la olla de presión que puede explotar en algún momento. Eso es un temor que uno tiene y que anda en este momento rondando la sociedad venezolana y ha recordado el Caracazo. La gente teme que pueda haber una explosión social por la situación del país. Me parece que eso es terrible porque lo que va a hacer es empeorar las cosas”.
Laureano analizó la situación de la Venezuela de hoy, su impacto sobre el ciudadano común, tanto el que vive dentro del país como el que ha decidido largarse para probar suerte en otras tierras, pero anhela regresar un día.
Abunda en argumentos para afirmar que Venezuela ha entrado en una fase dramática de empeoramiento de su situación política, económica y social.
“Cuando uno habla con los expertos y le pregunta sobre qué medidas tomarían no saben que decirte. Venezuela entró en un fase de empeoramiento que las medidas no surten el efecto que podrían surtir en una situación normal”, como un paciente con problemas respiratorios que entra en fase de colapso, dijo.
Cambio “dramático”
Pone como ejemplo la gasolina, que ha estado tanto tiempo distanciándose de su precio real que no hay ningún cambio que puedas hacer para llevarla al precio de costo.
“El cambio seria tan dramático y afectaría la economía de una manera tan brutal que no se puede hacer. Tendría que ser incremento casi que simbólico para que la gente entienda que tiene que seguir subiendo. Aumentar el costo 30 veces es algo que no puedes hacer, pasa igual con los demás precios”, regulados.
“El gobierno está absolutamente entrampado porque no puede tomar las medidas que tiene que tomar. Porque tomar esas medidas implica reconocer que lleva 15 años fracasando y eso no lo puede hacer porque lleva 15 años construyendo una imagen deificada del líder del proceso. Entonces y sería como reconocer ‘que nuestro Dios, nuestro eterno, nuestro comandante eterno’, se equivocó durante 15 años. Es una blasfemia que no se pueden permitir”, explicó.
Asamblea Nacional
Sobre si las elecciones legislativas podrían ser esta válvula de escape se muestra cauteloso: “Ojalá la oposición pueda ganar las elecciones parlamentarias y ojalá que no tenga que encargarse del gobierno en este momento”, dijo sobre el escenario electoral de este año, cuando se renovará la Asamblea Nacional y según algunas encuestas se prevé una dura batalla por el control del poder legislativo, un espacio clave para futuras reformas.
“Yo sólo veo una salida institucional en Venezuela, es que haya un gobierno de transición hacia la democracia y hacia una economía de otra naturaleza”, dijo Márquez.
“Y ese gobierno de transición sólo puede ser conducido por el chavismo, por algún sector del chavismo que pueda establecer puente con una alianza opositora para hacer un gobierno de emergencia nacional que conduzca al país por otro rumbo. Esto tiene ser un proceso que nos involucre a todos. Este cambio comienza desde adentro”, agregó.
Evidentes divisiones
“Pero lo que viene va a ser más difícil suceda lo que suceda”, pronosticó. También critica las evidentes divisiones en las líneas de acción y en el discurso de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD):
“La oposición venezolana no da muestras de cohesión de tener un proyecto alternativo. Con ir a la calle, al supermercado, a la ciudad en las noches, sabemos que esto no funciona. El problema es con qué vamos a sustituir esto y como lo vamos a hacer”, explica.
“Voy a decir algo que puede generarme rechazo en la oposición. En este momento ni siquiera es deseable que la oposición se encargue del gobierno del país. Y creo además que una de las mejores cosas que le pasó al candidato Capriles Radonski es que haya perdido o le hayan arrebatado el triunfo electoral”, agrega.
“Porque Maduro no es el responsable de esta situación… Cuando veo a (Jorge) Giordani con su cara lavada decir que somos casi el hazme reír de América Latina uno dice caramba Giordani, usted fue ministro de Planificación hasta el año pasado, usted es el autor de la catástrofe, cómo se atreve a culpar a Maduro de la catástrofe. Aquí tengo que salir en defensa de Maduro, Maduro no ha hecho absolutamente nada”, recalca.
“Capriles estaría exactamente en la misma situación, con el agravante de que la población venezolana estaría diciendo. “¿Ves? Con el comandante vivíamos bien y ahora estamos en esta situación en la que estamos”.
“Capriles hubiera tenido que aplicar lo único que se puede aplicar en Venezuela en este momento que es un plan severo de ajustes. No hay otra salida para esto”, insiste.
“No hay una salida de derroche. Hay una salida de apretarse el cinturón hasta abrirle un huequito más y andar con el dolor de la barriga presionada todo el santo día y esa es la salida que queda. Y si eso lo estuviera haciendo Capriles ya le habrían dado un golpe de Estado. Entonces que bueno que no ganó o que le chorearon las elecciones”, remata.
“Al venezolano común solo le cabe esperar empeoramiento” de la situación actual.
Viene represión
Márquez prevé “mayores dificultades para conseguir productos, movilizarse, conseguir trabajo, mayores dificultades para sobrevivir, en la salud y en la educación”.
“Al venezolano común le cabe esperar incremento en los niveles de autoritarismo del gobierno que nos conduce. En la medida en que la situación vaya empeorando, un gobierno que no tiene en su horizonte la rectificación, lo único que puede hacer es aumentar su nivel de represión social”, agregó.

“Creo que eso es lo que nos esta anunciando con las ultimas medidas y las últimas acciones. Viene represión, conflictos sociales fuertes. El panorama desde mi concepto es grave, sumamente grave”, anticipó Márquez.
