martes, diciembre 30, 2014

"De maduro a rancio"

 


Editorial El Comercio de Perú.

Cuando pensábamos que las cosas en Venezuela no podrían empeorar, el chavismo decidió cerrar el año con broche de oro copando –nuevamente y de manera inconstitucional– tres importantes instituciones del Estado. El pasado lunes, la mayoría chavista en la Asamblea General ratificó a Luisa Ortega como fiscal general y designó al exdirigente del oficialismo Tarek Saab y a Manuel Galindo como defensor del Pueblo y contralor general, respectivamente, y así consolidó su control en Venezuela. 
 
Lo anecdótico de esta situación es que para poder designar a las tres personas que ocuparán estos cargos, de acuerdo con la Constitución, se necesitaban dos tercios de la Asamblea General (110 votos), los cuales el partido de Nicolás Maduro no tenía. Sin embargo, para librarse de esta  “traba”, el Tribunal Supremo –a pedido del presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello– realizó una peculiar e inusual interpretación de la Constitución para sostener que, en estos casos, era suficiente obtener una mayoría simple.

La actual situación es particularmente grave porque se trata de tres instituciones que han sido específicamente creadas para velar por los derechos individuales de los ciudadanos y para vigilar el poder del Estado –no en vano los tres cargos son denominados “el Poder Ciudadano”–. Entre las funciones de estas instituciones se encuentran la de asegurar el cumplimiento del debido proceso y la legalidad en la actuación del Estado, la de promover la libertad y la democracia y la de sancionar a las autoridades en casos de abuso de poder o corrupción. Resulta irónico, entonces, que el discurso del gobierno sobre esta situación haya sido el de proteger a los venezolanos de los abusos, cuando lo que en realidad han hecho es concentrar más el poder.

Y lo cierto es que justamente el objetivo de estas prácticas antidemocráticas a lo largo de los años en Venezuela ha sido el de capturar las instituciones para asegurar el control sobre todo el Estado. Por citar algunos ejemplos, Hugo Chávez tomó el control del Poder Judicial (incluyendo al Tribunal Supremo), la Asamblea Nacional y el Seniat (el organismo encargado de recaudar los impuestos). Además, cambió la cúpula militar para tener el dominio completo de la Fuerza Armada y, una vez afianzado su poder militar, aprobó la controversial ley de medios para silenciar a la prensa opositora y reformar la Constitución para poder ser reelegido indefinidamente.

Así las cosas, no resulta extraño que Transparencia Internacional considere a Venezuela como el décimo país más corrupto del mundo, y que sea calificado como el segundo país menos libre de América Latina según el Índice de Libertad Económica de la Heritage Foundation, o que ocupe el puesto 144 –de 148 países– en el rubro sobre confianza a los políticos según el Reporte de Competitividad Global, o el último en independencia judicial e imparcialidad de las decisiones oficiales del gobierno.

Por si fuera poco, a esta asfixia institucional se le suma la alarmante situación económica que atraviesa el país. Durante 2014, la tasa de inflación del Estado Bolivariano creció hasta convertirse en la más alta del mundo. Hoy en día, adquirir productos tan básicos como harina o medicinas para los enfermos se ha convertido en privilegio de pocos. Los servicios públicos han colapsado (el agua y la luz son intermitentes), y el desempleo y la delincuencia han batido su record histórico.

Hace una semana el pueblo venezolano tuvo una tenue posibilidad de recuperar un mínimo de contrapeso. Sin embargo, el chavismo se las ingenió, una vez más, para suprimir todo rastro de institucionalidad y democracia. Hace no mucho la entonces presidenta del Tribunal Supremo de Justicia venezolano, Luisa Estella Morales, en contra de todos los principios democráticos, afirmó que “la división de poderes debilita al Estado”. Si algo está claro en el régimen de Nicolás Maduro es que para subsistir en tan precarias condiciones es necesario concentrar el poder e impedir cualquier atisbo de disidencia que amenace con debilitarlo. Con esta última movida del gobierno de Maduro es claro que el estado de la democracia en Venezuela es cada vez más rancio.
 
Fuente:publicado el 29/12/14 por Ana Forero en Desde el exterior 

lunes, diciembre 29, 2014

"Cuba y los espejismos de la libertad"


PIEDRA DE TOQUE. "¿Será La Habana la excepción a la regla que supondría renunciar al comunismo y elegir la democracia y la mejora del nivel de vida de sus ciudadanos? Ojalá, pero no está escrito en las estrellas"

POR:MARIO VARGAS LLOSA. 

El restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos después de más de medio siglo y la posibilidad del levantamiento del embargo norteamericano ha sido recibido con beneplácito en Europa y América Latina. Y, en el propio Estados Unidos, las encuestas dicen que una mayoría de ciudadanos también lo aprueba, aunque los republicanos lo objeten. El exilio cubano está dividido; en tanto que entre las viejas generaciones prevalece el rechazo, las nuevas ven en esta medida un apaciguamiento del que podría derivarse una mayor apertura del régimen y hasta su democratización. En todo caso, hay un consenso de que, en palabras del presidente Obama, “el embargo fue un fracaso”.

La lectura optimista de este acuerdo presupone que se levante el embargo, conjetura todavía incierta, pues esta decisión depende del Congreso que dominan los republicanos. Pero, si se levantara, sostiene esta tesis, el aumento de los intercambios turísticos y comerciales, la inversión de capitales estadounidenses en la isla y el desarrollo económico consiguiente irían flexibilizando cada vez más al régimen castrista y llevándolo a hacer mayores concesiones a la libertad económica, de lo que, tarde o temprano, resultaría una apertura política y la democracia. Indicio de este futuro promisor sería el hecho de que, al mismo tiempo que Raúl Castro anunciaba la buena nueva, 53 presos políticos cubanos salían en libertad.

Como hemos vivido en las últimas décadas toda clase de fenómenos sociales y políticos extraordinarios, nada parece ya imposible en nuestro tiempo y, acaso, todo aquello podría ocurrir. Sería el único caso en la historia de un régimen comunista que renuncia al comunismo y elige la democracia gracias al desarrollo económico y la mejora del nivel de vida de sus ciudadanos debido a la aplicación de políticas de mercado. El fabuloso crecimiento de China no ha traído la delicuescencia del totalitarismo político sino más bien, como acaban de experimentar los estudiantes de Hong Kong, su reforzamiento. Lo mismo se podría decir de Vietnam, donde la adopción de ese anómalo modelo —el capitalismo comunista— a la vez que ha impulsado una prosperidad indiscutible no ha mermado la dureza del régimen de partido único y la persecución de toda forma de disidencia. El desplome de la Unión Soviética y sus satélites centroeuropeos no fue obra del progreso económico sino de lo contrario: el fracaso del estatismo y el colectivismo que llevó esa sociedad a la ruina y al caos. ¿Podría ser Cuba la excepción a la regla, como espera la mayoría de los cubanos y entre ellos muchos críticos y resistentes del régimen castrista? Hay que desearlo, desde luego, pero no creer ingenuamente que ello está ya escrito en las estrellas y será inevitable y automático.

Las dictaduras no caen nunca gracias a la bonanza económica sino a su ineptitud para satisfacer las más elementales necesidades de la población y a que ésta, en un momento dado, se moviliza en contra de la asfixia política y la pobreza, descree en las instituciones y pierde las ilusiones que han sostenido al régimen. Aunque el medio siglo y pico de dictadura que padece Cuba ha visto aparecer en su seno opositores heroicos, por el desamparo con que se enfrentaban a la cárcel, la tortura o la muerte, la verdad es que, porque la eficacia de la represión lo impedía o porque las reformas de la revolución en los campos de la educación, la medicina y el trabajo habían traído mejoras reales en la condición de vida de los más pobres y adormecían su deseo de libertad, el régimen castrista no ha tenido una oposición masiva en este medio siglo; sólo una merma discreta del apoyo casi generalizado con que contó al principio y que, con el empobrecimiento progresivo y la cerrazón política, se ha convertido en resignación y el sueño de la fuga a las costas de la Florida. No es de extrañar que, para quienes habían perdido las esperanzas, la apertura de relaciones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos y la perspectiva de millones de turistas dispuestos a gastar sus dólares y de empresarios y comerciantes decididos a invertir y a crear empleos por toda la isla, haya sido exaltante, la ilusión de un nuevo despertar.

