lunes, abril 14, 2008

"En la fase terminal" ("... los disparates revolucionarios...")


POR: ROBERT CARMONA BORJAS.

El régimen bolivariano está cada vez más en mayores aprietos. Las revelaciones de la computadora personal del narcoterrorista Raúl Reyes, a quien el presidente Chávez honró, al guardar un minuto de silencio, por su "lamentable" pérdida, incrementan sus problemas adentro y afuera, en la región y en el mundo. Las noticias que vienen del exterior confirman las relaciones del régimen bolivariano con el grupo terrorista de las FARC, lo que le coloca en una posición muy complicada ante la comunidad internacional que ahora parece estar más preocupada ante la evolución de la situación, más aún tratándose de un tema tan complejo como es el del terrorismo.

En política exterior, definitivamente, las cosas se le van complicando. Un servicio exterior mediocre, enfrentado entre sí en una lucha visceral por ocupar espacios en todas las misiones, no contribuye mucho con la titánica gestión de recuperar la imagen de la revolución. Afuera se aprecia muy claramente la fase terminal del proyecto chavista, sobre todo después del diagnóstico del 2D. Sólo el inmaduro e irresponsable Rafael Correa y el reincidente Daniel Ortega continúan fieles al líder venezolano, a pesar del "por qué no se callan" que les propinó la región en el marco de la OEA.

En Venezuela, la victoria de la oposición en noviembre es una posibilidad muy cierta que enloquece a los revolucionarios, a sus dirigentes y los miembros de la Asamblea monocolor; igualmente, a funcionarios y a beneficiarios que ven cada vez más cerca el final de la aventura revolucionaria. El Presidente está cada vez más solo. No hay dudas. Unos se separan decepcionados, mientras que otros, consciente de la realidad de la fase terminal, se preparan para alejarse antes de que les sorprenda la derrota final.

Las cosas se le enredan cada vez más al líder de Sabaneta y esa es la realidad. La disparatada idea del currículo bolivariano es una muestra de las pifias revolucionarias. Nadie acepta la destrucción de nuestra sociedad, de nuestro futuro, para crear un hombre nuevo hecho a la medida de la locura bolivariana. La protesta nacional ha sido contundente; quizás más silenciosa de lo esperado, pero igualmente efectiva. Los situacionales comienzan a entender y a respetar las encuestas que desde las alturas del poder se despreciaban con el mayor desparpajo. La arrogancia se desvanece ante el hecho de aceptar ser la minoría nacional.

La expropiación sin causa de utilidad pública, simplemente arbitraria, de las empresas cementeras, traerá consecuencias adicionales muy adversas al régimen bolivariano. Los mexicanos, los suizos y todos los afectados esperan por negociaciones, también algunas excusas, pero sobre todo la reparación, que será una alta indemnización. Esta nueva medida bolivariana ahuyenta aún más a los inversionistas extranjeros. Las declaraciones del ministro de la Industria Petrolero-Alimentaria, de denunciar el tratado bilateral de protección de inversiones con Países Bajos, confirman la ignorancia y la mala fe de un régimen en su fase terminal. Más rayas para el tigre.

La desesperación acosa a los bolivarianos. Para perpetuarse en el poder son capaces de cualquier cosa. Ojalá que no se inspiren en el ejemplo del dictador Mugabe, quien pretende desconocer el resultado de las elecciones legislativas y el triunfo de la oposición, creando así una situación sumamente peligrosa en ese país. El perfil del anciano dictador, mostrado por la prensa internacional, coincide con el del líder revolucionario bolivariano, lamentablemente para él.

El país se acaba con los disparates revolucionarios, con la ineficiencia de un régimen corrupto como ninguno antes. Sólo se espera que la fase terminal no sea tan larga y dolorosa para que el país y los venezolanos no suframos tanto.



2 comentarios:

Movimiento Argenlibre dijo...

Saludos Republicanos, muy buen blog.

Agregamos el blog a nuestros links

Nuestros respetos

Movimiento argenlibre

Arcangel Vulcano dijo...

Movimiento argenlibre; ¡bienvenido!; gracias por la visita y el estimulante comentario.

Un gran saludo.