viernes, enero 22, 2010

¡Tas ponchao! ("...Chávez debe sufrir...la agudeza de la frase popular...utilizada por los estudiantes...")


POR:ÓSCAR LUCIEN.


1 Siempre he pensado que Chávez se mira mucho al espejo. Que cada mañana, o en la noche, antes de acostarse, se queda extasiado ante su imagen, y piensa: ¡qué grande soy! Pero hoy me imagino a Chávez parado desafiante frente al espejo: quién es el presidente líder del planeta. Y del espejo, como en una pantalla digital, desfilando en rojo intenso los diez caracteres: tas ponchao.

Pelotero frustrado que vive alardeando de su “rabo e’ cochino”, nadie como el teniente coronel Chávez debe sufrir el contenido de la pancarta que un grupo de estudiantes mostró en un juego del beisbol profesional venezolano: strike 1: apagones; strike 2: racionamiento; strike 3: hampa asesina sin control. Presidente, tas ponchao.
No tengo la menor duda de que esta será la consigna de la marcha que mañana 23 de enero voceará con mayor entusiasmo la sociedad democrática. Frente a la impostura del “patria, socialismo o muerte” que traiciona la Constitución, la agudeza de la frase popular utilizada por los estudiantes resume el juicio a un gobierno ineficiente y corrupto, que insiste en conducir al país por el anacrónico y fracasado modelo de la dinastía Castro en Cuba. Apagones, racionamiento, devaluación, inseguridad, burocratismo ineficiente y corrupto, ¿cómo pretende Chávez que Venezuela sea una potencia, y él, el líder del planeta? El Presidente “tá ponchao” y él lo sabe.
Sólo que no quiere aceptarlo y de allí sus recientes pataletas, su confesión de marxista, su pretensión de radicalizar la revolución (sic), la utilización de la fuerza militar para acallar la protesta estudiantil y popular.
Quien todavía se pregunta para qué marchar mañana 23 de enero, aquí tiene una muy buena razón: denunciar la represión y solidarizarse con los estudiantes agredidos, unirse a la protesta contra los apagones, el racionamiento, la inseguridad.
2 El 23 de enero es una fecha simbólica que representa la unidad del pueblo venezolano contra la tiranía de Marcos Pérez Jiménez, la concertación de todas las fuerzas sociales y políticas que hizo posible el derrumbe de la dictadura militar. Días después de la fuga del dictador, Jóvito Villalba, en uno de sus encendidos discursos, recién llegado de su penoso exilio, ilusionado con el sendero democrático que se abría en el país, proclamó: “Pérez Jiménez tiene que ser el último tirano militar de Venezuela”. ¿Conservará su valor profético la profesión de fe democrática declarada por el maestro Villalba? ¿Peligra la democracia venezolana de sucumbir a la autocracia militarista que encarna el presidente Chávez? Imposible. Chávez “ta ponchao”. Mañana, en la marcha es una buena ocasión para decírselo con la vista en el 26 de septiembre de 2010, a pesar de las argucias del Consejo Nacional Electoral.
3 La conmemoración de este 23 de enero nos obliga a ser consecuentes con ese legado que hemos recibido. Pero no sólo se trata de una ofrenda a un hecho del pasado. Lo que ha dado en llamarse el espíritu del 23 de enero, hoy más que nunca adquiere plena vigencia. Nunca como ahora el 23 de enero debemos celebrarlo como día nacional de la unidad. Unidad, no como recurso retórico, sino unidad como plataforma de acción para hacer cumplir la Constitución, para construir una sólida alternativa de dignificación de los más pobres, defraudados de tanto personalismo, ineficiencia y corrupción.
Asumamos la conmemoración de este 23 de enero como un acto de ratificación de nuestro compromiso con los valores de la democracia, como un testimonio de fe y voluntad en un futuro promisorio para Venezuela, de prosperidad, igualdad de derechos y de oportunidades, de justicia social, fuera de la tutela de los fusiles y del culto a la personalidad.

Mientras en el oficialismo inventan excusas para también salir a la calle el día que los demócratas conmemoramos el derrumbe de una dictadura militar y prefieren hacerlo el 4 de febrero, aniversario de una felonía criminal, demos testimonio de nuestro decidido empeño en hacer prevalecer los valores de solidaridad, de entendimiento, de respeto, en procura de un país moderno, de pleno vigencia de los derechos humanos y de apego al pacto de la carta magna.Asumamos esta conmemoración del 23 de enero como un primer estadio de la gran movilización ciudadana para la recuperación de la Asamblea Nacional en función de los intereses del colectivo de los venezolanos, y no postrada a los caprichos de una sola persona. La recuperación de la democracia en Venezuela empieza con la recuperación de la Asamblea Nacional. Salgamos a marchar mañana. Conmemoremos el espíritu unitario del 23 de enero. Y junto con los estudiantes digámosle al Presidente: tas ponchao.

1 comentario:

julio dijo...

Estoy muy lejos de Venezuela, pero desde la distancia Yo tambien salgo en manifestacion contra el dictador Chavez.