Me alegra el acuerdo entre Obama y Castro; me entristece si eso aleja la recuperación de la libertad 

Raúl Castro, más pragmático que su hermano, parece haber comprendido que Cuba no puede seguir viviendo de las dádivas petroleras de Venezuela, muy amenazadas desde la caída brutal de los precios del oro negro y del desbarajuste en que se debate el Gobierno de Maduro. Y que la única posible supervivencia a largo plazo de su régimen es una cierta distensión y un acomodo con Estados Unidos. Esto está en marcha. El designio del Gobierno cubano es, sin duda —siguiendo el modelo chino o vietnamita—, abrir la economía, un sector de ella por lo menos, al mercado y a la empresa privada, de modo que se eleven los niveles de vida, se cree empleo, se desarrolle el turismo, al mismo tiempo que en el campo político se mantiene el monolitismo y la mano dura para quien aliente aspiraciones democráticas. ¿Puede funcionar? A corto plazo, sin ninguna duda, y siempre que el embargo se levante.


Mi esperanza es que no, que el castrismo haya perdido del todo la fuerza ideológica que tuvo en un principio y que en todos estos años se ha convertido en mera retórica, una propaganda en la que es improbable que crean incluso los dirigentes de la Revolución. La desaparición de los hermanos Castro y de los veteranos de la Revolución, que ahora ejercitan todavía el control del país, y la asunción de los puestos de mando por las nuevas generaciones, menos ideológicas y más pragmáticas, podrían facilitar aquella transición pacífica que auguran quienes celebran con entusiasmo el fin del embargo.


¿Hay razones para compartir este entusiasmo? A largo plazo, tal vez. A corto, no.

¿Hay razones para compartir este entusiasmo? A largo plazo, tal vez. A corto, no. Porque en lo inmediato quien saca más provecho del nuevo estado de cosas es el Gobierno cubano: Estados Unidos reconoce que se equivocó intentando rendir a Cuba mediante una cuarentena económica (el bloqueo criminal) y ahora va a contribuir con sus turistas, sus dólares y sus empresas a levantar la economía de la isla, a reducir la pobreza, a crear empleo; en otras palabras, a apuntalar al régimen castrista. Si Obama visita Cuba será recibido con todos los honores, tanto por los opositores como por el Gobierno.

No es para alegrarse desde el punto de vista de la democracia y de la libertad. Pero la verdad es que ésta no era, no es, una opción realista en este preciso momento de la historia de Cuba. La elección era entre que Cuba continuara empobreciéndose y los cubanos siguieran sumergidos en el oscurantismo, el aislamiento informativo y la incertidumbre; o que, gracias a este acuerdo con Estados Unidos, y siempre que termine el embargo, su futuro inmediato se aligere, gocen de mejores oportunidades económicas, se les abran mayores vías de comunicación con el resto del mundo, y, —si se portan bien y no incurren por ejemplo en las extravagancias de los estudiantes hongkoneses— puedan hasta gozar de una cierta apertura política. Aunque a regañadientes, yo también elegiría esta segunda opción.

Época confusa la nuestra en la que ocurren ciertas cosas que nos hacen añorar aquellos tensos años de la guerra fría, donde al menos era muy claro elegir, pues se trataba de optar “entre la libertad y el miedo” (para citar el libro de Germán Arciniegas). Ahora la elección es mucho más arriesgada porque hay que elegir entre lo menos malo y lo menos bueno, cuyas fronteras no son nada claras sino escurridizas y volubles. Resumiendo: me alegro de que el acuerdo entre Obama y Raúl Castro pueda hacer más respirable y esperanzada la vida de los cubanos, pero me entristece pensar que ello podría alejar todavía un buen número de años más la recuperación de su libertad.


 © Mario Vargas Llosa, 2014.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2014/12/24/opinion/1419434541_015317.html

sábado, diciembre 27, 2014

"TSJ designó a Tibisay Lucena, Sandra Oblitas y Luis Emilio Rondón como rectores del CNE"



"Entrada la noche el máximo tribunal declaró la omisión legislativa de la AN. La juramentación será el lunes en el Salón de Audiencias de la Sala Constitucional"

26 de diciembre y bien entrada la noche el TSJ cumplió el presagio que tuvo el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, en la sesión extraordinaria de la tarde del viernes: "En cuestión de horas o días este país tendrá el nuevo CNE". Fueron horas para que el máximo tribunal ratificara como rectoras a Tibisay Lucena, Sandra Oblitas y colocara como nuevo rector a Luis Emilio Rondón (actual director de la Oficina de Participación Política y persona que agrada a la oposición y a la propia Lucena). 

La Sala Constitucional admitió la solicitud de declaratoria de omisión legislativa para designar a los rectores que pidió Cabello luego de que la oposición y el oficialismo no lograran el consenso constitucional requerido: el voto de las 2/3 partes de los diputados. El Centro de Estudios Políticos de la UCAB pidió temprano al TSJ que devolviera la decisión al Parlamento y así evitar imposiciones.

"Se declara la existencia de omisión por parte de la Asamblea Nacional de designar los rectores del Consejo Nacional Electoral conforme a las postulaciones realizadas por la sociedad civil", agrega la sentencia.

Como suplentes de Lucena, la Sala constitucional designó a Abdón Rodolfo Hernández y Alí Ernesto Padrón Paredes; como suplentes de Oblitas, a Carlos Enrique Quintero Cuevas y Pablo José Durán, y como suplentes de Rondón, a Marcos Octavio Méndez y Andrés Eloy Brito.

Vale destacar que la propuesta de la presidenta del Comité de Postulaciones Electorales, Blanca Eekhout, para el CNE contemplaba a Lucena, Oblitas y Méndez como rectores principales y a Rondón como suplente de Méndez, pero el TSJ decidió colocar a Rondón como principal.

El máximo tribunal convocó para el lunes 29 a las 11:00 am a los rectores para su juramentación en el Salón de Audiencias de la Sala Constitucional del TSJ.

Fuente:http://www.el-nacional.com/politica/TSJ-Lucena-Oblitas-Rondon-CNE_0_544745700.html

¿Quién es Luis Emilio Rondón?, nuevo rector del CNE
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Luis Emilio Rondón, fue designado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) como nuevo rector principal del Consejo Nacional Electoral (CNE), según la sentencia publicada por el ente la noche de este viernes, cargo en el que sustituye a Vicente Díaz.

Rondón es hijo del ex-dirigente de Acción Democrática (AD) y ahora Secretario General de Un Nuevo Tiempo (UNT) del mismo nombre. Durante los últimos años se ha desempeñado como director de la Oficina de Participación Política en el organismo electoral.

La designación de Rondón tomó por sorpresa ya que en la propuesta del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) aparecía Marcos Méndez como rector principal; sin embargo, Méndez fue designado como el primer suplente de Rondón.

viernes, diciembre 26, 2014

"Un asalto continuado"("...cientos de miles de millones– han sido depredados por la corrupción roja...")



POR: FERNANDO LUIS EGAÑA.

Lo del “Poder Ciudadano”, o la selección por las malas de sus integrantes, así como lo equivalente en el TSJ y CNE, es solo un capítulo adicional de un asalto continuado que ya sobrepasa los tres lustros. El asalto al Estado nacional por parte de una parcialidad político-militar que cree tanto en la democracia como sus jefes tutelares, o los hermanos Castro Ruz, acaso los nuevos mejores amigos de Barack Obama…

No creen los de aquí, pero a diferencia de los de allá en La Habana, lo disimulan. Y lo han hecho y hacen con tanta destreza, que cada vez que le pegan un palo a la lámpara, los voceros oficiales de la oposición política se quejan de que ello “debilita las instituciones democráticas” en Venezuela. ¿Cuáles instituciones democráticas? Las del Estado nacional no serán, porque en ese ámbito no quedan ni instituciones. El poder lo ejercen, repito, por las malas o las peores, pero siempre como les da la gana.

Es curioso, pero entre quienes se oponen a semejante situación, no faltan los que siempre dicen que esta será la última vez, que el régimen no volverá a salirse con la suya, que la democracia no volverá a ser vulnerada, que tal cosa y tal otra por el estilo. Y nada. La hegemonía sigue por la libre, haciendo y deshaciendo a su real saber y entender, y la Constitución de 1999 como un papel toalé. Incluso, se responde al zarpazo con una nueva petición de diálogo, lo que muy probablemente anima a la satrapia a seguir en lo de siempre. A seguir en el asalto.

