jueves, noviembre 27, 2008

"Los símbolos del 23 N" (Ruptura de mitos, invencibilidad,indestructibilidad del vínculo de Chávez con los sectores populares)

POR:ANDRÉS CAÑIZÁLEZ"

Este 23 de noviembre se venció el mito de la supuesta invencibilidad de Chávez, que ya estaba en entredicho desde el referendo constitucional del 2 de diciembre de 2007.

En política son tan importantes las acciones como los símbolos. Tal axioma cobra fuerza cuando se miran los resultados de las elecciones realizadas en Venezuela este 23 de noviembre. Se trató de unos comicios para elegir alcaldes y gobernadores, junto a legisladores regionales, pero en realidad constituían una suerte de plebiscito sobre la gestión de Hugo Chávez.

El que el jefe de Estado se involucrara a fondo en la campaña, para intentar repetir su condición de portaaviones electoral, simboliza la importancia que tenían estos comicios más allá de los cargos en juego. En menos de 11 meses el presidente Chávez no puede exhibirse arrolladoramente ganador, como venía sucediendo desde 1999. Muchas cosas están cambiando, y en la dirección correcta, en la política de la Venezuela actual.El cambio simbólico más importante tiene que ver con la figura del Presidente. Chávez sigue siendo, sin duda alguna, el único líder nacional en medio de un vecindario de liderazgos aún en ciernes. Sin embargo, este 23 de noviembre se venció el mito de su supuesta invencibilidad, un asunto que ya venía siendo colocado en entredicho desde que mordiera el polvo de la derrota, en el referendo constitucional del 2 de diciembre de 2007.La conjunción, en menos de un año de estos dos resultados, marcan el sendero de la política correcta: dar la pelea en la arena democrática. Se trata de revertir la mayoría del chavismo con el trabajo político. Sin embargo, sería un enorme error creer que Chávez ha perdido su capacidad de forma absoluta. Entramos, en realidad, en una etapa de mayor disputa política, con posibilidades reales de que la oposición construya alternativas atractivas para las mayorías.
Junto al mito de la invencibilidad de Chávez, otro que se ha derrumbado es el que le otorgaba una aparente indestructibilidad al vínculo entre el proyecto chavista y los sectores populares. Carlos Ocariz, en su rol de flamante alcalde del municipio Sucre, teniendo en su seno a Petare -el barrio más grande de América del Sur-, simboliza este cambio. Su triunfo en este 2008, del cual ya estuvo cerca en 2004 pese a la abstención de entonces, recompensa un trabajo de base sostenido a lo largo del tiempo.
Estamos ante un enorme reto para la oposición: desde este municipio caraqueño debe demostrar que puede ofrecer políticas efectivamente incluyentes para los más pobres, en un marco de respeto a la pluralidad y diversidad políticas.

Las victorias de Henrique Capriles, como gobernador de Miranda, y de Antonio Ledezma, como alcalde mayor de Caracas, deberían ser el marco institucional adecuado que empuje un modelo de políticas públicas para Sucre.
Las derrotas más simbólicas del chavismo están en las figuras de Aristóbulo Isturiz, Diosdado Cabello y Jesse Chacón. Los tres han estado, recientemente, como colaboradores cercanos del mandatario, y contando con recursos ilimitados del Estado, el respaldo directo de Chávez y tener una campaña con enorme ventajismo, todo ello hace más notable su caída.

Sus derrotas no deben verse únicamente como resultado de un impulso opositor, que sin duda existió, sino también un claro mensaje de las propias bases del chavismo: el lazo con el líder se mantiene, pero se pueden castigar las malas gestiones, aun de los propios colaboradores del presidente Chávez. Este resultado refleja, desde nuestra perspectiva, el inicio del fin del cheque en blanco de la población que sigue al presidente Chávez, ante la mala gestión oficial.
La participación directa del presidente Chávez en la campaña de algunas regiones y municipios debe revisarse, ahora, a la luz de los resultados. La imagen de un amenazante Hugo Chávez en Zulia o Carabobo, estados en los que invirtió no sólo tiempo, sino que también dedicó enormes recursos del Estado y puso en juego su propia capacidad de convocatoria popular y movilización de votantes, simboliza los límites del chavismo.
No logró el triunfo ni comprando, ni chantajeando ni creando zozobra. En el Zulia, como se recordará, amenazó con cortar incluso las relaciones institucionales y financieras, en Carabobo dijo que lanzaría los tanques. No ocurrió lo último ante el triunfo de Henrique Salas, y tampoco podrá aplicar lo primero ante los indiscutibles triunfos de Pablo Pérez y Manuel Rosales.
En su primera reacción ante los resultados del 23N, el presidente Chávez ha dicho: el pueblo habló.

Nadie lo duda. Los resultados han sido claros. Ahora habrá que seguir la estrategia oficial, en los próximos meses, para saber si el gobierno escuchó el mensaje o si ha podido interpretar correctamente lo que le dicen los símbolos de esta elección.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Conufusos dias los que vivimos mi amigo.

