domingo, junio 17, 2007

VENEZUELA:"LA BANCA SE FORRA MIENTRAS LA LIBERTAD AGONIZA"


CARACAS.-JENS ERIK GOULD / NYT. En maratónicos discursos salpicados con citas de Marx y elogios al Che Guevara, el presidente Hugo Chávez jura en repetidas ocasiones que se deshará del capitalismo en Venezuela. Sin embargo, resulta que las políticas económicas de Chávez han estado generando un auge para las instituciones más capitalistas de todas: los bancos venezolanos.

El gasto público, que actualmente ronda niveles históricamente altos impulsados por los elevados precios del petróleo, está inundando esta floreciente economía con dinero circulante. Los controles gubernamentales sobre la divisa están atrapando buena parte de ese dinero dentro del país. El dinero adicional, a su vez, está fomentando un aumento en el gasto del consumidor. Los bancos están aprovechando esa tendencia, extendiendo veintenas de préstamos y mediante llamativos anuncios en vallas espectaculares a lo largo de Caracas.

Aunado a lo anterior, con las tasas de intereses por debajo de la tasa de inflación, ''serías un tonto si no sacaras un préstamo en estos momentos'', dijo Richard Francis, uno de los directores de índices soberanos de Standard & Poors.

Debido a lo anterior, los ingresos de los bancos aumentaron en 33 por ciento el año pasado, impulsados por aumentos de más del 100 por ciento en préstamos de tarjetas de crédito, así como 143 por ciento de incremento de los créditos destinados a la compra de automóviles, según datos de Softiline Consulting, empresa de análisis financiero en esta ciudad. La contribución de las industrias bancarias y de aseguradoras al producto interno bruto aumentó 37 por ciento en el 2006, informó el banco central.

El mercado parecía bastante atractivo hace dos años, lo cual llevó a que el Grupo Standford Financial de Houston dejara para más tarde el riesgo político y abriera una decena de sucursales aquí. Actualmente, al tiempo que está en trabajos de remodelación de su torre de oficinas en el distrito comercial de Caracas, conocido como El Rosal, el banco vio cómo sus ingresos en Venezuela se cuadruplicaban y su cartera de crédito casi se triplicaba el año pasado.

De cualquier forma, los bancos quizás están prosperando demasiado para gusto del gobierno. Chávez advirtió en mayo que el Estado podría tomar control de la industria si no ofrecía financiamientos a bajo costo para empresas venezolanas. Entre las instituciones que saldrían afectadas por una acción de ese tipo están Citigroup y los bancos españoles Santander y BBVA, los cuales controlan lucrativas sucursales aquí.

La industria privada de Venezuela está bien consciente de que el presidente no le teme a la nacionalización. Este año, el mandatario venezolano lanzó amenazas similares antes de que el gobierno comprara participaciones de empresas estadounidenses en las mayores empresas particulares de servicios de electricidad y telefonía. Además, en mayo, el gobierno se hizo del control de proyectos petrolíferos a un costo multimillonario.

Mientras tanto, los banqueros no descartan la posibilidad de, con el tiempo, se produzca una adquisición forzosa de su negocio, pero no anticipan que ocurra a corto o mediano plazo.

``El gobierno necesita la inversión privada en la banca'', comentó Diran Sarkissian, presidente del Banco Stanford, en Venezuela. ``Pregúntenle si cuenta con el personal para administrar 50 instituciones financieras''.

Por su parte, algunos funcionarios gubernamentales ponen de relieve el auge de los bancos como un indicador de una economía saludable, la cual creció en más de 10 por ciento el año pasado y casi 9 por ciento durante el primer trimestre del 2007.

Dicen que el marcado aumento en el uso de tarjetas de crédito refleja el creciente poder del consumidor y el acceso a servicios bancarios para los pobres del país, muchos de los cuales no tienen cuentas bancarias.

Una pujante variedad de bancos para el desarrollo, financiados por el estado, han incrementado el acceso a préstamos de microcréditos para venezolanos de bajos ingresos.

Yolanda Vera, del área de clase baja de Propatria, en el oeste de Caracas, dijo que una de estas instituciones, un banco para el desarrollo de la mujer llamado Banmujer, le ha extendido una serie de préstamos que totalizan $2,500 a lo largo de los últimos tres años, para empezar con un negocio que produce manteles y servilletas.

''Ha sido un gran impulso'', dijo Vera, de 50 años, quien dejó su empleo en una fábrica de ropa para abrir el negocio. ``Yo siempre quise tener mi propio negocio''.

De manera similar, los bancos han lucrado a partir de los bonos argentinos que le compraron al gobierno venezolano en el 2005 y el 2006, a la tasa oficial de cambio. Después, los bancos vendieron los bonos por dólares y lograron una ganancia mediante la compra de bolívares a un tipo de cambio mayor en el mercado negro.

''Eran ganancias realmente atractivas'', dijo Miguel Octavio, de BBO Financieros de Caracas.

Este año, los bancos ganaron comisiones como intermediarios por $7,500 millones en bonos emitidos por la empresa paraestatal del petróleo, Petróleos de Venezuela (PDVSA), lo cual representó la mayor venta corporativa de bonos en la historia del país.

No obstante, directores de bancos aseguran que estas ventajas e ingresos actuales son más que compensados por regulaciones gubernamentales, las cuales están haciendo más vulnerable a dicho sector. A los bancos se les exige comprometer 32 por ciento de sus préstamos en áreas específicas de la economía, incluida la agricultura, vivienda y microcréditos.

Próximos cambios en las leyes bancarias del país pudieran incrementar dicho porcentaje, según Ricardo Sanguino, presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional.

''Aquí, las normas cambian'', dijo Sarkissian. ``Todos los días nos traen noticias nuevas, una nueva regulación''.

El banco central, que ha perdido la mayor parte de su autonomía con respecto al gobierno, anunció que obligaría a bancos privados a duplicar el monto de dinero en efectivo que las instituciones depositan en sus reservas, hasta un 30 por ciento.

En la misma semana, Chávez ordenó que el Fogade, el fondo de protección a los depósitos bancarios del país, transfiriera todos sus activos al gobierno, a fin de posteriormente distribuir el efectivo entre los pobres.

Los críticos de estas medidas afirman que la tasa inflacionaria de Venezuela, que asciende a 19 por ciento y es la más elevada de América Latina, podría obligar al gobierno a elevar las tasas de intereses.

Después de todo, hoy por hoy los venezolanos incluso pueden obtener financiamientos para comprar silicona en su farmacia local, destinada a cirugía plástica. En una farmacia Locatel en el oeste de Caracas, ocho personas al día solicitan préstamos para implantes, los cuales son administrados a través de una tarjeta de crédito de Banesco.

''Muchísima gente viene, en particular durante la Navidad, Semana Santa y la temporada de graduaciones escolares'', informó la vendedora, Solsyret Delgado, mientras los clientes se agrupaban frente a la caja registradora para averiguar sobre la oferta de la tarjeta de crédito. ``Se la hemos dado casi a todos''.

Fuente:elNuevoHerald.com.

2 comentarios:

Manuel Aramis Miranda Perdomo dijo...

Amigo

En la seccion 7 Dias del El Nacional del dia de hoy, salio un interesante escrito de Mario Vargas Llosa, refiriendose a un estremecedor reportaje de una revista brasileña, titulada SOCIALISMO DEL SIGLO 21.

Se lo recomiendo.

Arcangel Vulcano dijo...

Gracias amigo Manuel por la recomendación tú siempre estás al día, actualizado, informado y alerta, así es que es...