Por cierto, el gobernador Capriles señala que limpiaron el piso con la Constitución (a proposito del “nombramiento” del “Poder Ciudadano), lo cual es verdad. Lo que pasa es que también limpiaron el piso con él, justo después de las votaciones de abril de 2013. Y de paso, con todos los millones de venezolanos que votamos por su candidatura.Y no pasó nada. O peor, si pasó algo. Pasó que a partir de entonces, Maduro se sintió envalentonado para seguir pasando el coleto de su predecesor.

Lo que ayuda a explicar la rabiosa represión del 2014 en contra de las protestas estudiantiles y ciudadanas, y en contra de figuras representativas de la oposición política y mediática, así como también la intensidad del control regimental y la depredación despótica. Depredación que no se limita, claro está, a liquidar las estructuras políticas o jurídicas del estado de derecho, comenzando por las garantías de los derechos humanos, sino sobre todo a liquidar o saquear los recursos económicos del país.

En esta última materia, el asalto continuado ha sido inclemente. Tanto, que desde la disidencia del oficialismo se denuncia que cientos de miles de millones de dólares –no cientos de millones, ni miles de millones, ni decenas de miles de millones, sino cientos de miles de millones– han sido depredados por la corrupción roja. Ello no tendría parangón en la historia de la corrupción del planeta.

Y todo ello sin que el “Poder Ciudadano” o los demás “poderes públicos” hubiesen dado señales de vida, a pesar de las reiteradas denuncias y solicitudes, incluyendo las de reconocidos personajes de la hegemonía, que se han separado de los núcleos del poder establecido. O sea, mega-asalto público, notorio y comunicacional, que se ha perpetrado y se perpetra con impecable impunidad.

Para que esto continúe de la misma manera, es que tuvo lugar el más reciente episodio del asalto continuado. Y ya se preparan los próximos. Mientras tanto, muchos se hacen los desentendidos o se limitan a saludos a la bandera. Esperemos que esto cambie en el 2015. Y luchemos para que así sea.

 
 Fuente:http://www.noticierodigital.com/2014/12/un-asalto-continuado/

martes, diciembre 23, 2014

"La farsa capitolina, un siglo en vano"



POR:ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA.

Hace ya más de un siglo, en la revista La Alborada que acababa de fundar a sus veinticinco años con sus amigos Julio Planchart, Enrique Soublette, Julio Horacio Rosales y Salustio González Rincones, nuestra cumbre de las letras, Rómulo Gallegos, refiriéndose al congreso de comienzos de siglo, que sesionaba, recién instalado Juan Vicente Gómez, bueno es recordarlo, exactamente en el mismo escenario en que se escenificara el bochornoso acto de insolencia golpista y dictatorial de hoy, cuando en presencia y de hecho con la previa aprobación – por U N A N I M I D A D, se encargaron de recalcarlo hasta el cansancio los sigüises de la dictadura – del sector supuestamente representante de la oposición democrática, expresó textualmente lo siguiente:

“Harto es sabido que este Alto Cuerpo – se refiere al Congreso de la República, vale decir, a los antecesores de los señores que hoy fungían de parlamentarios de esta república bolivariana de Venezuela – en quien reside, según el espíritu de la Ley, el Supremo Poder, ha sido de muchos años a esta parte un personaje de farsa, un instrumento dócil a los desmanes del gobernante que por sí solo, convoca o nombra los que han de formarlo, como si se tratara de una oficina pública dependiente del Ejecutivo y cuyas atribuciones están de un todo subordinadas a la iniciativa particular del Presidente. Naturalmente éste escoge aquellos delegados entre los más fervorosos de sus sectarios, seleccionando, para la menor complicación, aquellos partidarios incondicionales cuyo más alto orgullo cifran en posponer todo deber ante las más arbitrarias ocurrencias del Jefe. Estos son los hombres propios para el caso y como además, en la mayoría de las veces, adunan a esta meritoria depravación moral, una casi absoluta incapacidad mental, la iniciativa del Presidente, después de ser posible llega a convertirse en necesaria.

Perfectamente aplicable a nuestra situación, si bien con una diferencia abisal: el presidente que los nombró por serviles, fanáticos y obsecuentes, está muerto. Son los sobrevivientes de una farsa que vive sus últimos minutos.

Puedo adelantar con suficiente elementos de juicio que entre esos hombres que personificaban “esta meritoria depravación moral y una casi absoluta incapacidad mental” no se encontraban espalderos, asesinos, ladrones ni capitanes de industria enriquecidos brutalmente a la sombra del arbitrio absoluto del Poder. Y la farsa a la que se refiere Rómulo Gallegos no implica la existencia de fracciones dizque opositoras dispuestas a cohonestar las arbitrariedades que a bien tuviera la bancada de depravados morales e incapaces mentales al servicio del dictador de turno. En ese caso, del compadre de Cipriano Castro, tan locuaz, tan delirante, tan irresponsable y abusivo como quien designara a los sobredichos, pero con suficiente testosterona patriótica como para enfrentar a quienes osaran “hollar el suelo de la Patria”.

Este “instrumento dócil a los desmanes del gobernante” ha cumplido hoy a cabalidad las funciones que Gallegos le asignara a la farsa parlamentaria del castrogomecismo: actuar como si formara parte “de una oficina pública dependiente del ejecutivo y cuyas atribuciones están de un todo subordinadas a la iniciativa particular del presidente”. Lamentable reiteración de taras tan antiguas, que ya parecen ancestrales. Pero aunadas al patético papel interpretado en la farsa por quienes, con su presencia, legitiman el siglo transcurrido. Le dan a esa oficina pública, tan aleve, tan espuria y tan bárbara como la que enfrentaba nuestro gran novelista, un barniz de moderna representación ciudadana y cohonestan, con sus supuestas “unanimidades”, la flagrante, insólita y escandalosa violación a los derechos consagrados en la Constitución, incluso de ésta, cortada a la medida por el reciclado Cipriano Castro de nuestra tragedia. Muy posiblemente ya a la espera, luego de este fantasmón transitorio, de su correspondiente Juan Vicente Gómez.

Uno de los más viles argumentos de esa seudo oposición, obsecuente y maniatada por sus propios prejuicios e incapacidades, cayó por los suelos: los individuos nombrados por ese parlamento de pacotilla lo hicieron en vista y presencia plena de los diputados electos en 2010. Con plena participación opositora. No se deben a abstención alguna, como han insistido en sostener, sin excepción ninguna, todos los miembros de los partidos de la Mesa de Unidad Democrática, sus portavoces y personeros. Allí estaban presentes, si bien con el rostro entre las piernas.

Quien se deja humillar, merece que lo humillen. Hoy no hubo una sola voz que se alzara con la dignidad de hecho, no de palabra, de quien se niega a aplastar sus propios principios. Una triste, lamentable y patética jornada de uno de los días más aciagos para los demócratas venezolanos. Precisamente, cuando quienes detentan el poder y proceden como hoy lo han hecho penden de un hilo. Una brutal contradicción que es muy importante tener presente, cuando la historia, más temprano que tarde, termine de dictar su sentencia.


Fuente:http://www.noticierodigital.com/2014/12/la-farsa-capitolina-un-siglo-en-vano/

sábado, diciembre 20, 2014

"El chulocapitalismo"("...¿hasta dónde llegará esta locura de negociantes, chulocapitalistas y traidores revolucionarios?...")



POR:AGUSTÍN BLANCO MUÑOZ.


Las encuestas señalan que hasta el 80% de los votantes opinan que este expaís va por mal camino y sólo el 22% (hacia abajo) apoya a Nicolás Maduro. El fondo del descontento está en la difícil situación económica que padecemos y lo complicado que será salir de la misma con la caída de los precios del petróleo.

Para la calle no hay solución en el corto o mediano plazo, dado que no se acabará con las colas-escasez-inflación-desempleo-muertes, mientras no haya producción o dólares suficientes para una mayor importación y siga el robo-corrupción correspondiente.

Pero parte de los analistas opositores sostienen que se debe tomar medidas urgentes: subida del precio de la gasolina y la unificación cambiaria. Con un dólar a Bs. 50 los “precios justos” se multiplicarían más aún y el aumento de la gasolina terminaría de completar el cuadro.

Las palabras de Nicolás Maduro, en respuesta a Rangel el 14/12/14, dan la medida de esta tragedia: yo no puedo aumentar la gasolina porque eso sería echarle más fuego al fuego.