Lucas José Blanco Acosta dijo...

¿CÓMO LLEVARON A CABO EL FRAUDE DEL 23 DE NOVIEMBRE DE 2008?

Lo hicieron a través de la maquinaria chavista y extranjeros desconocidos, presentándose en los diferentes centros electorales como venezolanos que no habían votado y repitieron muchas veces su voto con cedulas de electores virtuales, paquetes de cedulas que fueron facilitados a esta maquinaria por el mismo gobierno, por eso alargaron el horario del cierre de las mesas, y con buses trasladaron aceleradamente a estos electores virtuales por todos los ya vacios centros de votación, que desde temprano con la dificultad de las colas ya multiplicaban los votos del PESUV. Por eso el CNE desde el 2004 no publica el registro electoral obligatorio, para que no se descubran los tres o cuatro millones de electores virtuales que contiene.

El eslogan del PESUV verdaderamente significaba: VAMOS CON TODO nuestro universo virtual; este es el epicentro de todos los fraudes ejecutados en esta y todas las elecciones posteriores a 2004. En el referéndum del 2 de diciembre de 2007, como los estudiantes coparon las colas en los centros electorales, porque salieron a votar después de las dos de la tarde, y el CNE torpemente cerró las mesas electorales a las 4pm, y cuando a las 6pm le avisaron a Chávez que su opción del SI estaba en desventaja, ya no les dio tiempo de movilizar su maquinaria virtual; porque la mayoría de mesas estaban cerradas y las que estaban abiertas estaban llenas de electores opositores que impedían la rápida movilización de la maquinaria chavista virtual.

Por eso Chávez expreso con enojo a sus inmediatos, que por qué no le habían avisado mas temprano (para haber extendido el horario de los centros de votación, como hizo ahora, donde su maquinaria virtual compensaría las pérdidas); aunque en aquel entonces también prolongó el tiempo de votación con las mesas que quedaban y retardó la entrega del primer boletín del CNE hasta la 1:30 am del 3D de 2007, pero aún así no pudo compensar la desventaja con la limitada maquinaria virtual que tenía disponible. Pocos días después retaba con insolencias a la ciudadanía venezolana para realizar más elecciones.

Ahora es necesario OBLIGARLO A PUBLICAR EL REP, DONDE DEBE TENER TRES O CUATRO MILLONES DE ELECTORES VIRTUALES, para así demostrar el prontuario de este CNE y la salida del gobierno usurpador. Aunque parte de la dirigencia opositora tratará de impedir esto, porque ellos son cómplices y secretos beneficiarios de las trampas virtuales de este régimen, por pactos llevados a cabo con el gobierno, por representar estos oposicionistas a las entidades más pobladas y la peligrosidad de aumentar más el ya incongruente registro virtual. Por ello, en estas entidades, se alternan siempre con los mismos oposicionistas y logran así disfrazar la falsa democracia venezolana.

Por lo mismo, es que en los municipios pequeños hay más electores que habitantes; en Venezuela ya los chavistas reales son pocos, tanto es así, que ahora ni siquiera en un final de campaña se atreven hacer una concentración en la Avenida Bolívar de Caracas, como hacían muchas veces antes; no lo hacen ahora porque se pondrían en evidencia y se notaría mucho su cortedad. Pueden haber muchos testigos de mesas opositores sinceros, pero no sirven de nada, cuando los repetidores de votos del PESUV llegan a votar con sus cedulas registradas en el cuaderno electoral y con su dedo meñique limpio y sin rasgos de tinta, previamente lavado con cloro, acetona y jabón.

En las elecciones regionales y de la Asamblea Nacional de octubre de 2004, la abstención real promedio fue de un 78 % (no el maquillado 54%), y del 22 por ciento que votó, el oficialismo capitalizó en aquel entonces un 15 %; no se explica por qué ahora en pleno 2008, estando ellos divididos y más debilitados, y con una abstención de apenas 34%; reúnan más porcentaje. Mientras la ciudadanía se deje representar por los lideres oposicionistas cómplices, estos continuarán permitiendo que el CNE mantenga en secreto los supuestos 17 millones de venezolanos inscritos en el registro electoral y así Chávez siempre ganará todas las elecciones habidas y por haber.

Desde diciembre de 2006 estoy denunciando estos fraudes y complicidades en mi página web www.cronicabiblica.com, en el enlace Artículos. Allí me he desviado de mis estudios de cronología del genuino origen del hombre americano para confrontar este gran engaño político. Artificio que procura rendir a una Latinoamérica y Venezuela quebrada, a los pies de las grandes corporaciones mundiales. Finalmente, los poderes trasnacionales de un modo secreto y contrapuesto, con grandes engaños, aspiran adueñarse de toda esta Región con la buena pro de sus víctimas.

Lucas José Blanco Acosta
www.cronicabiblica.com