Hace algunos meses se hizo famosa una frase de Laureano Márquez, cuando afirmaba que no se iba de Venezuela porque no se quería perder el final de esto. También citaba al economista Luis Vicente León, cuando este decía que “no había más plan B que echarle bolas al plan A”.
Sus palabras nos sirven para evocar la capacidad de resistencia de los venezolanos, o de “resilencia” como dicen los sicólogos sociales.
Pero hoy su tono ha cambiado. El agravamiento de la crisis económica y política, un secuestro express en la madrugada, las imágenes de las colas y la violencia, el desaliento por lo que percibe tanto desde el gobierno como de la oposición, parecen haberlo hecho más escéptico.
“Ya no me siento en condiciones de decirle a la gente que el que se quiera ir que se vaya. Lo que si les digo sobre todo a los jóvenes que se van es que traten de formarse bien para la Venezuela que habrán de construir algún día. No se desconecten de su patria porque ustedes son esto, made in Venezuela”, dice este hijo de inmigrantes canarios.
El que se fue sí hace falta
“El venezolano que está afuera no lo está por voluntad, por deseo. En Venezuela estamos viviendo una especie de diáspora, en la cual, frente a las angustias por la situación política y económica, siente la necesidad de buscar nuevos horizontes”.
Laureano, junto con Emilio Lovera y otros humoristas venezolanos famosos suele llevar sus espectáculos a remotas ciudades (uno levanta una piedra en cualquier ciudad del mundo y le aparece un venezolano) donde hay un público ávido por recibirlos.
“Uno percibe la nostalgia, eso que llaman en gallego (y en portugués) saudades, un sentimiento espiritual de anhelo de su casa y de su patria. Hace que algunas veces en las presentaciones veamos en el público que la gente está llorando en vez de reír. Eso significa o que o somos bastante malos como humoristas, o que la nostalgia los está venciendo”, dice.
Es famoso el chiste de Laureano sobre cómo un venezolano se puede hacer pipí encima, le pueden salir telarañas esperando que le cambie la luz roja en semáforo en Estados Unidos, pero no llega a comérselo aunque la señal luminosa esté mala.
Mientras, en Venezuela, puede ser una irresponsabilidad quedarse parado en la noche o la madrugada esperando la luz verde.
“Las leyes en las sociedades como la norteamericana están hechas para defender al ciudadano, generar un mecanismo de coexistencia ciudadana. Me conviene cumplir la ley y que la cumplas, en ese momento somos más libres. Pero en Venezuela nuestras leyes no buscan la justicia y la convivencia sino que están hechas para embromar a alguien. Por ejemplo, la ley del Trabajo no esta hecha para proteger al trabajador sino para perjudicar al empresario”.
“Nuestras leyes no tienen espíritu de de convicción ciudadana porque no están hechas para protegernos”, observa. Afuera, la multa te va a perseguir, tiene un impacto pecuniario y no hay un resuelve un “cuánto hay pa eso” típico de la viveza criolla que resolver la multa con una extorsión al policía o fiscal.
Sobre el hecho de que el gobierno subsidie los viajes al exterior con dólares a Bs 12, una tasa que está en 27 veces más barata que la otra oficial del mercado libre, señala que esto sólo pasa en Venezuela.
“Un gobierno que se dice socialista subsidia a la gente para que haga compras superfluas, pudo comprar interiores de marca financiados por un gobierno al cual yo adverso”, dice sobre cómo los venezolanos cuando llegan al exterior salen a comprar con desespero para aprovechar sus cupos de la tarjeta, no importa si han tenido que pedirle un sofá para dormir a sus amigos o parientes.
“Este país es tan absurdo y contradictorio que es el único del planeta tierra y mas allá en el cual una persona sale de viaje y llega del viaje con mas dinero del que tenía cuando salió”, observa.
Esto genera un negocio no sólo individual, sino todo un negocio construido alrededor del cupo Cadivi, o Cencoex. “En Venezuela a todo lo que se le pueda sacar provecho deshonesto se le sacará. Toda acción equivocada del gobierno a la vez que destruye al país genera un negocio paralelo que subsiste de esa inconsistencia de la política económica.
“La economía no se puede construir sobre la base de absurdos”
Márquez, un aficionado a la historia, afirma que el Pacto de Punto Fijo (de convivencia política entre los grandes partidos de la era democrática) “fue una de las cosas mas inteligentes que hemos hecho los venezolanos a lo lago de nuestra historia porque los militares fueron reducidos a su misión militar donde no fueran los amos, los dueños de destino nacional.
“Tengo respeto por la Fuerza Armada y la misión militar. Pero quisiera que los de hoy copiaran a los de la Independencia en términos de desprendimiento. Nuestro Libertador que era un hombre de mucho dinero, pertenecía a la oligarquía criolla, sacrifico su dinero por su ideal, la independencia de nosotros”, recuerda.
La fama de los militares de los últimos tiempos no es el sacrificio de su patrimonio personal en función de la República. Es una imagen exactamente contraria, es un patrimonio personal construido a base de negocios hechos con la República.
“Cuando uno ve eso uno esperaría que el alma nacional venezolana no estuviese buscando para empezar soluciones militares. Estoy seguro de que alguna minoría siguen pensando que lo que necesitamos es un hombre con guáramo un líder. No quiero ametralladoras ni miliares quiero hombres civiles”, manifiesta.

 Fuente:http://elestimulo.com/blog/laureano-marquez-dice-que-la-salida-es-un-gobierno-chavista-de-emergencia/