Reconoce así la grave situación que trata de enfrentar su gobierno. Y alude de manera directa a la creciente carga de angustia que tiene el grueso de la población.

Si se lanza un aumento de la gasolina esta parte de Venecuba podría arder por sus costados. NM dice entenderlo y lo expone. Los economistas de las oposiciones mantienen que con las medidas señaladas esto mejoraría.

NM no se arriesga a aumentar las condiciones para un estallido social, hoy contenido por una maquinaria de seguridad estatal.

Y ante un escenario tan peligroso el régimen cuenta con el apoyo de una inexistente política opositora que entienda lo que aquí sucede hoy y trace una política convincente Pero suma a la vez una ventaja: Venecuba, las dos revoluciones en una marcan, la primera gran fractura.

Mientras los Castro avanzan en su chulocapitalismo y hacen las paces con USA, Nicolás queda sólo con su antiimperialismo. A esta posición Obama responde aprobando las sanciones por la violación de los derechos humanos en las protestas de febrero del 2014. Esta revolución bolivariana nació bajo la protección de USA, pasó a la égida cubana y hoy se arroja gasolina sobre Venecuba. Sancho, ¿hasta dónde llegará esta locura de negociantes, chulocapitalistas y traidores revolucionarios?

http://historiactual.blogspot.com/2014/12/el-chulocapitalismo.html


 Fuente:http://www.noticierodigital.com/2014/12/el-chulocapitalismo/

"Los 23 funcionarios venezolanos que deberían ser sancionados, según Marco Rubio "



ND / Stephanie Méndez / 19 dic 2014.- El jefe del Comité de Relaciones del Senado de EEUU, Marco Rubio, publicó el pasado 8 de mayo del presente año una lista de 23 funcionarios del gobierno venezolano que deberían ser sancionados por la violación de los derechos humanos de los manifestantes en las protestas estudiantiles acontecidas a principios de año.


Usted puede revisar la lista en inglés publicada por el Senador Republicano en el siguiente URL: http://www.rubio.senate.gov/public/index.cfm/fighting-for-florida?ID=7d296759-5922-414f-944e-4a812a945419

En la mencionada lista publicada el 8 de mayo de 2014 destacan las siguientes personalidades del Estado:

- Hugo Carvajal (General y para ese entonces Director de Inteligencia Militar).
- Luisa Ortega Díaz (Fiscal General del TSJ).
- Francisco Rangel Gómez (Gobernador del estado Bolívar).
- Alexis Ramírez (Gobernador del estado Mérida).
- José Gregorio Vielma Mora (Gobernador del estado Táchira).
- Henry Rangel Silva (Gobernador del estado Trujillo).
- Justo José Noguera Pietri (General de la Guardia Nacional Bolivariana).
- Antonio Benavides Torres (General de la Guardia Nacional Bolivariana).
- Miguel Rodríguez Torres (para ese entonces Ministro de Interior, Justicia y Paz).
- Hebert García Plaza (para ese entonces Ministro de Defensa).

 Fuente:http://www.noticierodigital.com/2014/12/los-23-funcionarios-venezolanos-que-deberian-ser-sancionados-segun-marco-rubio/

jueves, diciembre 18, 2014

"La bofetada de los Castro a Maduro"




POR:TRINO MÁRQUEZ.

La secuencia de los hechos fue más o menos la siguiente: luego de conocer la decisión del Congreso norteamericano en la cual se sancionaba a un grupo de funcionarios del Estado y del Gobierno venezolano, por su participación en la violación de los derechos humanos durante las protestas ocurridas durante el primer semestre de 2014, Nicolás Maduro convocó, el viernes 12 de diciembre, a una concentración de sus partidarios en la Avenida Bolívar para el lunes 15. Protestaría contra injerencia del imperio y la violación de la soberanía nacional. El fin de semana estuvo en La Habana reunido con los hermanos Castro. En el mitin de la Avenida Bolívar dijo que había estado a punto de romper todo tipo de relaciones con los Estados Unidos, pero que luego de contar hasta diez había abandonado la idea.

El miércoles 17 de diciembre, el presidente Barack Obama y Raúl Castro sorprendieron al mundo entero al anunciar que ambas naciones habían decidido -después de 18 meses de intensas negociaciones secretas y de intercambiar presos en cárceles de ambos países- comenzar relaciones diplomáticas luego de más de cinco décadas de haberlas interrumpido y que ese contacto podría conducir, en un plazo cercano, al levantamiento del bloqueo que el país del norte ha mantenido por más cinco décadas sobre la isla caribeña. Ambos mandatarios reconocieron el papel del papa Francisco durante las negociaciones.

Sorprende que un anuncio de tanta trascendencia para las relaciones entre ambos países, e, incluso, para América Latina, se haya producido en un momento en el cual las relaciones entre el gobierno de Caracas y de Washington se han tornado tan tensas. Maduro había estado en La Habana apenas unas horas antes de las alocuciones. ¿Fue que Raúl no le informó de los inminentes anuncios? De haberlo hecho probablemente Maduro no habría estado tan desaforado frente a su clientela, seguidora de la Revolución Cubana. Los hermanos Castro no tuvieron ni siquiera la delicadeza de esperar que las aguas regresaran a su nivel para informar que los delegados de los dos gobiernos habían llegado a compromisos de tal alcance. No pusieron como condición que los Estados Unidos ignoraran las sanciones a los funcionarios venezolanos incursos en delitos de violación a los derechos humanos. Raúl y Fidel no tuvieron la solidaridad que cabría esperar con el régimen chavista que tantos beneficios económicos les ha reportado. Los longevos dictadores actuaron con el pragmatismo que los ha caracterizado desde que entraron en La Habana el ya lejano 1 de enero de 1959. Las remesas ahora pesan más que los barriles de petróleo.

Como dato al margen hay que anotar que ese pacto revela que el eje del poder en Cuba se desplazó definitivamente desde Fidel hacia Raúl. Hace algunos años esas conversaciones no se habrían dado. El principal obstáculo que encontraron Jimmy Carter y Bill Clinton para alcanzar acuerdos con la isla antillana, fue Fidel quien se opuso tenazmente a las iniciativas de los dos gobernantes norteamericanos dirigidas a desmontar el embargo. El anciano déspota vinculaba su eternización en el poder a la permanencia del bloqueo. Las cosas han cambiado. Se nota que Raúl está pensando en un modelo mucho más parecido al de China y Vietnam, países que mantienen excelentes relaciones comerciales con Estados Unidos a pesar del férreo control que sostiene el Partido Comunista sobre la vida política de los ciudadanos. De este dato tomó debida nota Barack Obama quien expresó sus reservas sobre la apertura democrática que pueda haber en Cuba luego del acuerdo alcanzado entre su gobierno y el de los Castro.

Los Castro le propinaron a su pupilo venezolano una bofetada. Aplicaron el viejo principio: los gobiernos no tienen amigos, sino aliados convenientes. Maduro pasó a un segundo plano. En el que en realidad se encuentra. Así paga el Diablo.


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Fuente: http://www.noticierodigital.com/2014/12/la-bofetada-de-los-castro-a-maduro/

viernes, diciembre 12, 2014

"El chavismo nunca pierde en el Supremo venezolano"




 "Un informe de cuatro abogados recopila más de 45.000 sentencias que reflejan el sometimiento judicial al Gobierno"

 POR:ALFREDO MEZA.

Los amigos del abogado venezolano Antonio Canova suelen decir que tiene un estómago de hierro. No es para menos, piensan. Junto a sus colegas Luis Alfonso Herrera, Rosa Rodríguez Ortega y Giuseppe Graterol, Canova revisó y clasificó las 45.474 sentencias emitidas entre 2004 y 2013 por las salas Político-Administrativa, Electoral y Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela —las tres que controlan los actos del Gobierno—, y las compiló en un libro de circulación casi clandestina llamado El TSJ al servicio de la revolución (Editorial Galipan), valorado también como una joya por analistas y periodistas. La conclusión principal de este grueso ensayo de reciente aparición es que el Supremo jamás ha dictado una sentencia contra el Gobierno.

Esa primera certeza es la corteza de un árbol frondoso y cargado de frutos como estos: los autores afirman que, a medida que pasa el tiempo, los magistrados del Supremo venezolano necesitan mostrarse más revolucionarios para sobrevivir a las purgas periódicas impulsadas por la troika gobernante, que el Gobierno interviene y controla políticamente al Poder Judicial con el objetivo de que este no limite sino que legitime "jurídicamente sus decisiones y actuaciones", que tras la muerte del presidente Hugo Chávez [5 de marzo de 2013] se han hecho más explícitas las evidencias de politización de la justicia, y que los criterios judiciales de las cortes estudiadas se apartan y son contrarios al derecho internacional, a los derechos humanos "y a la jurisprudencia y doctrina universal más reconocidas en materias como democracia y Estado de derecho".

En el libro se recuerda que durante la apertura del año judicial en 2007, el entonces presidente del Supremo, Omar Mora Díaz, instó en su discurso a los otros magistrados a apoyar el proyecto de reforma constitucional que entonces impulsaba Chávez, o como en el año anterior los magistrados corearon el cántico chavista "Uh, ah, Chávez no se va" como una manera de saludar al entonces jefe de Estado, quien estaba presente entre los invitados.

Hay un patrón que se cumple invariablemente, según Canova. El Gobierno anuncia una medida que se corresponde con su visión estratégica. La oposición y los expertos critican la decisión por anticonstitucional, pero a los pocos días una sentencia del TSJ avala la postura de la alta jerarquía chavista. "Esto no es un tribunal, sino una farsa", opina el abogado. "Con una justicia así, será imposible que alguien invierta en Venezuela. No hay garantía alguna de protección al empresario", agrega.

El libro pretende zanjar también una vieja discusión de la oposición. El chavismo ha sido un proceso de difícil caracterización: algunos dicen que es un proceso autoritario y que es posible reconstruir al país respetando las instituciones legadas por la Constitución promovida por Chávez en 1999; otros, más dramáticos, prefieren enunciarla como una dictadura que segrega a los que piensan distinto y viola los derechos humanos. Canova se inclina por la segunda opción. En Venezuela, dice, no hay un déficit de justicia ni el sistema judicial es perfectible, como sostiene la oposición menos radical. "Ellos quieren permanecer en el poder y que los tribunales garanticen la supervivencia de la revolución, como el propio Chávez decía", opina Canova.

La politización de los jueces crece desde la llegada de Maduro, según los autores

El coautor Luis Alfonso Herrera dice que el fallecido líder planificó la toma del poder judicial desde el mismo momento en que asumió su primer Gobierno, el 2 de febrero de 1999, e impulsó la redacción de una nueva Constitución. Las resistencias naturales a los procesos que plantean cambios de raíz impidieron el plácido avance de ese plan. Chávez sufrió un revés cuando el Supremo decidió no enjuiciar a los altos cargos militares que en 2002 participaron en el golpe de Estado que le derrocó durante un fin de semana. Aún resuenan los ecos de la escatológica frase que pronunció —"Los magistrados del Supremo pusieron una plasta"— al conocer el fallo. En buena medida, ese día quedó sellada la suerte del Supremo. El Gobierno logró imponer una reforma a la Ley Orgánica del TSJ que incluyó el aumento del número de magistrados —de 20 a 32— y su elección por mayoría simple en la Asamblea Nacional.

Después de leerse más de 45.000 sentencias, Antonio Canova está satisfecho. El abogado ha logrado trascender los análisis interesados y establecer conclusiones comprobando él mismo el razonamiento del Poder Judicial. "Después de esto ya no escribiré más", dice como despedida.

 Fuente:http://internacional.elpais.com/internacional/2014/12/12/actualidad/1418373177_159073.html

martes, diciembre 09, 2014

"El Senado de EEUU aprueba un proyecto de ley para aumentar sanciones contra el Gobierno de Venezuela".


"Proyecto de ley que permite la suspensión de visas y la congelación de los activos estadounidenses de algunos de sus funcionarios".


Washington, 9 dic (EFE).- El Senado de EEUU dio un paso más la pasada noche para aumentar las sanciones contra el Gobierno de Venezuela, tras aprobar un proyecto de ley que permite la suspensión de visas y la congelación de los activos estadounidenses de algunos de sus funcionarios tras meses de disenso en el seno de la Cámara.

El texto legislativo, impulsado por el republicano Marco Rubio y el demócrata Robert Menéndez, fue aprobado a viva voz por los legisladores apenas 48 horas después de la segunda vuelta de los comicios legislativos en Luisiana, donde la senadora demócrata Mary Landrieu perdió su escaño frente al republicano Bill Cassidy.

Landrieu era el último escollo para que se aprobase el proyecto de ley, sobre el cual había presentado objeciones durante el verano al temer que las sanciones impactaran en una planta de la petrolera venezolana Citgo en Luisiana y, en consecuencia, eso le hiciera perder votos y pusiera en peligro su asiento.

Mientras tanto, la Cámara Baja ya había aprobado hace tiempo un proyecto de ley similar impulsado por los legisladores cubanoestadounidenses Ileana Ros-Lehtinen y Mario Díaz-Balart, ambos republicanos.

Ahora, el proyecto legislativo de la Cámara Alta tendrá que enviarse de nuevo a la Cámara de Representantes para su consideración, de manera que si lo aprueban sólo restará la firma del presidente del país, Barack Obama, para su entrada en vigor.

Sin embargo, de no hacerlo antes de que culmine el mandato de este Congreso por el receso navideño, las dos cámaras deberían comenzar de nuevo el proceso legal al conformarse el nuevo Legislativo en enero, de absoluto control conservador tras la victoria republicana de los comicios del pasado 4 de noviembre.

Durante meses, la Administración Obama se opuso a aumentar las sanciones contra el Gobierno venezolano en respuesta a los episodios de violencia y represión que se desencadenaron en el país desde las manifestaciones estudiantiles del pasado febrero, con la esperanza de que oposición y Gobierno acercaran posturas.

La Casa Blanca había reiterado desde que comenzaran las protestas en Caracas, en las que fallecieron más de 40 personas, que el conflicto debía resolverse de manera interna y se negó a hacerlo pese a contar con los instrumentos a la luz del diálogo que llegaron a mantener ambas partes auspiciado por la UNASUR y el Vaticano.

Sin embargo, en julio pasado, el Gobierno estadounidense decidió finalmente suspender las visas de algunos de los funcionarios venezolanos después del fin de dichas negociaciones y tras el último encontronazo entre Caracas y Washington con la puesta en libertad en Aruba del general venezolano Hugo Carvajal, reclamado por la justicia del país norteamericano.

Entonces, muchos congresistas aplaudieron este primer giro de la Administración Obama para condenar la situación de los derechos humanos en Venezuela, aunque aquellas sanciones fueron consideradas insuficientes.

La aprobación de hoy llega después de que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijera en una entrevista televisiva el pasado sábado que la legación diplomática estadounidense en Caracas está “actuando de manera peligrosa”, por lo que su Gobierno está “evaluando la situación”.

“Tengo mucha información del intervencionismo” de la Embajada estadounidense al punto de que “comienza a ser intolerable”, repitió el mandatario sin ofrecer más detalles, aunque sugirió que su acusación apunta a supuestas financiaciones a actividades de sus opositores.

Por otra parte, hace apenas unas semanas el candidato a subsecretario de Estado, Tony Blinken, afirmó durante su audiencia de confirmación que el Gobierno de Obama no se opondría a aprobar sanciones adicionales en caso de que las aprobara el Congreso.

Parece, por tanto, que en caso de darse, el Gobierno de Obama ya no sería tan reticente a endurecer su postura y el presidente podría rubricar la ley, aunque esta tensará aún más si cabe las relaciones entre ambos países, muy distantes durante años. EFE

Fuente:http://www.noticierodigital.com/2014/12/el-senado-de-eeuu-da-un-paso-mas-para-aumentar-las-sanciones-contra-venezuela/

domingo, diciembre 07, 2014

"Se desploma el bolívar"


POR:JOSÉ GUERRA.
En apenas quince días la cotización del dólar en el mercado paralelo pasó de Bs.100 a Bs.150. Esto representa una macro devaluación. De seguir así el curso de la moneda venezolana, en un par de meses será una pieza literalmente inservible. Conviene explicar las causas por las cuales el bolívar se ha desplomado. En primer lugar, cuando una moneda empieza a perder su valor ello siempre está asociado a que los ciudadanos prefieren tener otra moneda que actúa como sustituto de la moneda nacional. Eso suele suceder por las elevadas tasas de inflación que sufren los países y que hace que la gente mire hacia otras monedas para protegerse de la inflación. También la compra de activos tales como inmuebles o vehículo actúan como elementos que protegen de la inflación. Pero como en Venezuela no se puede adquirir esos bienes y el único refugio seguro que queda es el dólar. 

En segundo lugar, el mercado paralelo del dólar no existe formalmente sino más bien funciona un mercado negro con sede en Cúcuta donde se transan pesos, dólares y bolívares. La razón de este hecho estriba en que en mayo de 2010, el presidente Chávez, asesorado por Jorge Giordani, acabó con el mercado regular y alternativo de divisas que funcionaba con permutas, totalmente visible y trasparente. Giordani, no solo desmanteló el mercado sino que hizo que metieran a la cárcel a los operadores cambiarios a quienes acusó de fomentar la devaluación del bolívar y la inflación. En ese tiempo, el dólar paralelo estaba a Bs. 8,0 y la inflación estaba en 28,0%. Hoy el dólar cuesta Bs.150 y la inflación se ubica en 75%. Claramente no fueron los operadores quienes causaron el problema.

En tercer lugar, un factor que está empujando al alza el dólar, o lo que es lo mismo, hundiendo al bolívar, es que el Directorio del BCV está manufacturando bolívares a granel, poniendo la imprenta de la Casa de la Moneda situada en Maracay a fabricar dinero sin respaldo. Es como tirar papelillos carentes de valor a la calle. Como la gente anticipa que los precios van a subir, busca protegerse comprando dólares. Mientras más dinero sin respaldo imprima el BCV menos valdrá el bolívar. En el fondo lo que está desplomando al bolívar es que el BCV se quedó sin reservas internacionales y no tiene como apoyar al bolívar.

Esto tiene que ver un hecho insólito y es la existencia de cuatro tasas de cambio para el dólar: una a Bs. 6,30, otra a Bs. 12,0, otra a Bs.50,0 y finalmente otra a Bs. 150,0. Esto es un absurdo monumental que propicia la corrupción de aquellos funcionarios que manejan y asignan las divisas. La reapertura de un mercado paralelo legal, gestionado por el BCV pasa a ser una opción inmediata para detener esta carrera alocada del bolívar hacia su destrucción. Pero para ello hay que aumentar la oferta de dólares en la economía y amarrarle las manos a Nelson Merentes para que no siga fabricando billetes de la nada, como lo viene haciendo el BCV actualmente. Se debe actuar ya. De otra manera veremos el espectáculo de un bolívar en el foso y con él la destrucción de la capacidad adquisitiva de los salarios.

 Fuente:http://www.noticierodigital.com/2014/12/se-desploma-el-bolivar/

viernes, diciembre 05, 2014

"Petróleo venezolano se desploma a $61,92"



ND / Stephanie Machado / 5 dic 2014.- El Ministerio de Petróleo y Minería informó este viernes que la cotización del barril de petróleo venezolano descendió nuevamente hasta ubicarse en 61,92 dólares. En relación a la semana pasada, la cesta petrolera venezolana perdió 6,16 dólares – una caída del 9%.

Así lo publicó el portal web de Globovisión.

En concordancia con Globovisión. La cesta petrolera venezolana perdió 6,16 dólares y cerró esta semana en dólares 61,92 por barril, de acuerdo a lo establecido en un informe del Ministerio de Petróleo y Minería.
“Los precios de los crudos continuaron con su tendencia a la baja afectados principalmente por una amplia oferta de crudo para abastecimiento en el corto plazo así como, por la decisión del Banco Central Europeo de aplazar las medidas de estimulo adicionales a la economía de la zona euro”, indicó el informe de la institución petrolera.

El mismo informe dio a conocer que la cotización de esta semana deja un precio promedio del año para la cesta petrolera venezolana de 91,17 dólares por barril, frente a los 98,08 dólares de 2013 y los 103,42 de 2012.

A su vez, el artículo reseña que el precio de la cesta de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), de la que Venezuela es miembro fundador, bajó 6,57 dólares esta semana y pasó de 73,96 a 67,41 dólares el barril. Además, puntualizan que el barril Brent también retrocedió, al terminar la semana en 70,56 dólares frente a los 77,74 de hace siete días.

Por otra parte, la publicación finaliza señalando que según el Gobierno, la caída de los precios del crudo no afectará las finanzas del país, que obtiene 96% de sus divisas de las exportaciones de petróleo. Sin embargo, Venezuela ha pedido a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) que convoque un reunión extraordinaria para “tomar medidas” para revertir esa caída, en un mercado con exceso de oferta.

Fuente: http://www.noticierodigital.com/2014/12/cae-a-6192-el-precio-del-barril-de-petroleo-venezolano/

jueves, diciembre 04, 2014

"Locos y poderosos"


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  "Las enfermedades mentales, pueden ser catastróficas y la historia recoge numerosos casos"

POR:JULIO CÉSAR PINEDA.

La psicología política se ha enriquecido recientemente con el libro del profesor Pascal de Sutter Ces Fous qui nous gouvernent en el cual estudia la personalidad de los líderes políticos y su acción cuando la locura los invade desde el poder o cuando llegan dementes al poder. No se trata de lo que él denomina "la autenticidad carismática" de los grandes hombres que conducen con responsabilidad a sus pueblos y que dejan un mensaje y un proyecto en la dimensión de la libertad y la justicia, ni tampoco de la locura que es elogiada por el Erasmo de Rotterdam por la simplicidad frente a la pedantería de los falsos sabios. Lo demoníaco de la locura es cuando esta es inmanente al poder y al ejercicio del mismo. Albert Camus en "Calígula" describe ese aspecto destructor que en los emperadores romanos como Tiberio, Nerón, Heliogábalo, siempre en la búsqueda de lo imposible y en la negación de valores sociales fundamentales.

Locos en el poder, gobernantes y líderes sociales con variadas psicopatologías han estado presentes en toda la historia de la humanidad, desde los emperadores romanos, en la Edad Media Juan sin Tierra, Eduardo II, Enrique VI, incluyendo los monarcas españoles y posteriormente crueles como Iván El Terrible o decadentes como Los Médici y los desquiciados del siglo XX y XXI como Stalin, Mussolini, Hitler, Gaddafi. Ascendieron al poder y se mantuvieron en él, dando rienda suelta a sus frustraciones, en permanentes megalomanía, paranoicos en el juego del poder y psicópatas en el mantenimiento del mismo, siempre en la permanente discordancia entre el sujeto y la realidad política. Mitterrand expresó que el poder es una droga que vuelve loco a quien lo prueba. Por eso la importancia de la psicología política, más allá de la medicina que se ha ocupado también de las enfermedades y el poder, las enfermedades mentales, pueden ser catastróficas y la historia recoge numerosos casos. Todos terminan en dictaduras con el ejercicio arbitrario de poder en una sola persona, siempre un pensamiento ideológico y político fundamenta en nombre de algún ideal, la tiranía abusiva con la demagogia y el populismo. Han llegado al poder con golpes de fuerza o por consenso o elecciones libres, pero deslegitimándose con su actitud despótica. En tiempos recientes locos gobernantes fueron también Nicolae Ceaucescu durante 24 años en Rumanía, el gobierno de Pol Pot en Camboya, Mobutu Sese Seko Kuku en Zaire, Miloaevic en Serbia, Idi Amin en Uganda, Robert Mugabe en Zimbabue, Omar al-Bashir en Sudán, la familia Kim Jong en Corea del Norte, Than Shwe de Birmania, Isaías Afewerki de Eritrea, Berdimuhamedow de Turkmenistán, Teodoro Obiang Nguema de Guinea Ecuatorial, Lukashenko de Bielorrusia y muchos otros han empleado el poder político como medio de poder social con manipulación ideológica y política y el control de los medios de comunicación.

Como embajador de Venezuela en Libia durante cuatro años, pude conocer de cerca a la persona y al mundo de Muamar al Gaddafi. Síntomas de la psicopatía eran observables en este líder que obligaba a todos los libios a tener una fotografía de él en todas las puertas de sus casas, que cambió todos los símbolos de su patria, hizo una Constitución a su medida y aplicó el principio tan defendido por Hitler en base al pensamiento político de Carl Smith. La división entre amigos y enemigos. Criado solo entre mujeres y en un barrio abandonado de Sirte en extrema pobreza, encontró en el ejército la mejor forma para desarrollarse y encarnar sus ínfulas de poder y su egocentrismo en la figura del líder egipcio Gamal Abdel Nasser. Gran poder de manipulación. El lujo estaba presente en todas las manifestaciones, en un narcisismo insultante. Quiso recrear el mito de que los libios eran descendientes de los romanos y del emperador Septimio Severo.

Con petróleo como Venezuela, pero con solo cuatro millones de habitantes. Usufructuó el poder sin límites y sembró el terror, eliminando toda oposición, con su partido único y sus únicos medios de comunicación. Como señala Vivian Green en su libro "La Locura en el Poder", el dirigente libio Muamar al Gaddafi, sufrió varios colapsos nerviosos y su falta de equilibrio mental se reflejó en sus actos y discursos. Ella también se refiere a Saddam Hussein, quien en su desmedido deseo de poder y su fanatismo árabe, se llevó por delante los valores del mundo civilizado. Estos dictadores tienen una visión simplista y distorsionada del mundo que esconden elementos paranoides. Para ellos en el mundo hay hombres buenos e ideas valiosas, personificadas en el dictador y también hay hombres malos e ideas nefastas que amenazan su integridad y por eso deben ser destruidos. Los dictadores se interesan por reparar una autoestima deficiente mediante la grandilocuencia, los ceremoniales espectaculares y los monumentos diseñados para la posteridad. Sobre los dictadores del siglo XXI hablaré en la próxima entrega.
 
Fuente: http://www.eluniversal.com/opinion/141204/locos-y-poderosos

martes, noviembre 18, 2014

"Los falsos dilemas de la Oposición venezolana"






 "El dilema entre calle o voto es, desde el hueso hasta la médula, falso.La calle precisa del voto y el voto de la calle". 

“Sin elecciones, la protesta popular está destinada a estrellarse con el aparato represivo del régimen. Pero sin un gran movimiento de protesta popular, las elecciones están destinadas a perderse”.

POR:FERNANDO MIRES.

Nadie ni nada lo oculta, la oposición venezolana está dividida. Aunque más difícil será saber los términos exactos de la división.

¿Está dividida en dos programas diferentes? Imposible, porque hasta ahora el único es el de la MUD, programa que hasta ahora nadie ha cuestionado, quizás porque casi nadie lo ha leído.

¿Está dividida en torno a dos o tres o más líderes? Si es así, sería ridículo puesto que los líderes se definen en primarias pre-presidenciales; y de eso estamos todavía muy lejos.

¿Está dividida gracias a “La Salida”? Quizás, pero “La Salida” terminó y hay que dar vuelta la página. Los temas de hoy son diferentes. El pasado pertenece a la historia, no a la política.

¿Está dividida entre constitucionalistas y parlamentaristas? El mismo López ha declarado que su llamado a reunir firmas para la –por ahora– irrealizable Asamblea Constituyente, no está planteado en contra de las elecciones parlamentarias. El Congreso Ciudadano de M. C. Machado tampoco ha levantado una plataforma anti-electoral ni ha pronunciado un sí o un no claro con respecto al ofrecimiento constitucionalista de López.

¿Está dividida entre electoralistas y abstencionistas? Es probable. Pero hasta ahora no se conoce una sola declaración de ningún opositor de relieve –dejemos a columnistas irresponsables a un lado– en contra de las elecciones parlamentarias. Ni M. C. Machado ni L. López se han pronunciado de modo explícito (repito, hasta ahora) en contra de la vía electoral y a favor de una vía insurreccional que no pase por elecciones.

Una versión intermedia a la que supuestamente se da entre electoralistas y abstencionistas surge entre quienes dicen aceptar las elecciones, pero solo como una entre diversas formas de lucha. Sin embargo, nunca nadie ha escuchado a Capriles o a Chúo Torrealba pronunciarse en contra de huelgas, bloqueos de caminos, demostraciones estudiantiles, rayados de paredes y “otras formas de lucha”. Todo lo contrario.

¿O esa división tiene lugar entre quienes se muestran abiertos al diálogo con el gobierno y quienes se cierran a todo tipo de diálogo? Por momentos pareciera que así es. No obstante, si tenemos en cuenta que los principales enemigos del diálogo están en el gobierno, el problema aparece resuelto por sí solo. Y aunque así no fuera, negarse al diálogo por principios, es negarse a hacer política. De ahí que la disyuntiva no debería ser diálogo sí o diálogo no, sino las condiciones, contenidos y objetivos de un eventual diálogo. Para poner un ejemplo, realizar un diálogo sin exigir la liberación de los presos políticos, solo llevaría a profundizar las divisiones internas en la oposición. Mas vale no intentarlo. Pero negar por principio todo diálogo si el gobierno da muestras de ceder en torno a ese o en otros puntos, sería una aberración.

No obstante, plantear un diálogo cuando se avecina un momento electoral, no parece ser algo muy inteligente. Ni en las democracias más perfectas las fuerzas contendientes dialogan durante un periodo pre-electoral. El verdadero diálogo político es siempre post-electoral. En un momento habrá que hacerlo. Pero ese momento al parecer no ha llegado.

En fin, sabemos que la oposición está dividida, pero nadie conoce muy bien los exactos términos de la división. De pronto se tiene la impresión de que lo que tiene lugar no es una división, sino una lucha cerrada por la hegemonía. A veces esa lucha se dirige en contra de la MUD. Pero como quienes la encabezan están dentro de la MUD, es posible concluir que, quienes están en contra de la MUD dentro de la MUD aspiran a controlar la MUD y, si eso no es posible, formar otra MUD, sea desde la MUD, sea desde fuera de la MUD. En fin, casi una locura

Lo que sí parece ser evidente es que ante la ausencia de perspectivas y ante la imposibilidad de encontrar una alternativa inmediata, algunos han optado por sustituir al enemigo principal por el enemigo secundario.

La conocida tesis de René Girard con respecto a esa arcaica tentación humana que lleva a la creación de chivos expiatorios –o sustitutivos– sobre los cuales depositamos agresiones contenidas, tendría en Venezuela un punto de comprobación. Pero la tesis de Girard es antropológica y ahora estamos hablando de política.

En términos políticos cabe esperar que la cercanía con respecto a las elecciones parlamentarias logrará distender algunos antagonismos internos. No olvidemos que hay una línea constante en (no solo) la política venezolana. Es la siguiente: Mientras más lejos se ven los eventos electorales, las diferencias internas tienden a proliferar. Al revés: mientras más cerca, la tendencia es a cerrar filas. En cierto modo las elecciones tienen un efecto político disciplinario. Muestran en toda su plenitud donde está el enemigo de verdad.

Naturalmente, frente a un régimen que controla todos los poderes, la televisión, casi toda la prensa, el aparato represivo, los para-militares, los tribunales electorales y que, por si fuera poco, comete fraudes en los centros de votación, hay grupos que opinan que la batalla está perdida de antemano y que solo una movilización general en las calles puede cuestionar al gobierno en su “esencia dictatorial”. Desde el punto de vista de una lógica puramente formal no faltan argumentos a favor de ese postulado. ¿Para qué gastar esfuerzos en una lucha electoral destinada al fracaso?

No insistiremos esta vez en decir verdades elementales. No diremos que una batalla no se pierde o gana hasta que se da. No diremos que uno vota no porque va a ganar sino porque es un deber ciudadano. No diremos que uno no vota a favor o en contra de alguien sino a favor o en contra de sí mismo. No diremos lo evidente, que mientras más gente vota, más difícil será hacer un gran fraude. No diremos eso ni muchas otras cosas más. Vamos a suponer, por el contrario  y por un momento, que los derrotistas, abstencionistas y salidistas, tienen toda la razón del mundo (evidentemente, no creo eso). ¿Es ese un motivo para rechazar la alternativa electoral? De ninguna manera. Las elecciones no son solo un medio para alcanzar el poder. Son también un fin en sí.

¿Las elecciones son un fin en sí? ¿No es acaso el objetivo de cada elección derrotar al enemigo? Por supuesto, nadie va a una elección para perder. Pero al mismo tiempo, en cada elección, aún perdiendo, pueden ser obtenidas ganancias. Entre otras, la tan ansiada movilización en las calles. Basta solo hacerse una sencilla pregunta: ¿Cuándo las movilizaciones callejeras son más masivas, más entusiastas, más combativas? ¿En periodos electorales o en periodos no electorales? La respuesta es obvia. Cada elección, sobre todo cuando se da entre dos fuerzas antagónicas, es una posibilidad para que la gente –no solo los muchachos– salga de sus casas, discuta entre sí y entre en abierta comunicación política con el entorno.

¿Y si esa oposición está dividida como cree estar la venezolana? Con mayor razón todavía. Los momentos previos a la elección son una oportunidad fabulosa para que las diversas fracciones que conforman un bloque discutan públicamente sus diferencias. No olvidemos en ese punto que el nombramiento de algunos candidatos deberá ser resultado de elecciones primarias. Por lo mismo, a través de la contienda de esos candidatos primarios la oposición se verá obligada a discutir consigo misma. Cuando los candidatos sean nombrados no desaparecerán por cierto las diferencias, pero sí, podrán ser mantenidas a un nivel político.

La MUD, no hay que olvidarlo, no es un partido ni mucho menos una asociación de amigos personales. La MUD es un frente constituido por la alianza de diferentes partidos algunos de los cuales, en una democracia de verdad, serían adversarios. Solo porque hoy todos tienen al frente a una adversidad superior están obligados a permanecer unidos.

Luego, las elecciones primarias –hay que subrayarlo– no son secundarias. Mucho menos lo son dentro de una oposición plural como es la venezolana. Pues a través de las primarias la oposición puede conocer lo que antes de ellas era un misterio: su correlación interna de fuerzas, es decir, su verdadero carácter. Es por eso que aquí se afirma que las primarias no son solo un medio, son también un fin en sí.

Las primarias también son elecciones. En consecuencia, si lo vemos desde ese punto de vista, las primarias –en momentos de no unidad– pueden llegar a ser más decisivas que las propias parlamentarias. Aunque, obvio, sin parlamentarias no puede haber primarias.

La celebración de primarias permite a la oposición pensarse a sí misma. De este modo las diferencias pueden ser dirimidas mucho mejor que en oscuros contertulios. A través de la lucha en primarias, la oposición se abre hacia el “espacio luminoso de lo público” (Arendt). O dicho casi igual: es el momento en el cual las conspiraciones se transforman en discusiones.

Con las primarias a su favor los candidatos entran a la palestra pública fortalecidos con esa legitimidad que solo los votos internos otorgan, a combatir en contra del enemigo exterior, el principal. Por lo mismo, no hay mejor chance para conquistar la mayoría externa si ya se cuenta con la mayoría interna. Y esa es precisamente una segunda razón que hace de cada proceso electoral no solo un medio sino también un fin en sí: Cada elección es una escuela para la formación de líderes políticos.

Los líderes políticos no se prueban en gestos apoteósicos sino en la capacidad de comunicar mensajes públicos. Ellos, a través de sus campañas, serán los encargados de dar forma política al malestar generalizado y desmitificar el discurso oficialista en cada pueblo y ciudad donde se presenten. Ellos deberán demostrar que ni la carestía ni la escasez son maldiciones del imperio, sino productos netos de un gobierno que tiene como lugar de residencia un pasado mágico que nunca existió y como objetivo un futuro luminoso que nunca llegará. Ellos deberán exigir la liberación de todos los presos políticos, la supresión de los grupos para-militares, el cumplimiento de los derechos humanos. Ellos, en fin, serán quienes deberán convertir a las elecciones en una fuerza social subversiva, pero sin que dejen de ser elecciones.

El dilema entre calle o voto es, desde el hueso hasta la médula, falso. La calle precisa del voto y el voto de la calle. ¿Habrá entonces que repetir la frase?: “Sin elecciones, la protesta popular está destinada a estrellarse con el aparato represivo del régimen. Pero sin un gran movimiento de protesta popular, las elecciones están destinadas a perderse”.

 Fuente:http://prodavinci.com/blogs/los-falsos-dilemas-de-la-oposicion-venezolana-por-fernando-mires/

lunes, noviembre 17, 2014

"México malo, México bueno"



POR:MOISÉS NAÍM.

Pasó hace más de 20 años. Y está volviendo a pasar. Un joven presidente mexicano sorprende al mundo y, sobre todo, a su país. Propone reformas inéditas que chocan con la ideología de su propio partido, el PRI, y amenazan los intereses de poderosos empresarios, sindicalistas y políticos. Las reformas son aplaudidas por comentaristas internacionales: si se ponen en marcha, dicen, contribuirán a hacer de México un país más próspero, más justo y menos corrupto. Pero muchos mexicanos ven las reformas con desconfianza. Creen que son otra jugada de las élites para obtener aún más privilegios. Otros opinan que los cambios impulsados por el presidente tendrán efectos devastadores en la economía y la sociedad. La izquierda y los nacionalistas consideran las reformas económicas como una entrega al imperialismo yanqui. Y muchos empresarios se oponen a los cambios que atentan contra sus lucrativos monopolios.

Hace 20 años, el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari derrotó a los opositores dentro y fuera de su partido y llevó adelante ambiciosas reformas económicas. También firmó el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, el famoso TLC. Si bien aún tiene críticos, el TLC ha sido muy positivo. Obviamente, no ha sido la panacea para los problemas de pobreza, desigualdad y mediocre crecimiento económico que afligen a México, pero el comercio internacional se ha duplicado, y la inversión extranjera se ha triplicado.

Sin embargo, quizás lo que más afectó a México hace dos décadas, y que hoy está volviendo a pasar, es que las reformas que el país necesita desesperadamente se ven diluidas o descarriladas por el México malo. Este es el México asesino y criminal, corrupto y abusador, injusto y bárbaro, donde reina la impunidad y el imperio de la ley solo existe para quienes pueden pagarlo.

El TLC entró en vigor en 1994 y ese año estalló una rebelión armada en Chiapas, fueron asesinados tanto el candidato presidencial del PRI como el secretario general del partido y la economía colapsó. Vapuleado por sus correligionarios y la opinión pública, el presidente Salinas se autoexilió, mientras su hermano Raúl, acusado de asesinato, fue encarcelado.

Los escándalos generan un ambiente tan tóxico como el de los peores momentos del Gobierno de Salinas
La mezcla de la mala situación económica con la avalancha de escándalos de corrupción envenenó el clima político y truncó reformas. Nadie cree a nadie; nadie confía en nadie. Y el México malo se beneficia.

Dos décadas después, la historia se repite con inusitada precisión. Enrique Peña Nieto deja perplejos a los mexicanos y al mundo con las sorprendentes reformas que impulsa. Sube los impuestos (México es el país de la OCDE que menos recauda), promueve una ley antimonopolio más severa, obliga a que haya más competencia en televisión y telecomunicaciones y permite la entrada de empresas extranjeras de petróleo y energía. También se propone adecentar Pemex, la corrupta petrolera estatal. Sacude el desastroso sistema educativo, al obligar a los maestros a someterse a evaluaciones y al posibilitar su despido si no cumplen con los requisitos. Peña Nieto ha declarado la guerra a muchos y muy variados intereses. Encarceló a Elba Ester Gordillo, la hasta ahora intocable líder del sindicato de maestros, acusándola de malversación y crimen organizado; afectó los intereses, hasta ahora también intocables, del hombre más rico del mundo, Carlos Slim, así como los de Televisa, el gigantesco conglomerado mediático. Y más.

En cualquier otro país la gente estaría aplaudiendo a un presidente que intenta hacer todo esto. No en México. Los mexicanos no creen que su presidente esté haciendo esto por el bien del país. De nuevo, piensan que las reformas solo beneficiarán a los políticos y a los ricos.

Y algunos hechos recientes parecen confirmar sus peores sospechas. La masacre de Iguala saca a la luz la confabulación del Gobierno local con los narcotraficantes.

La fastuosa mansión privada de la pareja presidencial fue comprada con la ayuda poco transparente de empresas que se beneficiaron de contratos cuando Peña Nieto era gobernador. Y el Gobierno se ve obligado a anular un contrato de 4.800 millones de dólares para un tren de alta velocidad, al destaparse que la compañía china adjudicataria estaba asociada con otras mexicanas vinculadas al PRI.

¿Volverán la corrupción y la criminalidad a hacer naufragar las reformas que México necesita? ¿Podrá el México bueno crear los anticuerpos que neutralicen al México malo? Estos son los momentos en que un presidente puede transformarse en un líder histórico. Hay un México bueno, que es mayoría, y que exige que el México malo sea enfrentado de forma implacable, y derrotado. Pulverizado. Está buscando quien lo haga.

¿Podrá Enrique Peña Nieto convertirse en el líder del México bueno?

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Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2014/11/15/actualidad/1416087897_392905.html